noviembre 16, 2009

El Sueño del Esquimal #269, jueves 26 de noviembre.






XIU XIU/PARENTHETICAL GIRLS
Morrissey/The Smiths Split 7"
upset! the rhythm, 2009.

Siempre es un gusto escuchar un buen cover, como que refresca el recuerdo y el sentimiento de la creación original, trayéndola de nuevo ante tu presencia, lista para ser devorada con ansiedad.
Esta sensación placentera crece peligrosamente cuando se trata de un tema de The Smiths, no sé, será la nesecidad de tenerlos de nuevo cerca o la secreta esperanza de reunión que duerme en algun rincón de nuestra mente y que de vez en cuando patalea con fuerza.
Lo cierto es que también es difícil hacer algo valedero ante una musicalidad tan brillante y especial, muchas veces estos intentos no pasan de ser un mal chiste que nos empuja a correr y refugiarnos en la obra de los 4 chicos de Manchester.
Eso no pasa con este split 7", será porque estas dos agrupaciones gemelas tienen mucho de lo que Moz y su banda desplegaban, carácter, desenfado y retorcimiento, a Xiu Xiu y Parenthetical Girls les encanta hundir la daga en la herida y transformar una bella canción pop en una bomba racimo, nunca se han guardado nada y la ambigüedad es el torrente que mueve al cuerpo desde siempre en sus trayectorias.
Todas estas cualidades los transforma en los acólitos perfectos, celebrando anticipadamente el medio siglo de vida de Morrissey, el pastor al que se entregan gustosos.
Primero Xiu Xiu haciendo "I Am Hated For Loving", de Moz y su mágnifico disco "Vauxhall And I" (1994), una versión oscura y atormentada, jugueteando entre el synth pop y el noise con ese descaro quejumbroso al que nos tiene acostumbrados Jamie Stewart -ahora sin Caralee McElroy que se fue a Cold Cave-, una bella deformidad de sonidos marcianos e industriosos, un tributo entregado con el corazón, una corona de espinas, en la portada también vemos a Stewart parodiando la polémica foto de "Years Of Refusal", último trabajo de Morrissey .
Después es el turno de la agrupación de Portland, Parenthetical Girls, que se mete con lo más sagrado, The Smiths y "Handsome Devil", canción perdida y muy punk, no aparecida en ninguno de sus Lps', pero que de todas maneras se convirtió en un clásico, ya que era recurrente en sus actuaciones, incluso hay por ahí un bootleg en vivo que lleva su nombre. Zac Pennington y su banda la traen de regreso, en una forma muy sencilla pero a la vez destemplada, destaca la voz de Pennington acercándose a los espasmos vocales de Morrissey, sin duda quedamos con gusto a poco, aquí sí se recrea verdaderamente la fuerza maliciosa de los Smiths y hay que tener cojones para mirarse en ese espejo.

Grotescos!... Incontenibles!.
Pudo haber sido más extenso, quizás para el próximo año vuelvan los gladiolos y los paseos nocturnos por el cementerio.
Por ahora Jamie Stewart esta más enfocado a su nueva banda, Former Ghosts, junto a Freddy Ruppert, hace muy poco han editado "Fleurs", el que les entregaremos más adelante desde el reducto esquimal.

myspace.com/parentheticalgirlsband

myspace.com/xiuxiuforlife








SONIC YOUTH
The Eternal
matador, 2009.

Agarrados a la cola de la escena No-Wave de fines de los 70s', Sonic Youth se formó en Nueva York en 1981.
Siempre fueron una banda distintiva, abusaron de ese álito noise desgarbado que los poseía hasta crear un universo descarnado y marginal, donde el ruido podía transformarse en una tormenta sin tregua o una turbina rugiendo a mil, todos espacios sonoros más que degustables para las generaciones inquietas que venían empujando el carro.
Por todo esto y porque son un cuerpo sólido a prueba de espejismos fugazes, con Kim Gordon, Thurston Moore y Lee Ranaldo desde el embrión, junto al batero Steve Shelley que llegaría al poco recorrer, siempre adelantados y sin temor fueron marcando la vía explorativa de la música independiente norteamericana, sobrecarga eléctrica, melodía intuitiva y ambientes saturados en casi 30 años de creación vertiginosa.

En "The Eternal", Sonic Youth parace haber reconstruido el nido una vez más, se trata de un disco directo, formado por canciones infecciosas que funcionan automaticamente en el auditor adicto, por momentos recuerda un poco la época de "Dirty" y "Goo", una corriente inquietante que va y viene tomando diferentes formas, mutando y desarmándose por momentos, con Mark Ibold (ex-Pavement) en el bajo participando como un miembro más de la banda, quién sabe si esto ha influido, pero los recorridos se muestran más certeros que en sus trabajos del último tiempo, menos rodeos y más garra, parecen haberse sacado esa carga pesada de ser una de las bandas más importantes e influyentes en la actualidad, se han relajado ahora distantes a un sello grande como Geffen, es que no tienen nada que demostrar, y es verdad, son una banda eterna.

Por eso que entrar en temas tan encantadores como "Anti-Orgasm" o "Antenna", es volver a encontrar ese ruido cercano que nos llevó de la mano por la orilla azucarada del descontrol y el éxtasis auditivo, como siempre deformando y aniquilando junto a esos dos francotiradores de la guitarra, Moore y Ranaldo, lucidez y furia, melodía y zumbido, núcleo siamés intervenido por la voz de Kim Gordon, escupiendo como buena chica punk en "Sacred Trickster" y "Calming The Snake".

12 pedazos sónicos, un carrusel acelerado armado por la experiencia y la mirada despierta, les sirvió trabajar con Jim O'Rourke, ahora cabalgan libres y a su antojo, merodeando siempre ese templo en ruinas dejado por Glenn Branca, Mars, Lydia Lunch y sus Teenage Jesus And The Jerks, no podría ser de otra forma, es su historia, como también la puerta que abrieron para Nirvana y tantos más que se amontonaron en el grunge, MTV y los 90s'.
Brillante tema final, "Massage The History", 10 minutos de distorsión brumosa y sedante, adornada por los susurros de la pareja Moore-Gordon, afilada pureza que refresca.

Fuente de eterna juventud.

myspace.com/sonicyouth








ROWLAND S. HOWARD
Pop Crimes
liberation, 2009.

Personaje maldito y tesoro oculto del rock australiano, la vida y obra de Rowland S. Howard siempre ha estado ligada a los desbordes y excesos, fundador junto a Nick Cave de The Boys Next Door y The Birthday Party, dos agrupaciones que mutaron el sonido del blues para llevarlo hacia lo más oscuro del punk, la guitarra afilada de Rowland S. Howard hizo escuela, nunca se volvió a escuchar tal alarido doliente y dañino en donde Cave se refugió para lanzar su plegaria perversa.
Luego de la separación de The Birthday Party, Nick Cave siguío un camino exitoso junto a sus "Malas Semillas", mientras Howard formaba otra banda de culto para la audiencia inquieta, Crime & The City Solution, junto a Simon Bonny, pozo profundo que nunca obtuvo el reconocimiento que se merecía, pero que dejó un par de discos que hasta hoy se atesoran como regalo bendito.
En tanto ir y venir, Howard colabora con Lydia Lunch, Nikki Sudden (Swell Maps) y junto a su hermano Harry, crea These Immortal Souls.
Su primer disco en solitario aparece en 1999, "Teenage Snuff Film", su ímagen insana se convertía en muestra de estilo, con un trabajo que hasta ahora suena arriesgado y donde exhibe ese lado pertubador como escritor y músico envuelto por sombras densas.

Después de 10 años y con un cáncer al higado que lo mantiene en la orilla, el gran Rowland ha regresado a publicar bajo su nombre y lo hace con "Pop Crimes", un álbum poderoso y enfermo, que trae de vuelta su sonido ácido, como antaño su voz y guitarra se arrastran por el cemento hasta llegar justo a nuestro lado, un aire frío nos adormece, fuerza fúnebre a la que no es posible escapar, tiene un don innato para oscurecer el paisaje de inmediato, todo languidece, pero también convence, es un autor consistente y talentoso, que retoma el camino esculpido por una vida exprimida al máximo, el dolor y la belleza se acarician para luego destruirse, evoca a The Velvet Underground y canta con una firmeza que desconcierta. Con Mick Harvey en percusiones y órgano, y JP Shilo en bajo y violín.

Realmente todo ha regresado a su lugar y no creemos que vaya a perderse jamás, "Pop Crimes" es un disco grande, potente y redentor en todos los casos.

myspace.com/rowlandshoward








THIS IMMORTAL COIL
The Dark Age Of Love

Ici D'Ailleurs, 2009.

Un álbum dedicado a la memoria de John Balance y al sueño grisáceo creado por Coil en más de 20 años de trabajo incesante.
Luego de la muerte de Balance, ocurrida en 2004, el productor francés Stéphane Grégoire, movido por la tristeza y el gusto por la banda británica, concibe la idea de un proyecto que una el legado de Coil con el carácter de algunos músicos especiales y talentosos que él admiraba, pero que quizás no tenían una conexión muy cercana con el orígen de estas creaciones.
Inspirado por This Mortal Coil -uno de los colectivos más sensitivos que entregó Inglaterra en los 80s', impulsado por Ivo Watts-Russell y el sello 4ad- Stéphane logra reunir a un variopinto rebaño de personalidades en torno a las canciones viciosas creadas por John Balance y Peter Christopherson en Coil.
This Immortal Coil tiene como centro de reunión a Francia y acá encontramos a Bonnie Prince Billy (impactante su interpretación de "Ostia"), Sylvain Chauveau, Yaél Naim, Kiki Bohemia, el interesante grupo instrumental belga DAAU, Christine Ott en ondas martenot y la dupla devastadora de Yann Tiersen junto a Matt Elliott (The Third Eye Foundation) que por momentos aniquilan el espacio sonoro con su orfebrería apocalíptica.
Todo el disco entero refleja la herida dejada por la banda madre, se nota la comunión que han tenido con la obra inicial, por momentos retratada como pop elegante, industrial noise, folk luminoso o urbanismo deslavado, que importa si sentimos el cadalso en cada trazo, La Era Oscura Del Amor...

Un hallazgo, un deleite.

myspace.com/thisimmortalcoilthedarkageoflove







Y por siempre, Hawái.




THE WOODEN BIRDS
Magnolia

Morr Music, 2009.

Una vez disueltos American Analog Set, surgía la natural duda de hacia donde se dirigiría, que camino tomaría esta vez su voz principal, Andrew Kenny. Podría ser la de su último disco con su anterior banda, ese tesoro un poco oculto que fue, que es “Set Free” (Morr Music, 2005), o bien podría ser el de la simpleza y la soledad acústica de él y su guitarra, la aquella simpleza de “Home: Volume V” (Post-Parlo, 2003), EP compartido con Benjamin Gibbard (Death Cab For Cutie, The Postal Service). En un principio, esta última pareció ser la vía a escoger, cuando “en la primavera del 2006 American Analog Set había tocado su último show, y estaba solo en Brooklyn. Fue la primera vez que estaba sin un proyecto musical desde que tenía 20. Tan frustrante como era, comencé a juntar canciones para lo que sería Magnolia”. Sin embargo, con el tiempo, al trabajar en las canciones, y al unírsele mas gente, el disco fue tomando la forma de aquel “Set Free”, quedando en algún punto intermedio.

Así, Kenney junto a la guitarrista de su anterior banda Leslie Sisson, Chris Michaels y David Wingo (Ola Podrida) grabaron “Magnolia”, el primer disco de su nuevo proyecto The Wooden Birds. Este trabajo significa además, para Kenny, un regreso, una vuelta a su cuidad natal, Austin (Texas), luego de más de seis años de vivir en Broolkyn (Nueva York), y esa tranquilidad que da a veces el hogar se respira durante todos los minutos de “Magnolia”. Musicalmente, el disco se construye a partir de tres pilares muy marcados. Por un lado esta las percusiones (maracas, tamborines, etc.), casi imperceptibles, que ayudan a darle esa tranquilidad hogareña. Por otro lado esta el bajo, guiando y dándole una sólida estructura a las composiciones –“ comencé a tocar el bajo para la banda de David Wingo, Ola Podrida. El bajo figura muy fuertemente en el sonido de Magnolia. Este es el instrumento que une la sección rítmica con las guitarras”–. Por último, como no, está la voz de Andrew, susurrada y lejana a la vez, con esa indescriptible manera en que pareciese flotar, o más bien, estar rodeada por un aura gaseosa, insisto, no muy fácil de trasladar a palabras. Tal vez sirva si digo que se asemeja, en cierto sentido, a la de Sam Beam –canciones como “Believe In Love” o, sobre todo “Hailey” no desentonarían en absoluto en el “The Shepherd’s Dog” (Sub Pop, 2007) del de Florida–, o incluso a la del mismo Gibbard. Estos tres puntos marcan lo que es “Magnolia” –título que, por fortuna, siempre nos recordará al film de Paul Thomas Anderson–, y sus maquetas, en el buen sentido de la palabra, de un músico que sin mucha bulla, sin tanto reconocimiento, ni de público ni de prensa, solo se preocupa de hacer buenas canciones, canciones sin terminar en este caso, y las adorna de la manera mas simple posible, todas con la misma humildad, todas muy cohesionadas, desde “False Alarm” hasta “Bad”. La belleza en los detalles simples.




UNITED BIBLE STUDIES
The Jonah

Camera Obscura, 2009.

Hace unos cuantos años hubo una especie de explosión y toda una escena que revisitaba la música de raíces, y si bien esa explosión ha decaído este último tiempo, las bandas que lo exploran aún están ahí. Una de ellas es United Bible Studies. Surgido en Irlanda en el invierno del 2001, y originalmente como un dúo entre James Rider y David Colohan, poco a poco se fue sumando gente a este proyecto de folk ácido, que hasta hoy ha publicado mas de una decena de trabajos, todos en sellos muy pequeños, como Foxglove, Deserted Village, Ruralfaune o Barl Fire.

“The Jonah”, el mas reciente disco de estos ciudadanos del pasado, suma a los miembros mas o menos oficiales muchos otros colaboradores, como Ivan Pawle (DR. Strangely Strange, Sea Dog, Scented Candle), Richard Moult (quien ha trabajado con Current 93 y Sol Invictus), Allison O’Donnell (ex vocalista de Mellow Candle), Richard Skelton, Dave Colohan y Sharron Kraus. Entre todos ellos crean una atmósfera muy fuera de esta época, como la de aquellos trabajos de folk que se hicieron en Inglaterra hace mas de cuatro décadas, en donde se refleja una especial manera de percibir la tierra, la tradición, la naturaleza, y la relación del hombre con esos elementos. Todo partió con el proyecto de rock progresivo del reivindicable Richard Youngs, Ilk, que los motivó a crear su “Prog Album”. A raíz de eso surgió “The Jonah”, la primera pieza, inspirada en parte pro el film “Pitch Black” de Vin Diesel (David Twohy, 2000), y cuyo título hace referencia a una novela de James Herbert, donde “Jonah es una persona maldita, que trae mala suerte a cualquier lado”. Una extensa suite de 16 minutos que conforma la base del disco, y que expresa lo que es el álbum en su integridad, un folk oscuro y pesado, con momentos para una suave calma, guitarras amenazantes y voces de ultratumba, casi llegando al black metal. Alrededor de este tema, merodean otros nueve más, variados pero sin perder el concepto de primario: “The Swallowing”, con Richard Moult en sintetizadores –Pink Floyd circa 1975– y voz, la que, por cierto, suena muy parecida a la de David Tibet; “The Newly Risen Mountains” una visión apocalíptica de David Colohan (el principal letrista) en donde “las plantas reclaman las calles en la ausencia de humanos”; “A For Andromeda”, un instrumental de música mágica, mística y misteriosa; “The Lowlands Of Holland”, un dueto entre David y Sharron Kraus, con voces al final de Allison O’Donnell, un extra de “The Time Has Come” (1971) de Anne Briggs, aún no acreditado; “The Mildew Leaf”, o “la idea de la sangre de un hombre colgado colándose en la tierra para despertar a los espíritus”: “Mirror In Cherwell”, otro instrumental, esta vez con el cello de Scott McLaughlin en primer plano, que definitivamente no es de este siglo; “Death In The Artic”, la primera canción que Gavin Prior grabó con Shane Cullinane, antes de que el grupo llegase a existir, con la letra extraída de un poema de Robert Service, y con la melódica tomando el protagonismo.

“The Jonah” es un más que recomendable disco para iniciarse en la discografía de esta novel banda, que al igual que los muy recomendables Espers –todavía esperamos su “III”– tienen no solo uno sino que ambos pies en un pretérito imaginario.





Escucha El Sueño del Esquimal, hoy jueves 26 de noviembre a partir de las 21 hrs. por Radio Placeres, 87.7 fm y on line desde la señal.













Especial-mente recomendados:












noviembre 01, 2009

El Sueño del Esquimal #268, jueves 12 de noviembre.




Llegando a la tierra de los brujos, distrito ancestral y mágico al que hoy ofrendamos nuestra reverencia.




SUNN O)))
Monoliths & Dimensions
southern lord, 2009.

Se han convertido en objeto de culto, radicales muchachos oriundos de Seattle, Stephen O'Malley y Greg Anderson, fundadores de la orden maldita Sunn O))), desde 1998 y bajo la influencia primaria de sus paisanos Earth.
En esta morada las tienieblas son demasiado densas, su música se abriga en un arco sonoro drónico y funerario, tomando elementos black metal, dark ambient y noise, presentan una obra direccionada totalmente hacia las sombras y lo insano, un espacio arcano extraviado entre épocas, que hoy se abre nuevamente con un hedor endemoniado y sofocante.

En terminos sonoros, el trabajo de Sunn o)) es interesantísimo y logran introducirnos en su pesadilla diabólica, la misma mezcla de tendencias que se revuelcan en el pozo, crea un nuevo ser, horripilante, pero nuevo al fin, de aquí seguramente viene la admiración que le prodigan sus pares, la crítica y por supuesto la audiencia.
Los encapuchados continúan con su rito en "Monoliths & Dimensions", otro templo carcomido y putrefacto, no se guardan nada, 4 extensos tracks con los que descendemos hasta ya no ver luz, drones que se entregan lentos y repetitivos y que se expanden como el gas venenoso, sentimos el riesgo y orillamos la fuente, no podemos regresar.
Elemento importante del disco son los colaboradores, una corte amplia de personajes venidos desde la experimentación musical, el noise y la vanguardia en su más amplio sentido, que amenizan esta ceremonia a la oscuridad que desplega Sunn, de otra forma el disco no terminaría con un duelo de jazz vicioso, al final de los 16 minutos de "Alice", donde el clarinete de Hans Teuber y los trombones de Julie Priester, Steve Moore y Stuart Dempster cruzan los sellos de una nueva dimensión bajo los monolitos.
Pero no hagamos la de Lynch y comenzemos desde la puerta, la placa comienza con la tenebrosa "Aghartha", lenta y devastadora pieza de noise mortuorio, se arrastra por un ambiente industrioso creado principalmente por drones y efectos de bajo y guitarra, además de O'Malley y Anderson, destacan en la espesura el bajo de Keith Lowe, las mutaciones y osciladores de Oren Ambarchi y la viola esquizoide de Eyvind Kang, de a poco somos conducidos por un paisaje alucinante, los sonidos se retuercen plasmando imágenes perversas, aparecen los vientos en la distancia y una presencia perturbadora se hace sentir en todos los trazos y movimientos, la voz gutural del húngaro Attila Csihar (Mayhem, Pentemple) viene a entregar la ofrenda y a marcar los signos, luego de 17 minutos de encantamiento en mala, nos encontramos adentro y redimidos.
A pesar de toda la imagineria fantasmagórica que Sunn plantea, lo que descubrimos en estos pasadizos desfigurados, es una exploración musical ultra-sugestiva, una búsqueda constante de nuevos y ensoñadores ambientes de riesgo.

Y si no te vastó con eso, prepárate para la sacro-pagana, "Big Church" y su obertura de coros sopranos que nos trasladan hasta tiempos extraños de sumisión y tortura, notablemente más furiosa que su antecesora, con campanas a cargo de Mell Dettmer y sintetizador Korg por Rex Ritter (Fontanelle, Jessamine) esparciendo bruma ante los rezos de Csihar y la caldera incesante
de ruido quejumbroso, notable la aparición en este corte de la guitarra de Dylan Carlson (Earth), todos bebiendo de la vertiente, como buenos hermanos.
La bestia primordial se desata en "Hunting & Gathering", los cornos y las trompetas hacen pensar en la arena romana, mientras atrás va cayendo un diluvio, nuevamente las plegarias y los cantos, cada vez los riffs se hacen más pesados y la carencia de percusiones nos asfixia, el ambiente se torna sedante, un calor que se acerca y distorsiona la mirada, sonidos que vuelan muertos hasta tu sien, caída permanente.

Para el final retornamos a "Alice" y su aire flagelante, aislacionismo en los arreglos de Eyvind Kang, letanías que se elevan junto a las piedras y doctrinas perdidas, música abstracta, deslumbrante viaje hacia los vacíos del alma misma, un mantra que corona el cielo nortino, mucho más allá del metal y de cualquier historia manoseada, se encuentra esta obra magnífica de sonido y concepto misterioso, terminarás amándola.

Agradezcamos.

web








THE TWILIGHT SAD
Forget The Night Ahead

FatCat, 2009.

De nuevo tenemos a la Escocia desafiante y atormentada en frente,
el cuarteto The Twilight Sad se muestra desacomodado y disconfome en su segunda placa, como queriendo desapegarse de cierto estilo y nombres, Editors e Interpol nunca sonaron así, "Forget The Night Ahead" es un álbum intensísimo, rabioso y por momentos arrollador.
Partiendo por la visceral "Reflection Of The Television", totalmente destemplada, recuerda un poco la furia tribal de Joy Division en "Atrocity Exhibition" (tema que abre su disco "Closer", 1980), percusión intuitiva en primer plano dando paso a las guitarras afiladas y a la voz de James Graham, que en este disco marca la diferencia, muy especial y poderosa con esa pronunciación tan escocesa llena de erres.
Luego el sencillo "I Became A Prostitute", una sobregarga de distorsión venenosa, entre el post-punk y el shoegazing, no hay concesiones y todo comienza a temblar, especial mención para los productores del disco, el también escocés Paul Savage (ex-The Delgados), que les ha sacado lustre, el otro, Andy MacFarlane, guitarrista de la banda.
A cada paso una sacudida, "Made To Disappear" es otro vuelo vertiginoso, bello y doloroso, no han perdido para nada esa melancolía que corría por "Fourteen Autumns & Fifteen Winters", su debut de 2007, solo han ensanchado el efecto de sus canciones, con un sonido vivo al que cuesta sacarle la cara, quizás ha influído que se hayan ido de gira con Mogwai, para bien de todas maneras.
También en temas como "Interrupted" y "That Birthday Present", se manifiesta que han dado un paso arriesgado, es verdad que por momentos se muestran un tanto grandilocuentes, pero igual se aplaude la intención y el estremecimiento.

myspace.com/thetwilightsad








COLD CAVE
Loves Comes Close

heartworm, 2009.

Tomado desde lo más nocivo del noise gringo, Wesley Eisold arma el contingente definitivo de techno pop oscurantista para Cold Cave, a la perfección se exhibe el gusto por los sonidos electrónicos ochenteros, acompañan Dominik Fernow (Prurient), Caralee McElroy (Xiu Xiu) y Sarah Lisptate (Noveller, One Umbrella), se dan cuenta de lo que hablamos, 4 personajes que han surcado el fango del ruido abrasivo y demoledor, esta vez coludidos en un intenso juego de darkwave bailable y desquiziado, joventud y lujuria, labios mojados y vestidura oscura para las masas, lo hacen con un sonido industrioso y afilado, pero dotado de una ironía, que no se veía desde el tiempo de OMD, Erasure y Yazoo, genial obra, esto era lo que queríamos, pista de baile y tinieblas, la llevan.

Abre el camino la áspera y ruidista "Cebe And Me", con Caralee MacElroy y su voz mutada entrando en la niebla marginal de Wes Eisold aka Cold Cave, quién muy bien ha hecho en convertir su proyecto personal en cuarteto, para este su disco debut, "Loves Comes Close".
A partir del corte que da nombre al disco, notamos el nuevo aire, pop sintético con Eisold cantando como lo haría Ian Curtis al frente de New Order, maquinaria intervenida por la guitarra del invitado Sean Martin (ex-Hatebreed), muy disfrutable.
"Life Magazine" es un temazo con la MacElroy de nuevo en las vocalizaciones, muy bailable y llena de alegría y luminosidad, dando paso a la muy OMD, "The Laurels Of Erotomania", un entramado que juega entre el placer y la confusión, la danza que no da descanso y esos teclados tocados a un sólo dedo, maravilloso.
La atmósfera se enrarece con "Heaven Was Full", dark a la manera de Death In June y su etapa más dance, sin duda que estas canciones serían una delicia para todos esos chicos y chicas amantes de la ropa oscura en sus antros, lástima que estos sigan tan atados a la EBM sin alma.
Un momento de pausa antes de entrar en el mejor momento del disco, la expresiva "The Trees Grew Emotions And Died", tema que le había dado nombre a uno de sus Ep's anteriores y que acá suena como nunca, ultra-desencajante y lustrosa, cubierta de ruidos extraños, orfebrería maquinal cortesía de Dominik "Prurient" Fernow y Sarah Lipstate, dueto vocal perfecto de Eisold y MacElroy, entre Gang Gang Dance y Telepathe.
De aquí para adelante más Ian Curtis, más techno-pop infectado y más curiosidad sintetizada, ni corto ni perezoso el sello Matador ha re-editado este disco, preliminarmente publicado por Heartworm Press, el sello propiedad de Wes Eisold, con seguridad Cold Cave ha dado bien el golpe y sería raro que este trabajo no se encontráse entre lo mejor del año.
Verdaderamente deslumbrante.

myspace.com/coldcave








AND ALSO THE TREES
When The Rains Come
and also the trees, 2009.

And Also The Trees es una banda británica formada en 1979, en medio de la estampida activada por el punk y en pleno proceso de gestación del post-punk, los hermanos Simon Huw Jones y Justin Jones -vecinos de la villa Worcestershire- crearon este refugio evocativo y refinado entre medio de las sombras del bosque y los pastizales, han sobrevido a las modas y estilos en boga, ahora a 30 años después de aquella aventura juvenil, aún estan aquí demostrando esa esencia romántica, esa ambientación onírica tomada de los terrenos rurales y de personajes imaginarios.

"When The Rains Come" es el undécimo álbum de estudio de AATT, un disco acústico que revisita temas de distinta data en la historia de la banda, de su paso por la oscuridad after-punk, hasta las formas sonoras más suavizadas que experimentaron en los 90s'; visiones de calma en la campiña, el brillo de los instrumentos tocados por una elegante sensibilidad y la vitalidad que habita en sus líricas fantasiosas y puras.
Así van pasando algunos clásicos de su dilatada trayectoria, como "Virus Meadow", donde melódica y guitarra acústica se acarician dulcemente, mientras aparece la voz dramática de Simon Huw Jones, elemento fundamental dentro del concepto artístico de And Also The Trees, luego vendrán "Jacob Fleet", "The Dust Sailor", "The Street Organ", "Vincent Craine" y "Stay Away From The Accordion Girl", todas canciones sobrecogedoras y mágicas, que muestran el universo distintivo de esta desconocida banda, un lugar apartado y embellecido que parece haberse estancado en el tiempo.

Acá les entregamos una discografía recomendada, para que se atrevan a cruzar el cercado...

"And Also The Trees", 1984.
"Virus Meadow", 1986.
"Et Aussi Les Abres" (compilado), 1987.
"The Millpond Years", 1988.
"Green Is The Sea", 1992.
"Angelfish", 1996.
"(Listen For) The Rag And Bone Man", 2007.


web

myspace.com/andalsothetreesofficial








Y desde los ambientes de Hawái...





HAPTIC
The Medium
Flingco Sound System, 2009.

Desde las profundidades del sonido emerge “The Medium”, el primer disco largo del trío de Chicago Haptic. En sus comienzos el propósito de estos músicos, reunidos en la primavera del 2005, era usar sus herramientas para crear y elaborar sus piezas en vivo. Esas motivaciones unieron a Steven Hess (Pan American, Dropp Ensemble, On, Fessenden), Joseph Clayton Mills (Jonathan Chen, Dropp Ensemble), y a Adam Sonderberg (Dropp Ensemble, Civil War). “The Medium” funciona ligeramente distinto, pues si bien es evidente cierto desarrollo libre, este disco fue concebido en el estudio.

Dos piezas, solo dos, integran este LP, ambas sin título. El lado A (diecinueve minutos), básicamente a través de la repetición crea un clima absorbente. Lentamente, el espacio va tomando distintos colores. Pequeños cambios, casi imperceptibles, se suceden y se suman conformando un paisaje embriagador a la vez que ensoñador. El lado B (diecisiete minutos) también, y muy similar al anterior, crea estos ambientes infinitos, pero de un modo diferente. Por otro lado, es levemente más sucio, no en sonido –impecablemente masterizado por Bob Weston–, sino en cuanto esta infectado por diminutos ruidos y percusiones que se asemejan mucho a una tormenta y sus delicados truenos, todo lo que convierte y transforma la calma inicial en una perturbadora escena de terror. Es, en este sentido, menos lineal que el lado A. Son las distintas caras, parecidas y diferenciadas con leves matices, de una misma moneda de tres caras, las tres caras de estos tres ambientalistas de la siempre fértil ciudad de los vientos –ayudados acá por tres caras más, las de Tony Buck (The Necks), Olivia Block y Boris Hauf–.

Tal vez no sea lo mismo escuchar una grabación que verlos en vivo –ojo que existe una edición especial con un DVD extra, a cargo de la videoartista Lisa Slodki, armado sobre la base de una presentación en el Empty Bottle de Chicago–, pero oyendo este disco no resulta difícil sumergirse en las profundidades de este sonido, en estos universos lentos de movimientos largos, y ahogarse dentro de sus olas interiores.

myspace.com/hapticmusic








GUNTER ADLER
Douches Dames
1000füssler, 2008.

Nacido en 1969 en Aachen, Alemania, Jürgen Hall comenzó a los 17 años a experimentar con sonidos, pero ya en los noventa comienza a editar trabajos, bajo los nombres de Anubis y Gunter Adler, además de los dúos Groendland Orchester y Augsburger Tafelconfect. Como Gunter Adler ha publicado diversos trabajos, los primeros bajo Staubgold, para luego pasar por diversos sellos como Mik.Musik.!., Gagarin y Clinical Archives. Además dirige el netlabel plakatif.

Douches Dames era parte de una vieja piscina sobre techo en Forest, Bruselas, y hoy sirve como un moderno laboratorio artístico llamado BainsConnective. “Douches Dames”, en un comienzo una instalación sonora, es el nuevo de EP de Hall, bajo el nombre de Adler, otra vez en sello distinto, 1000füssler. A partir de field recordings registradas al interior del edificio y sonidos producidos sintéticamente, Hall arma tres piezas que en total suman veintiún minutos. En “Douches Dames”, el track, asistimos a una serie de voces de personas que se superponen, zambullidas en la piscina, melodías de pop minúsculo, ritmos delicados y suaves entrelazados con más voces, niños disfrutando del nado entre aguas artificiales. Ya hacia el final la música se convierte en un verdadero puzzle, mezclando elementos de todos lados, pero sin llegar a confundir. Los otros dos tracks tienden a hundirse cada vez más. “Scheppertones” muy profundamente hace del lugar un espacio algo pesado y la atmósfera un tanto espesa, solo interrumpida por señales desde lo desconocido. “Mousse-Touch”, por otro lado, es electrónica pop y minimalista, cinco minutos de sonidos microscópicos. Toda la masa sonora inicial, todo esa mixtura con que comenzaba el EP, con el transcurso de los minutos se vuelve cada segundo más lejana, hasta terminar casi oculta, casi invisible. Las alegres y vespertinas ondas de aquella vieja piscina son ahora el lugar para el nadar nocturno de una desconocida alma. Nightswimming deserves a quiet night. Así termina todo, quieto.

myspace.com/gunteradler





Escucha El Sueño del Esquimal, hoy jueves 12 de noviembre, desde las 21 hrs, por Radio Placeres, 87.7 fm y on-line por supuesto.














Recomendados:












octubre 28, 2009

El Sueño del Esquimal #267, jueves 29 de octubre.



Contemplando los destellos de una primavera eléctrica, frescura y un laboratorio de sonidos que no para, entremos otra vez en la ilusión.




MASSIVE ATTACK
Splitting The Atom Ep
virgin, 2009.

Hace un buen tiempo que esperabamos noticias de Massive Attack, desde el año pasado que se hablaba de la publicación del quinto álbum de la banda de Bristol, la expectación crecía y de ellos nada.
Sigilosamente reaparecen con este Ep de octubre, "Splitting The Atom", estimulante adelanto a lo que será su nueva placa, con fecha para Enero de 2010.
Hacía falta volver a sentir esa cadenciosa intensidad, ese centro embriagador que desde los '90s y el trip-hop, nos hace flotar.
Robert del Naja aka 3D y Grant Marshall aka Daddy G, alquimistas del sonido maquinal y la música negra más inductiva, vuelven a llenar el espacio de humo rojo, profundo y placentero, comenzamos con "Splitting The Atom", single que los posiciona de nuevo en altura, las voces de Daddy G y 3D se derraman viciosas, mientras aparece el canto luminoso de Horace Andy como en los mejores tiempos de "Protection" y "Mezzanine", han pasado sólo unos minutos y ya estamos entregados totalmente en medio de los sonidos y la sensualidad, atmósferas sobrecargadas que nos mantienen entre la tensión y el encantamiento constante, Massive Attack está de vuelta, a 6 años de "100th Window", su anterior trabajo, no han perdido espesura, al contrario, parece que estuvieran caminando por una tierra distante, puerta perceptiva que sólo ellos saben recrear.

Como en toda su carrera las colaboraciones son de lujo, además de Horace Andy, encontramos a Damon Albarn, Martina Topley-Bird, Guy Garvey (Elbow) y Tunde Abedimpe (Tv On The Radio), este último entrega su voz en el segundo corte, "Pray For Rain", áspero y tribal, se siente la sangre correr entre Jamaica y Bristol, paseamos por las calles mojadas en busca de algún antro que nos acoja, el fuego que hace olvidar al frío, las luces que se encienden y de pronto estamos en medio de la danza infernal y urbana, buen viaje.

El Ep se completa con dos remezclas que se mueven entre lo profundo y lo abstracto, sin soltar nunca la cuerda, como no disfrutar ese caramelo llamado "Psyche (Flash Treatment)", con Martina y su voz seductora inmersa en una fuente de resonancias fascinantes.

Descansemos, habrá que esperar hasta enero por otra dosis de embrujo.

myspace.com/massiveattack








BROADCAST
Mother Is The Milky Way Ep
self-released, 2009.

11 canciones en 20 minutos, no está mal para ser un Ep, más aún si estas canciones vienen desde un reducto tan entrañable como el de Broadcast, la banda de Trish Keenan y James Cargill, que desde Birmingham, Inglaterra, retorna al ruedo luego de su anterior trabajo, el aclamado "Tender Buttons" de 2005.
La música puesta dentro de un caleidoscopio, exploración hacia las fantasias del interior, los recuerdos y las vivencias, todo cayendo desde una vertiente multicolor, "Mother Is The Milky Way" es una historia contada desde los sueños, la voz de Trish arrulla en medio de canciones paranormales e infantiles, pasadizos que se pierden entre capas sonoras nubosas y grabaciones urbanas, risas de niños, flautas y frecuencias de radio mal sintonizada, todo un microcosmos que pareciera venir desde muy adentro en la razón y los sentidos.
Traspasando los límites, las canciones diminutas se cobijan en estructuras que toman algo de folk y electrónica selvática, se vienen a la mente Vashti Bunyan, His Name Is Alive y Nico, una bella incursión de Broadcast por parajes orgánicos y distantes, una esencia que retorna después del silencio, un desierto florido.

Este sugerente Ep, sólo se encuentra disponible en los conciertos de la gira que están haciendo por estos dias junto a Atlas Sound, pero obvio que lo podrás descargar por ahí...

Además Broadcast ha publicado este mes, "Broadcast And The Focus Group Investigate Witch Cults Of Radio Age", otro disco de corte experimental, esta vez junto a The Focus Group, banda liderada por el diseñador de portadas, Julian House.

Todo esto a la espera de su nuevo álbum, que aparecerá por etiqueta Warp en el primer semestre de 2010.

myspace.com/broadcastuk








ZOLA JESUS
The Spoils

sacred bones records, 2009.

Zola Jesus es un proyecto creado por Nika Roza Danilova, una joven de 20 años recién cumplidos, proveniente de Madison, Wisconsin.
Desgarbada y escondida detrás de un teclado, nos muestra su música oscura y asfixiante, una especie de after-punk industrioso amparado en la bruma del sonido lo-fi, de inmediato ella reconoce la influencia de gente como Swans, Throbbing Gristle, Diamanda Galas y Lydia Lunch, "The Spoils" es su flamante primer Lp, luego del CD-R "New Amsterdam" y el Ep "Tsar Bomba", todos editados este año, chica prolífica.
De a poco nos internamos por un mundo agónico, temas de apariencia terminal como "Sink The Dynasty" por ejemplo, muestran una cercanía con la época más siniestra de Dead Can Dance y Cocteau Twins, la voz de Zola Jesus se transforma en un conducto fantasmagórico, incesante e inductivo, el disco entero exhala dolor, pesadez y malos presagios, sin embargo hay una fuerza vital que impulsa estos conjuros, como en "Smirenye" con un pulso maquinal marcando el paso firmemente o "Clay Bodies" espacio pagano destinado a estremecer.

Estamos frente a un disco salido desde las sombras, hiriente como pocos, lleno de tormentas y pozos sorpresivos, pero cubierto por una belleza congelada que se cuela directo hasta el centro, realmente hipnotizante, como buena parte de la nueva escena underground estadounidense, peregrinos que avanzan por un bosque nocturno como James Ferraro, Pocahaunted, Gary War y Ariel Pink.

myspace.com/zolajesus






Las corrientes polinésicas nos acarician, gracias al viento de Hawái...




ALVA NOTO
Xerrox Vol. 2

raster-noton, 2009

“Xerrox Vol. 1” (raster-noton, 2007), o el Viejo Mundo, “con su tradición profundamente enraizada en la música clásica”. Su segunda parte, “Xerrox Vol. 2”, intenta acceder al Nuevo Mundo. Este disco, al igual que el anterior insiste en aquello del error, en las fallas inherentes a toda copia, mas y más evidentes cuanto más de ellas se hagan, en como no podemos diferenciarlas del original, y en como, finalmente se convierten en un material nuevo. Para ello otra vez utiliza el Xerrox Sample Transformer. Pero en este caso, el segundo de la serie –recuerden que aún quedan tres más por venir–, la idea es un poco diferente.

Pensado y concebido mas desde el punto de vista de una unidad, mas que la simple unión de fragmentos, funciona casi como una presentación en vivo, y se pueden además distinguir distintas fases dentro de esa misma unidad, distinciones que se pueden hacer en parte por los samples usados en cada una de ellas. Los cuatro primeros tracks, de “Xerrox Phaser Acat 1” a “Xerrox Meta Phaser”, utilizando ‘muestras’ de Michael Nyman y Stephen O’Malley (Khanate, Sunn O))), KTL), parten de silencio más incomodo al ruido más suave. Distintas capas de grises pegadas unas con otras, hasta terminar en aquel océano de impurezas que es “Xerrox Meta Phaser”. “Xerrox Sora”, corresponde a un bosquejo de una de sus tantas colaboraciones con Ryuichi Sakamoto, desarrollado e interpretado durante la gira de “Insen” (raster-noton, 2005), un verdadero diamante en bruto, un carbón tan bello como sus pequeñas imperfecciones. Luego a eso comienzan la serie “Xerrox Monophaser” –interrumpida por otros tracks, siempre insertos en la misma línea, como “Xerrox Teion”, armado a la vez que corroído en el “proceso de copiado dentro de otros samples”, o “Xerrox Tek Part 1”, suma de arena digital más líneas perpetuas–, las cuales construyen a través de redes entrelazadas, nuevos espacios, semejantes a los mas clásicos de “Xerrox Vol. 1” –clásico también en el sentido que lo es el ambient mas gaseoso de Wolfgang Voigt–.

Grabado y desarrollado y casi en su totalidad en Estados Unidos, aquel ya viejo New World, efectivamente tiene y se presenta como un solo ente, de una densidad absorbente y pesada, un todo que al mismo tiempo se puede sumar a esa otra entidad que es “Xerrox Vol. 1”, conformando una obra que, a la espera de las restantes entregas, ya se anticipa como una de las series mas interesantes en lo que va de esta década, un campo abierto para la distorsión y la calma, lo áspero y lo suave, lo rugoso y dúctil del ruido en un solo espacio sin fin, the endless loop.





FENNESZ SAKAMOTO
Sala Santa Cecilia (2005)
Cendre (2007)

Touch

Tan solo 72 minutos son los que suman las que hasta la fecha son las únicas dos colaboraciones, plasmadas en disco, entre Christian Fennesz y Ryuichi Sakamoto.

Enfrentados de manera distinta, tanto en su proceso de gestación, composición e interpretación, obviamente que los resultados tenían que ser diferentes. Y por cierto que lo son. En “Sala Santa Cecilia” el proceso fue más simple, y consistió en lo siguiente: dos personas, el austríaco y el japonés, mas un tercer invitado, el laptop. La música surge de la interacción entre esto tres elementos, casi se diría que de forma improvisada, caótica a ratos, pero nunca desordenada. Grabado por Claudia Engelhart, en el Auditorio Parco della Musica, dentro del festival Romaeuropa, en Roma, Italia, el 28 de noviembre de 2004 (siete meses antes de su publicación), lejos de ser una mera reunión de dos creadores de mundos aparentemente alejados, es una sola capa –también en disco: un track de 19 minutos–, con matices y sonidos añadidos, a veces sutiles, a veces más bruscos (minuto cinco a seis: grabaciones de guitarra, presumiblemente de Fennesz, en la línea repetitiva de Spaceman 3), cercanas a las grabaciones más experimentales del europeo, como sus colaboraciones con Keith Rowe. Sakamoto, por su lado, toma el control cuando el ruido es el protagonista, sumando ráfagas de ambient al conjunto –tal vez fue todo de un modo distinto, y dichos roles no los ejercieron quienes yo otorgue–. Como sea, “Sala Santa Cecilia” sirvió como aperitivo, mas que destacable, a su primer larga duración, y si se escucha con atención, existen pasajes en los cuales ya se anticipa lo que será su próxima colaboración.

“Cendre”, publicado cerca de dos años después que el anterior, tuvo un proceso distinto. En esta ocasión, la grabación no tuvo lugar en un solo momento y lugar, sino que se desarrolló pausadamente, desde el 2004 al 2006, entre las ciudades de Nueva York (Sakamoto) y Viena (Fennesz). Este le enviaba pistas al nipón, sea una pieza electrónica o de guitarra, sobre las que Sakamoto creaba a su vez una pieza de piano. Sin embargo, a veces el proceso era el inverso, comenzando en Austria y terminando en Estados Unidos. Además, discutían sobre los temas durante sus varios encuentros en giras, o comunicándose vía electrónica, juntándose para la mezcla final en febrero de 2006. Entre el paisajismo puro, y la más sutil y ensordecedora belleza, tienen lugar once temas, partiendo por “Oto” (sonido), breve overtura donde tradición y modernidad de unen, y siguiendo con “Aware”, que traduce a sonido precisamente lo que significa. De ahí en adelante, se suceden hermosas piezas, donde cada uno aporta lo suyo, Sakamoto con el piano y Fennesz con la guitarra eléctrica, tratados por ambos con sus laptops. El mas viejo de los dos, delicado como siempre, se refleja como nadie en tan noble instrumento, y dice como casi ningún otro es capaz de hacer (a la saga le va el neoyorquino Kenneth Kirschner), tantas cosas en notas tocadas con una precisión notable, tanto cualitativa como cuantitativamente. A destacar dentro de todas “Kuni” (campo), “Cendre” y “Abyss”. Por su parte el mas joven del dúo no es solamente el compañero de turno, y quien justifica que este artefacto sonoro aparezca en la marca londinense Touch, sino que muy por el contrario se acopla de manera que no estorbe ni entorpezca la labor del otro –de un modo similar a como lo hizo Carsten Nicolai (Alva Noto) en sus discos para raster-noton–. Sin él, el disco tendría otro carácter muy diferente. No quiero decir en ningún caso que pase inadvertido. Es perfectamente distinguible su presencia, y su manera de enfrentar las composiciones. El ejemplo más notorio es “Glow”, el que encajaría fácilmente en una posterior reedición de “Venice” (Touch, 2004).

El fin, el amanecer, la luz. Al igual que la fotografía que aparece en la portada, obra de Jon Wozencroft , responsable además del diseño de este, el EP que le antecede, y la casi totalidad del catálogo de Touch, de entre los arboles, ramas y hojas digitales emerge la claridad. Desde la oscuridad, de la que algo hay, surge la luz, y junto con ella, el calor.





Escucha El Sueño del Esquimal #267, hoy jueves 29 de octubre, desde las 21 hrs, por Radio Placeres, 87.7 fm y on-line...

(Si ya es demasiado tarde, y eres valiente, puedes descargar este programa en este link, elimínese después de escuchar!)



Recomendamos:






octubre 20, 2009

El Sueño del Esquimal #266, jueves 22 de octubre.



Los discos de Octubre, un cofre-tesoro y la luz que regresa de su viaje huérfano.






PIANO MAGIC
Ovations
make mine music, 2009.

Décimo álbum en la carrera de Piano Magic, la agrupación londinense que formó Glenn Johnson en el verano de 1996 y a la vez el terruño dark por excelencia en la actualidad.
Ahora con "Ovations" se presentan cruzando el umbral definitivo, con maestría han esculpido un disco potente, de refinada poética y donde ningún rincón está demás, una verdadera joya de ambientes densos, poseedora de una hermosura que se expande y se agiganta a cada paso, sutilmente nos adentramos en un paraje arcano, romántico y de una rigurosidad artística admirable.
Cuando la música atraviesa ciertos límites, podemos encontrarnos con temas como "The Nightmare Goes On", que abre esta placa, un trazo sonoro venido desde otro tiempo, amplio y parecido a una catedral congelada, con esos teclados fúnebres y las percusiones tribales que van delineando una orilla distante y a la vez encantada, la voz de Brandan Perry (ex-Dead Can Dance) que regresa desde un ostracismo prolongado, hace multiplicar el efecto místico y profundo de esta letanía flagelante y placentera.
¿Quién podrá quedar indiferente ante la belleza desafiante de "March Of The Atheists"?, otro eslabón de esta cadena fría y pesada, la lujuria y el deleite se retuercen en medio de una danza medieval, con Peter Ulrich (otro ex-Dead Can Dance) en las percusiones y Johnson tomando las riendas del carruaje con su voz distintiva.
El cortejo no cesa y la electrónica espesa se muestra en "On Edge", tema turbulento de ritmo minimal, que exhibe al colectivo Piano Magic en todo su esplendor, paso firme frente al peldaño divisorio, Cedric Pin en la voz, Franck Alba, Jerome Tcherneyan, Alasdair Steer, Angele David-Guillou y por supuesto siempre Glen Johnson enseñando el naipe, no hay miradas bipolares, esto es nervio duro.
Es innegable el paseo por la estela añosa del sonido 4AD, con The Cure, Death In June y Dead Can Dance como compañeros de alcoba, oscuridad y belleza se concentran en "The Blue Hour", llegando directo al centro de una sensibilidad secreta y abriéndola para un nuevo tiempo, nuevos rostros que buscan atrapar el arte de las sombras, la vestidura negra tampoco está demás.

Sin dudas Piano Magic ha escrito su mejor trabajo, los ángeles caídos han llenado la habitación, ahora ya todo es jardín.


myspace.com/lowbirthweight








MAGIK MARKERS
Balf Quarry
drag city, 2009.

Combo ruidista formado en Hartford, Connecticut, a comienzos de esta década, Elisa Ambrogio en voz y guitarra junto a Pete Nolan en batería, amigos de la autogestión y el sonido de baja fidelidad, han sabido mover la escena, metiendo en la juguera buena dosis de noise deslavado, algo de resaca punk y melodías que logran rozar el pop indie.
Se radican en Brooklyn y son apadrinados por Thurston Moore y su sello Ecstatic Peace!, para su disco "Boss" de 2007, que se anotó como una de las novedades de aquel año. Ahora en su tercera placa pisan firme con Drag City como soporte, entregando un nuevo pozo de tonalidades plomizas, desde un comienzo "Balf Quarry" trae la añoranza de la No Wave neoyorkina de fines de los '70s, ese antro exploratorio que lavó caras y actitudes en busca de un nuevo concepto arty, que escarbaba en el punk y el ruidismo para romper con los bordes de la musicalidad establecida.
Hay que reconocer que Elisa le saca lustre a su voz en temas enfermizos, que de tan raros consiguen poseer belleza y descaro, estructuras desnudas que nadan por una corriente turbia, a veces demencial, sin embargo el disco toma consistencia y se torna terriblemente agradable por momentos, dejando de lado el amparo noise e internándose a través de una tierra extraña, a medio camino entre Throwing Muses y Lydia Lunch con Teenage Jesus And The Jerks.

Ternura de sanatorio.


myspace.com/theemagikmarkers








FUCK BUTTONS
Tarot Sport
ATP recordings, 2009.

El año pasado se presentaron con " Street Horrrsing" y nos mantuvieron a punto del colapso nervioso, con sus honduras y deformaciones sonoras, queda claro ahora que eso sólo era el comienzo de la narcosis.
Las criaturas del noise maquinal han regresado desde Bristol, para desprender un nuevo disco, infinitamente más desencajante que aquel pequeño entremés, "Tarot Sport" es la apertura a un universo desconocido, Andrew Hung y Benjamin John Power dibujan hoy un trayecto tan despiadado, que desde un comienzo se nos presenta como una fuente de sonidos sin concesiones, inusual es encontrar tal grado de distancia con líneas estlísticas ya trazadas.
Junto al músico inglés Andy Weatherall (The Sabres Of Paradise) como productor, dan vida a una placa que juega con la luminosidad y la elevación, electrónica saturada, noise marciano y un resultado que incluso podría ser la primera huella de una nueva frontera perceptiva.
Se alejan y se acercan como unos Seefeel deformados por Gang Gang Dance en "Surf Solar", primer single y corte que abre este reducto prismático, la nave parte con el motor cargado, se trata de techno anfetaminado, viento estelar que va y viene, debe haber otros mundos, otras islas, samples que van consumiendo una estructura plagada de capas sonoras venidas desde la altura, futurismo puro.
A ratos pensamos en unos Tangerine Dream bestiales, que regresan desde un viaje inter-galáctico y es verdad, este disco ensancha el arco sonoro creado anteriormente por Fuck Buttons, ahora sus parcelas ruidistas miran hacia el sol y los cuerpos celestes, desdibujados en una plaqueta mercenaria llamada "Rough Steez", golpeteo metálico, respiración artificial y una constelación de estrellas que se despedazan en el horizonte, somos favorecidos al contemplar el espectáculo.

De seguro escuchar "Tarot Sport" con audífonos y a todo volumén debe tratarse de una experiencia alucinógena, la música como un carro sin control a pasos de la gran colisión, definitivo, disco del año, lo que quieran...

Mentes en Expansión.


myspace.com/fuckbuttons








INCA ORE
Silver Sea Surfer School
acuarela, 2009.

Eva Sealens es la más desquiciada de las hadas malignas que poblan el noise espectral norteamericano.
"una chica cubierta por un extraño velo, retorcida sobre un teclado y murmurando salmos poéticos delante de un micrófono tratado con pedales", como tan bien la grafica Jesus Llorente en el blog de su sello Acuarela .
La música de un tiempo muerto que queda entre los recuerdos y el pensamiento, si alguna vez Inca Ore elevó catedrales de cristal con su manto pagano, ahora se convierte en la diosa de la tempestad, supuestamente "Silver Sea Surfer School" es su disco menos hermético, menos mal, porque se trata trayectos intuitivos y desfigurados que casi siempre terminan en un despeñadero, quiebres de una realidad marchita que no para en copiar con la lucidez del niño que enfreta sus temores más sagrados.
Por momentos nos parece escuchar a Clara Blackmore y su theremín quejumbroso, a Reynols con Miguel Tomasín y su maraña paranormal, la espiritualidad que consigue la música cuando se aleja de los parámetros previamente asignados, esto es una ruta en la bruma, todo el rato masajeando el borde hasta deformarlo a su antojo, con Paavoharju, Fursaxa, Grouper, Axolotl, Pocahaunted y Aghäst como cosmonautas de apoyo.

Encerrado en la escafandra, las larvas se toman mi sangre y vomitan mi futuro...


myspace.com/incaoreincaore








ELEGI
Varde

miasmah, 2009.

Cuando la música se presta para causar daño quedan cicatrices como esta, el músico noruego Tommy Jansen aka Elegi, ya había lanzado los sonidos hasta el fondo del mundo marino en "Sistereis" de 2007, el mar y su espesura de nuevo se apoderan de esta mente creativa, eso sí ahora para mostrar su lado más oscuro, su crueldad.
"Varde" es una creación inspirada en una desventura, en la muerte misma, que dejó la expedición del capitán Robert Scott en 1912, en busca de nuevas rutas a través del peligroso Mar Ártico y que terminó con su embarcación atrapada en medio de los hielos polares y sin ningún sobreviviente, así también en esta obra sonora hay muy poco de aire, solo encontramos ambientes mortuorios que ofrendan su desdicha a los caídos, pocas notas de piano que se extienden por field recordings marinistas, de vez en cuando una gaviota nos recuerda que aún existe vida en esta desolación perpetua, viajamos a través de las cadencias sin encontrar un atisbo de tierra firme, todo pareciera dirigirse hacia las profundidades, como una especie de película corta que se apega a los sonidos como un último respiro antes de hundirse, "Una Sinfonía De Horror" como bien lo describe el músico en su MySpace.
No hay nada más acá, sólo muerte.


myspace.com/elegi













Escucha El Sueño del Esquimal, hoy jueves 22 de octubre, desde las 21 hrs, por Radio Placeres, 87.7 fm y on-line.

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Recomendados:





Tercer Encuentro de Arte Sonoro Tsonami, entre el 23 y el 31 de octubre en Valparaíso.


Te invitamos a revisar la programación del tercer Encuentro de Arte Sonoro Tsonami que será realizado entre el viernes 23 y el sábado 31 de octubre en la ciudad de Valparaíso, Chile.

Tsonami es un encuentro internacional que reúne improvisadores, artistas sonoros y compositores en una semana de conciertos, instalaciones, charlas, talleres y transmisiones de radio, todo con entrada liberada.

Los dejamos cordialmente invitados a asistir a las actividades, la inauguración será realizada este viernes 23 a las 19:30 hrs en Sala Rubén Darío ( Calle Blanco 1113).

Para mayor información revisa nuestra Web www.tsonami.cl












octubre 14, 2009

Anotaciones nimias para esquimales # 2

Anotaciones nimias para esquimales # 2. por julio lamilla.


En esta ocasión nos trasladamos a New York, centro de operaciones – junto con la ciudad de Osaka – del colectivo japanoise Boredoms (1986). Banda con una trayectoria similar a un mapa psicogeográfico y que gracias a una historia plagada seudónimos, remixes y bipolaridades, ha logrado desconcertar a la academia y ser un manjar de melómanos.


Asistimos a la tercera de las presentaciones denominadas “Boadrum Concerts”, las que basadas en la mitología romántica japonesa comenzaron a desarrollarse el 07/07/07 a las 7:07, con una instalación sonora al aire libre bajo el Puente Empire–Fulton en Brooklyn, New York.
Consiste en la formación de un espiral de 77 bateristas (entre ellos miembros de Fushitsusha, Otomo Yoshihide, Gang Gang Dance, Codeine, Cul de Sac, Bardo Pond, Holy Fuck, Lightning Bolt, etc) rodeando el sintetizador e instrumentos de Yamatsuka Eye. Presentación que luego fue editada en 2 cds + 1 dvd por el sello Commons, y que durante esta versión en Terminal 5, era vendido junto a diversos vinilos de la banda.




Esta tercera versión, la 999, fue abierta por Robert A. Lowe aka Lichens, que mezclando su voz a capella con su voz procesada in situ mediante loops, en una clase magistral de economía de medios y vocal drone, nos invitó a introducirnos (mientras enroscaba compulsivamente sus dedos) en una invocación de los territorios más descampados y oscuros de la música, cantos de un intenso mal-dolor.

Llegadas las 9:09 hicieron su aparición 8 de los 9 bateristas convocados para esta ocasión: Zach Hill (Hella) y asiduo colaborador en los directos de Marnie Stern; Butchy Fuego (Pit er Pat); Aaron Moore (Volcano The Bear); Dave Nuss (No Neck Blues Band); Kid Millions (Oneida) y Jeremy Hyman (Ponytail) junto a los eternos extemporáneos Yoshimi P-We (Ufo or die, Saicobaba, Ooioo, Free Kitten, OLAibi, Yoshimi and Yuka) y Yamatsuka Eye (Hanatarash, Ufo or die y colaborador en una demasía de proyectos e improvisaciones con gente como Keiji Haino, John Zorn, Thurston Moore, Jim O'Rourke, etc.)




La presentación comenzó con un Yamatsuka percutiendo y rasgando sutilmente, de forma aleatoria, su guitarra de 7 brazos, hasta que Yoshimi alzó sus baquetas por algunos segundos y las dejo caer fuertemente sobre el tom y la caja, repitiendo esta formula sucesivas veces, comenzando así a dirigir a la orquesta de bateristas hasta transformarse en una sincronía natural. Amalgama de ritmos ritualistas, incrementados por unos veloces redobles, análogos a los del proyecto japonés Kirihito, provenientes de nuestras espaldas por parte del baterista Hisham Bharoocha de la banda Soft Circle, quien a bordo de una plataforma móvil tocó entre el publico hasta llegar al escenario.



Hisman y Yoshimi fueron los más rítmicos de la noche (tocando con sus baterías enfrentadas en un amigable duelo), mientras el resto de los bateristas descargaban brutalidad y técnicas únicas. Yamatsuka por su lado se dedicaba a manejar las intensidades sonoras límites, dirigiendo a los bateristas con sus brazos y golpeando con una vara varios brazos de su guitarra al unísono, mientras la voz de Yoshimi nos hacía reconocer su rol en Free Kitten, aunque la mayoría del tiempo fue la voz de Yamatsuka la que nos envío una mezcla de catarsis y dub en partes iguales. La sesión duró aproximadamente una hora y media, en donde los bateristas, con sus botellas de agua vacías, entregaron su máximo de capacidad física e interpretativa, haciéndonos recordar
que asistir a un concierto de boredoms, aún después de más de 20 años, continúa siendo una de las experiencias sonoras más atrayentes, desequilibrantes y cargadas de vitalidad que existen en este planeta.













9/9/9
Nueva York

octubre 12, 2009

El Sueño del Esquimal #265, jueves 15 de octubre.







MORRISSEY
Years Of Refusal
polydor, 2009.

Cada vez que Steven Patrick Morrissey entrega señales creativas, todas las miradas y comentarios se amontonan, es un artista que concentra amores y odios de muchos, él lo sabe, pero sin temor alguno esparce con ironía su desesperanza, ese grito sincero y delator sobre un mundo ultra-manoseado y servil, siempre será así, un eterno y sensible desacomodado, está en su naturaleza y quizás por eso se hace tan necesario.
"Years Of Refusal" es su décimo disco y un nuevo pozo de declaraciones afiladas, eso sí, esta vez más enfocadas hacia su propia vida, recordemos que Morrissey está pronto a cumplir medio siglo, lo que exige un inevitable recuento, de todas maneras la magia se mantiene en sus creaciones, esa fuerza pop que traspasa y que transforma cualquier simple canción en un objeto de deleite, por eso será difícil que sus seguidores o cualquier simple mortal, no caigan entregados ante temas tan rotundos como "Something Is Squeezing My Skull", que abre el disco en forma notable, una bofetada directa, aceleración y encanto como en sus mejores tiempos.
A pesar de ser un bocazas resentido y todo, no deja de mostrar romanticismo, extraño sí, pero romántico a fin de cuentas, como en "I'm Throwing My Arms Around Paris", donde abre su corazón atribulado, "en la ausencia de tu amor y en la carencia de contacto humano, he decidido extender mis brazos alrededor de París, porque solo la piedra y el acero aceptarían mi amor".
Temas intensos y salvajes que muestran a Morrissey con absoluto control sobre su obra y con el peso de la experiencia a su favor, como tan bien lo describe en "That's How People Grow Up":
"... he desperdiciado mi tiempo rezando por amor, por un amor que nunca llega de alguien que ni siquiera existe. Pero así es cómo la gente crece."
Como siempre reluce el gran letrista y el carisma de su voz, le ha ganado al tiempo y a un pasado esplendoroso, que incluye haber sido el líder de una de las bandas más entrañables que ha dado la música británica, The Smiths.

Desde Manchester la luminaria pop que no deja de deslumbrar.

myspace.com/morrissey








LOTUS PLAZA
The Floodlight Collective
kranky, 2009.

Un nuevo satélite que se eleva desde la plataforma creativa de Deerhunter, primero fue Bradford Cox mostrando su costado más personal con Atlas Sound, ahora es el turno de Lockett Pundt (guitarrista de Deerhunter) y su proyecto en solitario, Lotus Plaza.

Hay que saber mirar en la niebla, eso nos pide "The Floodlight Collective", un debut imaginativo de espesura cristalizada, desde donde se desprenden los destellos de una belleza escondida, entre capas de saturación acaramelada y percusiones certeras, vamos encontrando pequeñas gemas dejadas entre el hielo, por ejemplo la ambiental "These Years", podría situarse en un sitio cercano a Panda Bear, una cascada de luz imaginaria que nos abraza y bendice.
Despertamos del encantamiento y caemos en la crudeza estática de "Different Mirrors", totalmente orgánica y lo-fi, con la lánguida voz de Pundt apuntando en la distancia a Felt y Galaxie 500, el paisaje se abre dejando ver los detalles brillantes de la creación prismática.
Temas más corpóreos como "Red Oak Way" y "What Grows?", demuestran el gusto por los espirales sonoros de My Bloody Valentine y The Jesus and Mary Chain, ralentizados y envueltos en un viento blanco constante y denso.

Lotus Plaza, Atlas Sound y Deerhunter, hilos entrecruzados de la misma madeja, visión caleidoscópica de un sonido fino que se expone al temporal, habrá que mantenerse expentante ante la variación climática.

web.








DAVID SYLVIAN
Manafon
samadhisound, 2009.

Su voz es signo de devoción entre las edades, desde mediados de los 70s', el inglés ha sabido cortejar al oyente, la música como expresión artística por excelencia, desde su antigua banda Japan, supo recorrer los caminos que van desde la canción sencilla hasta la búsqueda de horizontes creativos especiales y distanciados.
Cubierto siempre por ese poder, ha viajado a través de los estilos, deleitando con su prosa refinada y su gusto por las ambientaciones cadenciosas e intuitivas.

A partir de su disco "Blemish" de 2003, Sylvian profundizó la mirada y se dejó caer en los terrenos tupidos de la improvisación explorativa, que zurcaron definitivamente sus creaciones, traspazó sus propios bordes, encontrando un terrotorio amplio por donde avanzar en sus inquietudes.
Este mismo pasaje lo ha llevado a esta obra que juega con el silencio y la espesura, "Manafon" es el paso definitivo hacia un universo sensitivo particular, su voz como camino principal, adornada por múltiples ruidos e instrumentaciones, que se mueven sigilosos a través de las pausas y estas nuevas puertas perceptivas, cada trayecto muestra una imágen propia, los sonidos se expanden en forma natural, como cuando el botón de flor se abre al amanecer sin que nos percatemos, solo agradecemos la belleza expuesta.

El disco se ha trazado entre 2004 y 2008, en sesiones grabadas en Viena, Tokyo y Londres con la colaboración de destacados amigos de la improvisación y el diseño de ambientes, Christian Fennesz y su laptop disgregado es una constante, Werner Defeldecker (Radian), Evan Parker, Bukhard Stangl, Keith Rowe, Otomo Yoshihide y un amplio abánico de personalidades que intervienen este prado de contemplación.
Un trabajo que requiere de atención y concentración, la ruta hacia lo sublime es angosta, pero su fruto inimitable.

web.






A través de las islas, Hawái se conecta con el hielo polar.




CAMERA OBSCURA
My Maudlin Career

4AD, 2009

Si bien Camera Obscura han tenido varios y muy buenos singles, lo que ha hecho de su carrera una de las más interesantes y ascendentes de estos años es no solo el hacer buenas canciones, sino que el hacer buenos discos. Y en eso llevan ya más de una década. En un comienzo, para bien o para mal, estuvieron emparentados a otras bandas –ya saben, esa maldita manía de hacer paralelismos con todo: que se parecen a, que suenan como, que son de la misma ciudad que, que el novio de uno de ellos es el vocalista de…–, pero con el tiempo han ido forjando su propio sonido siempre, sobre la base de referentes externos, todos los cuales confluyen en aquellas tres letras mágicas: POP. Ahora, en esa tarea de hacer buenos álbumes, se requieren varias cosas: buen sonido, el orden adecuado, el tiempo justo, etc. Pero, sin duda, lo más importante, lo que no puede faltar, son buenas canciones. Y volvemos al principio. ¿Tiene el quinteto escocés buenas canciones? Y la respuesta no es otra que SI. Las han tenido antes, y por supuesto que las tienen ahora.

Al igual que su anterior trabajo “Let’s Get Out Of This Country” (Elefant, 2006), se han trasladado a Suecia a grabarlo, y de nuevo de la mano de Jari Haapalainen (Ed Harcourt, Peter, Bjorn & John, The Concretes) como productor, y con Björn Yttling de Peter Bjorn & John en los arreglos de cuerda y vientos (más prístinos y claros como nunca). Fue precisamente ese disco el que marcó un punto de inflexión en la banda. Allí se les vio mucho más libres, más sueltos, dejando la timidez a un lado, aunque no muy lejos. Fue recién en ese momento cuando fueron tomados en cuenta y valorados como se merecen, a pesar que muchos siguen (seguimos) teniendo un especial cariño por sus dos primeros discos. Pues esa misma soltura, tan bien resuelta en “Let’s Get Out Of This Country”, también se encuentra en “My Maudlin Career”, la cuarta entrega, ahora ya no por la etiqueta madrileña Elefant sino que por 4AD. Ya desde el título se aprecia un cierto giro, un abandono de las penas pasadas –nada mejor para ello que el humor–. “Estaba trabajando en canciones para el nuevo álbum, y sabía que la gente diría que eran tristes o melancólicas, como a menudo lo son. Pero en cierto sentido fue divertido para mí, como estaba escribiendo estas tristes canciones y tratando de construir una carrera sobre ello. Solo me pareció ridículo que esto es lo que hago, sabes. Tratando de construir una carrera en la miseria es bastante divertido” (Tracyanne Campbell). Sin embargo, lo quiera o no, la tristeza esta presente. La música puede ser más o menos optimista: de la felicidad de “French Navy” y “The Sweetest Thing” a la oscura calma de “Away With Murder”, del pop de hace más de cuatro décadas de “Swans” y “Careless Love” a la tranquilidad de una tarde en Nashville de “Forests And Sands”, de la lánguida “Other Towns And Cities” al (very deep blue eyed ) soul de “Honey In The Sun”. Pero las letras de Tracyanne Campbell, la principal (única) compositora y letrista, no siempre van hacia la felicidad ni ese optimismo. Por el contrario, tienden a ir más hacia el desencanto y mirar el aldo menos alegre de las cosas. “Tiendo a ver lo negativo de las cosas” (Campbell again) –aunque para saber eso solo hay que oír parte de “The Sweetest Thing”: “Me enfoco en lo negativo/ El dolor fue mucho más que un incentivo/ Siempre mi incentivo”. “Pienso que por naturaleza soy una persona bastante melancólica, pero es algo con lo que constantemente he luchado y tratado de combatir. Estoy muy consciente de ello, y hago el esfuerzo por cambiarlo. No quiero ser el tipo de persona que solo se revuelca en la tristeza y la lástima” . No obstante, no se arrepiente de ello, y lo asume como algo natural, algo con lo que necesariamente tiene (tenemos) que lidiar. “Básicamente digo que la vida a veces puede ser absolutamente miserable, y así es como es. Y está todo bien. Está bien con ser infeliz. Es real. Toda esa gente que pretende que es feliz todo el tiempo, no lo entiendo” . Y así, si en “My Maudlin Career” canta “Esta carrera llorona a llegado a su fin/ No quiero estar triste de nuevo” un minuto después, una canción más allá dice “He sido tan miedosa/ Estoy triste de nuevo” (“Forests And Sands”). Unas veces emocionada (“Aún tengo miedo de perderme en una ciudad que debiera explorar/ Pero no tengo miedo de tener un chico elocuente en mi puerta/ Tal vez deberías viajar conmigo, es esta la mejor idea/ Porque nunca has visto un bosque rojo y nunca has esquivado a un venado” en “Swans”), otras resignada (“Sé que tienes buenas intenciones, sé que las tienes/ Pero tarde o temprano vas a partirme en dos/ No compartimos un cumpleaños pero compartimos un signo/ Compartimos algo o estuvo todo en mi mente/ Hubo conversaciones de amor, y cómo las necesite de vuelta/ Podría ser mejor contigo que lo que fui con mi último amor/ Estás en otra ciudad o pueblo/ No significas nada para mí esta noche” en “Other Towns And Cities”), otras tratando de fingir, tratando de esconderse (“Cuando dijiste que las venas en mi mano izquierda tenían la forma de un árbol/ ¿Fue esa la última vez que realmente me miraste?/ Estoy entrenando para ser tan fría como el hielo, estoy determinada a proteger mis sentimientos, para disfrazarlos/ Cuando dije que no te amaba te dije una mentira/ No hay nadie sobre ti aunque trate/ ¿Te reirás en el momento en que pase llamando tu nombre una y otra y otra y otra vez?” en “Honey In The Sun”), otras diciendo aquello que muchas veces no queremos decir (“¿Cuántas veces me dijiste que querías morir?/ ¿Cuántas veces me dijiste que no lo habías intentado?/ Tengo la sensación de que algo está mal/ Puse mis sentimientos en una carta, te los envío cuando me sienta fuerte/ Oh, ha sido difícil ser fuerte, con todo esto que pasa/ Si, ha sido difícil ser fuerte, con todo esto que pasa/ También he estado sola, como tu/ Soy igual que tu/ La gente ha estado viajando mucho para vernos cantar/ Es una noche de febrero y no quiero sentir nada” en “Away With Murder”). Todas esta frases, todos estos reportes –“ni siquiera las llamaría letras. Solo una documentación de lo que me ha estado pasando por un tiempo”– en otros labios podrían sonar falsos, lastimeros, impostados. Pero en este caso no. No en los labios de Campbell. Acá suenan sinceros, cercanos. Duelen cuando tienen que doler, alegran cuando tienen que alegrar. Son las palabras de alguien abriendo su corazón muy cerca de tus oídos, susurrándote su vida. Alguien tan tímido como tú o como yo compartiendo sus secretos, y frente a eso no se puede sino más que sentirse agradecido. No, no se está solo. Ni ella ni nosotros lo estamos.

Una pregunta tonta que tal vez nadie quiera responder: ¿se puede amar a una canción? La respuesta nuevamente es afirmativa. “No hay nada como sentirse emocionado por una canción, sea que te haga sentirte enfermo del estomago o maravillosamente feliz”. Cualquiera con algo de corazón, hasta el más miserable, puede amarlas. En especial las de Camera Obscura, sean las que nos han entregado antes o las de “My Maudlin Career”. Es imposible no rendirse al enorme poder sus canciones. Todas y cada una de ellas. Te toman y no te dejan ir. Por tres minutos estas en ellas, y no puedes contenerlo, no puedes no amarlas. Como canta Tracyanne –sí, ya he llegado a tratarla de tú– en “French Navy”: “I wanted to control it, but love, I couldn’t hold it”.







GENTLEMEN LOSERS
Dustland

City Centre Offices, 2009

Desde algún lugar de un lejano y olvidado pasado surgen las canciones de Gentlemen Losers. De algún lugar hace mucho tiempo no visitado. Ese es el primer pensamiento que se viene a la cabeza luego de oír las canciones de este dúo que vino desde el frío, desde Finlandia más exactamente. Los hermanos Samu y Ville Kuukka son las dos personas refugiadas bajo este nombre. Hace unos años atrás, el 2006, debutaron con un disco homónimo, en Büro, subsello de la berlinesa City Centre Offices. Hoy entregan el segundo, “Dustland”, por el sello madre.

En esta la tierra del polvo, como en el anterior, surgen de inmediato las comparaciones y las relaciones con una música ligada sobre todo a imágenes. Antiguas películas del Hollywood de los cincuenta, viejas cintas gastadas por la humedad. Es inevitable pensar en estas canciones como una banda sonora de algo, en canciones acompañando algo más que el presente. “La palabra cinemático es a menudo usada para describir nuestra música. Supongo que es apropiada, pero es un genero musical que no existe realmente. Sin embargo, debería”. Pues bien, desde esos cuadros en movimiento surgen aquellas preciosas melodías, las que abundan en “Dustland”. Como las que hay en “Honey Bunch”, lo mejor que podrían hacer Explosions In The Sky si resumieran su obra en solo dos minutos y veinticinco segundos. O en “Ballad Of Sparrow Young”, balada para aquellos jóvenes y tiernos habitantes del cielo, donde se mezclan perfectamente guitarra acústica, eléctrica, órgano y una mínima percusión. O “The Echoing Green”, un tema perdido de las grabaciones del extrañado y aún no olvidado “When” (Warp, 2001) de Vincent Gallo. También en la electrónica casera y precaria de “Bonetown Boys”, y en aquellas postales de un bello lugar afuera en el campo de “Midnight In The Garden Trees”, y en las guitarras que se mecen entre las delicadas olas del clavicordio de “Farandole”, y en el trinar de aquella dulce flauta de “Spider Lily”, y en muchas otras más, catorce en total. Todo en “Dustland” remite a otras cosas, pasados, infancias ideales, fotografías familiares, días de lluvia y frío, otoños grises en colores, oscuros inviernos, tristes veranos. Todo tan jodidamente irreal y cierto que conmueve. Sí, este también es un disco helado, para oír al lado de una ventana y mirando al mar, lo necesario para simplemente dejarse llevar y afectar por los recuerdos.

Esta percepción acerca del sonido de Gentlemen Losers, y en especial de “Dustland”, también la comparte Ville, uno de los caballeros perdedores, cuando habla de este segundo trabajo. “Es acerca de memorias de cosas por venir, recuerdos desteñidos del crepúsculo de un lugar en el cual nadie ha estado. Ese lugar se llama Dustland”.






GIUSEPPE IELASI
Aix

12k, 2009

Otro disco mas hecho en otoño, y curiosamente, también por el sello 12k. Este otoño corresponde al del 2008, y el lugar Aix-En-Provence. El músico: Giuseppe Ielasi, un italiano nacido en 1974 que comenzó a fines de los 80 enfocado en la guitarra, principalmente sobre la base de improvisaciones, y colaborando con gente como Renato Rinaldi, Thomas Ankersmit, Michel Doneda, Ingar Zach, Dean Roberts y presentándose con, entre otros, Taku Sugimoto, Nikos Veliotis, Phill Niblock y Oren Ambarchi. Desde el año 1997 inicia su producción discográfica, la que ya lleva casi 20 discos hasta hoy, pasando por sellos como Sonoris, Erstwhile, Sedimental, Absurd, Kning Disk y Häpna.

“Aix”, su último trabajo hasta hoy es ya el segundo para 12k, luego de “August” (2007). “Aix”, a diferencia de pasados trabajos, utiliza mucha clase de sonidos, pero mezclados coherentemente unos con otros, y es eso precisamente lo que lo hace un disco muy interesante y atractivo: la no repetición de patrones y la búsqueda constante. Por citar solo un ejemplo, esta su disco “Untitled” (Häpna, 2006), un precioso trabajo centrado básicamente en la guitarra. En este, en cambio, hay objetos de percusión, baterías, piano, guitarra, y teclados, pero lo que finalmente se oye es una trabajo de electrónica sobre la base de diversos samples creados y ensamblados por el músico italiano –en esto hay parecidos con varios de los trabajos que ha publicado el sello sueco Komplott, y los hay en esa manera particular de usar y mezclar la electrónica con lo acústico–. En este trabajo importan tanto las cosas como la unión de ellas. En lo segundo radica la habilidad de Ielasi, un perfecto artesano en el estudio, pegando los sonidos con cuidado, no demasiados a la vez, sino solo los necesarios, y con solo el tiempo justo, ni más ni menos –las piezas, nueve en total y todas ellas sin título, por lo general no sobrepasan los cuatro minutos, y el disco, apenas media hora–, cual relojero suizo. En lo relativo a los “objetos sonoros”, delicados la mayoría de ellos, se ubican dentro de estos espacios de una manera también sutil. En cierto modo, y al igual que una obra teatral, mas que emitir frecuencias sonoras, actúan y juegan sus roles dentro de estos pequeños microcuadros, y lo hacen en el sentido que cada uno hace su parte, le responde a otro, reaccionan e interactúan entre sí, y eso se puede ver en temas como el track 5 y, sobre todo, el track 8 (percusión, trompetas, pianos, arpas, todos moviéndose de un lado al otro del escenario). Realmente no sé si exista el concepto de sonidos-actores, pero si oyen este “Aix” con cierto cuidado, podrán ver a que me refiero, y creo que es una buena forma de percibir este disco.





Escucha El Sueño del Esquimal, hoy jueves 15 de octubre desde las 21 hrs, por Radio Placeres, 87.7 fm y on line.

(Si ya es demasiado tarde, y eres valiente, puedes descargar este programa aquí: esde265
elimínese después de escuchar!)



Este fin de semana:



También:

Domingo 18 de octubre en el "Ritual", Almirante Montt 48 Valpo 19:00 hrs.
Gratis

Fatiga de Material
Oseas Martinez



además:


FIESTAPORTA DANZALBORDE 2009
Esperamos la danza… bailando!

Este sábado 17 te esperamos en el Teatro Mauri en la fiesta de pre- apertura del 8° Festival Danzalborde, que va del 24 al 31 de octubre. La invitación es a disfrutar, bailar y celebrar una nueva versión del festival, que este año trae a 6 compañías internacionales desde Suiza, España, Francia, Perú, Argentina y México. Son más de 40 bailarines que se presentarán con obras de sala e intervenciones urbanas, además de videodanza, talleres y mesas redondas. La FIESTAPORTA DANZALBORDE 2009 también es un llamado a colaborar. Necesitamos tu aporte para mantener este espacio dedicado a la danza, que ya lleva más de 100 funciones gratuitas en la cuidad. Queremos continuar con el festival de danza más grande del país, tú puedes sumarte haciendo un aporte en la cuenta de ahorro del Centro Cultural Escenalborde del Banco Estado, n° 239 628 309 27. Mándanos un mail con la colilla de depósito y tu nombre será publicado en la Lista de Colaboradores 2009 y en la rendición pública de los aportes y gastos asociados del Festival. Música + Proyecciones de Danza / 23:00 horas / Adhesión: $2.000



y tampoco se vayan a perder:

Para conmemorar la primavera y sus bellas consecuencias, el colectivo "I Love Vintage" desarrollará su tercera intervención ferial en Bonita Indie Bar, ubicado en 7 Norte 427 (entre 2 y 3 Poniente), Viña del Mar, este Sábado 17 de Octubre desde las 15.00 hasta las 0.00 hrs.

Los proyectos que integran este colectivo se dedican a la búsqueda de prendas de vestuario, complementos y objetos usados para reutilizarlos, con el fin de prolongar su ciclo de vida útil y al diseño de piezas nuevas, inspiradas en las formas de antaño; su hacer se basa en un interés por la Historia del diseño y lo sustentable. Estos son: Bazar Chirola, Una Chiquilla, Rocket Closet, Cejona y Re_cuerda.

Para exponer sus hallazgos y realizaciones desarrollan Ferias itinerantes en el Gran Valparaíso, que comprenden además la proyección de imágenes o películas y música de la época.

Las imágenes que dicen lo que será esta experiencia, se encuentran aquí:

http://www.flickr.com/i_love_vintage


Do you love vintage?





Piano Magic presenta video adelanto de su nuevo disco.

La banda británica Piano Magic presenta el video del single "On Edge", adelanto de su nueva placa "Ovations", que se publicará hoy 12 de octubre por el sello Make Mine Music.

Glen Jonhson como siempre a la cabeza de esta genial agrupación, que al parecer en esta nueva producción retornan hacia los parajes más siniestros de sus comienzos, con nada menos que Brendan Perry de los desaparecidos y oscuros Dead Can Dance, poniendo su voz en un par de temas y Peter Ulrich ex-percusionista de Dead Can Dance, colaborando en tambores.

Por ahora disfrutemos de este potente adelanto, hasta presentar "Ovations" en pleno y como Dios manda.

septiembre 28, 2009

El Sueño del Esquimal #264, jueves 8 de octubre.



Día y noche, corazón y alma, se inicia el fuego cruzado en El Sueño del Equimal.





NADJA
When I See The Sun Always Shines On TV
the end records, 2009.

Nadja es una de las agrupaciones más prolíficas y potentes en la actualidad, imaginen que sólo este año han publicado ocho trabajos, entre Lp's, Ep's y splits.
Formados en la alborada de esta década por Aidan Baker y Leah Buckareff, se conocieron cuando ambos trabajaban en una librería, entre lecturas y gustos musicales afines, han esculpido una obra oscura, angustiante y explorativa, "ambient doom" le han llamado algunos, el punto exacto donde el doom metal colisiona con el shoegaze.
Luego de transitar todos estos años por los caminos incómodos e insanos del noise de ultratumba y colaborar con bandas que comparten el amor por las profundidades sonoras, como Atavist, Satori, Moss y Black Boned Angel.
Ahora dejan entrever algo de sus influencias, en "When I See The Sun Always Shines On Tv", disco de covers de sus bandas predilectas, no deja de llamar la atención el ramillete, Slayer, The Cure, Codeine, Swans y nada menos que A-Ha, entre otros.
Los canadienses parten con una salvaje versión de "Only Shallow" de My Bloody Valentine, perfecta, con las voces de Aidan y Leah internándose por un ramaje espeso, trayectos ultra saturados y la delicadeza resguardada en el centro de una niebla en expansión.
Luego arremeten con "Pea" de Codeine, uno de los puntos más estremecedores del álbum, transcriben muy bien esa mezcla de dolor y furia que caracterizaba a Codeine, la lentitud de las percusiones acompañan a la devastación que entregan drones y efectos, expuestos esta vez de una manera más atmósferica y expansiva, pero de todas maneras letal, con un Aidan Baker muy sentido en las vocalizaciones.
Después aparecen temas de Slayer y Swans que muestran ese lado más oscuro y metalero que siempre ha existido en Nadja, en este punto hacemos notar, que a pesar de ser un disco de versiones, cuenta con un caracter muy perticular, lo han llevado todo a ese terreno mutilado, a ese espacio estático donde se retuercen el ruido flagelante con la negrura más viciosa.
Mención aparte para "The Sun Always Shines On Tv" de A-Ha, totalmente descompuesta con las guitarras a mil y una voz que se pudre entre la maleza, el bajo de Leah marca la huella, cada vez más abajo, cada vez más adentro, la lluvia sónica cae sin piedad, empapados observamos las marejadas y la tempestad cubriéndolo todo.
Un disco placentero de comienzo a fin.

Para el final dejamos la leyenda que Nadja ha dejado en el interior de la portada:

“Consideren este disco una exploración de las raíces de Nadja: todo el mundo nos compara con My Bloody Valentine así que teníamos que hacer un cover; Codeine y Swans fueron ambas bandas que exploraron la pesadez del metal sin ser bandas de metal.
The Cure tenía esa hermosa y amarga melancolía; la canción de Elliott Smith, “Needle in the Hay” es simultáneamente tan simple y devastadora; nadie nos creyó cuando dijimos que haríamos un cover de una canción de la película “The Kids in the Hall”, un gancho de nuestro set en vivo, así que teníamos que grabarla; ¿Cómo podíamos resistir la oportunidad de hacer un cover de la canción más pesada (pero que ganchera) de A-Ha? Y Slayer es simplemente Slayer.”

myspace.com/nadjaluv







A SUNNY DAY IN GLASGOW
Ashes Grammar
mis ojos discos, 2009.

Al fin tenemos con nosotros el esperado regreso de los hermanos Daniels; Ben, Lauren y Robin desde Filadelfia, desplegando el estallido celeste nuevamente, como no recordar el delicado trazo de su debut, "Scribble Mural Comic Journal" de 2007, pop lumínico y aéreo que nos aturdió con su belleza.
Ahora convertidos en quinteto, con la incorporación de Annie Fredrickson y Josh Meakim, continúan adentrándose por parajes etéreos y campos de espirales, utilizando elementos electrónicos, guitarras shoegaze y voces melosas, dan vida a su segundo álbum, "Ashes Grammar", burbuja cósmica que nos absorve y nos transporta hacia un mundo abstracto de apariencia polar.
El disco mismo parece un mapa con un millar de estaciones en subida, canciones diminutas de menos de un minuto que van enseñando el camino hacia estructuras más concretas, nunca dejan de ser bellas las creaciones y hasta los experimentos vocales y sonoros saben a miel.
22 tracks en total y continuados, lo que hace recordar esos discos de This Mortal Coil, que conducían por una vertiente paranormal sin pausas, también por momentos las canciones de A Sunny Day In Glasgow se acercan en apariencia a las de Lush y School Of Seven Bells.
Por ejemplo "Close Chorus" es un tema donde se concentra toda esa fascinación pop, pareciera venir de los 90s', se abre como la luz que regresa tras la tormenta, muy bien ajustada a una base entrecortada y guitarras submarinas, las ondinas y su canto completanto el encantamiento.
Un álbum hipnótico del que va a ser muy difícil despegarse, han viajado aún más lejos en su trineo, directo hasta la aurora boreal.

Madrugada congelada.

myspace.com/sunnydayinglasgow







THE SHADOW RING
Life Review (1993-2003)
kye, 2009.

The Shadow Ring fue una banda de Kent, al sur de Inglaterra, que funcionó entre los años 1993 y 2003, fundada por los músicos Graham Lambkin y Darren Harris, alcanzaron a editar ocho discos, lamentablemente por su raiz experimental e intuitiva, se matuvieron siempre tras el telón del reconocimiento y la masividad, a seis años de su disolución se publica este disco doble, que descubre en algo el legado minimal y aventurero de esta desconocida agrupación.
Sorprende un poco el sonido marcial y claustrofóbico de las creaciones de The Shadow Ring, no se acercan a ningún estilo reconocible en los 90s', su música pareciera venir de un tiempo no conocido u olvidado, guitarras repetitivas y desencajadas, que irritarían a más de algún músico de escuela, aquí son interpretadas en forma intuitiva por Graham Lambkin, quién también aporta un spoken word desganado y opaco, las percusiones son minimales, poco constantes y estan a cargo de Darren Harris, quién también contribuye con teclados y parloteos distantes, una especie de conversación o debate que va transcurriendo en medio de las canciones lúgubres, también hay ruidos extraños, golpes y cintas que ayudan a crear un ambiente por momentos sofocante y casi terminal.
Si hubiese que situarlos en alguna escena, podría ser con el post-punk explorativo y oscuro de agrupaciones como This Heat y los comienzos de The Fall o con la no-wave de DNA o Mars.
Por ahí aparece el corte "City Lights", que da nombre a su primera placa de 1993 y que este 2009 ha sido versionado por los tenebrosos Blessure Grave, banda muy bien considerada por este programa y que se confiesan seguidores de The Shadow Ring.
Con el pasar del tiempo, se incorporaría un tercer elemento a la banda, el no-músico, Tim Goss en teclados y voces, quedan convertidos en trío y prosiguen su liturgia sonora, editan discos desde 1994 a través del sello Siltbreeze, plataforma noise norteamericana que los acoge y desde donde muestran sus experimentos más mutantes, sierras cortando cuerdas, flautas malditas y siempre esa forma de cantar de Lambkin, magullando letras extrañas, que hablan de obseciones y temores enfermos, todo esto grabado en forma improvisada, mínima.
Este compilado trae algunas tomas en vivo, como "Stella Drive", donde notamos la experiencia narcótica que debieron ser sus actuaciones, todo muy distanciado y con el predicador satánico haciendo de las suyas, mientras los dos sacristanes entregan la ofrenda atonal.

Estamos frente a una banda diferente, adelantada o quizás demasiado personal, es realmente extraño que se hayan mantenido en un cuarto sellado hasta ahora, quizás a partir de este trabajo las cosas tomen el lugar que corresponde, The Shadow Ring, una gran revelación venida desde las sombras.

myspace.com/theshadowring







JULIANNA BARWICK
Florine Ep
emusic selects, 2009.

La hechizera de Brooklyn ha regresado con su magia cristalizada. Si "Sanguine" (2007) fue la puerta hacia los sueños arcanos creados por una mujer, su voz y su piano intervenido, su continuación es aún más intensa, expande el arco y nos hace flotar en el espacio nuboso.
"Florine" es un disco corto, sólo seis temas, menos pedales y más cadencias, la voz de Barwick reluce y acaricia entre atmósferas alucinógenas, somos conducidos por un galeria que nos lleva lentamente hacia la luz, lo que Furxasa y Grouper tan bien hacen en las tinieblas, Julianna lo transforma en un manto blanco, en un canto de hadas.

Música onírica. Imaginen el llanto de un alma extraviada entre dos limbos, dimensiones que se cruzan en forma fortuita, naturaleza pura.

myspace.com/juliannabarwick







AT SWIM TWO BIRDS
Before You Left
vespertine & son, 2009.

Desde Manchester, siempre encontraremos a Roger Quigley en medio de rastros embellecidos y lastimeros, el cantante del abandono, el escultor de canciones de derrota y desamor.
Ex miembro de The Montgolfier Brothers, junto a Mark Tranmer (Gnac), hace algunos años viene mostrando su poesía herida bajo el nombre de At Swim Two Birds (tomado de la novela de 1939 de Flann O'Brian), un espacio personal donde derrama ese torrente autoflagelante que lo caracteriza, como una manera de sacar toda esa idea menoscabada de la vida y las relaciones.
Cada vez más desnudo musicalmente y ahora en su tercer disco, "Before You Left", más solitario que nunca, no se ve la presencia de su antiguo colaborador, Otto Smart (The Otto Show) por ningún lado, es sólo Quigley, su guitarra y una que otra percusión.
Sin embargo las canciones son preciosas, su voz se convierte en la voz del tiempo, añosa y desesperanzada, adornada muchas veces por field recordings, que crean el telón preciso para que el actor desate el drama a su antojo, las relaciones que finalizan, la bebida y los recuerdos son siempre a los lugares que regresa en sus letras, no parece haberlo pasado muy bien o quizás se trate de un tipo muy sensible, lo cierto es que logra traspasar esa nostalgia entre melodías mímimas y cansadas, aún así la belleza prevalece como en toda su obra, es innegable el gusto fino que Quigley siempre saca a relucir, sus discos requieren de varias vueltas hasta que logras entrar en sintonía, después se convierten en refugio para perdedores y corazones receptivos.
El tema más 'alegre' del disco es "Let Her Go", con teclados y bateria formal, su voz es estupenda en este trazo, canciones post-relaciones y manchas de vino, como él suele definirlas.
"Antes que partieras, me dije a mí mismo, esto es algo bueno.... el tiempo y espacio, para reencontrarme. Los días y noches serán solo míos... y días y noches para contemplar nuestro tiempo juntos. y mientras lleno un vaso vacío una vez más... me digo a mí mismo, esto es algo bueno." (Before you left)

Sonidos desde la alcoba solitaria, Roger Quigley ha retornado una vez más a la escena del crimen y sin una pizca de remordimiento.
Realmente notable.

myspace.com/atswimtwobirds




Transmitiendo hoy jueves 8 de octubre, desde las 21 hrs. a través de Radio Placeres, 87.7 fm y la señal on-line.



Recomendamos para este fin de semana:








vayan preparándose para este sábado:
(estamos sorteando invitaciones, escriban a delesquimal@gmail.com y daremos los resultados el jueves finalizando el programa, por este mismo medio)



también este fin de semana: