noviembre 28, 2015

El Sueño del Esquimal #421, sábado 28 de noviembre 2015.


Desde la melodía matinal hasta el acercamiento de la hora ciega, desbordantes, contenidos, ruidos en el cielo y susurros encadenados, El Sueño del Esquimal te invita a degustar...






Guilty
exploding in sound, 2015

De pronto me puse a escuchar este disco para cachar de qué se trataba esta banda, sin tener ninguna referencia. Cuando comienza con la canción "Thank You Come Again" de inmediato me recordó a "In Bloom" de Nirvana o algo por el estilo. Pensé que se trataba de una nueva agrupación de esas como “neo rock alternativo de los `90” que existen por ahí. Esa fuerza  en las guitarras y voz femeninas de infante que predominaban por ejemplo en  Veruca Salt. Algo parecido estuvimos escuchando a principios de este año con Colleen Green, remanentes de tiempos ya pasados, pero que llevado de buena forma, ese gustito siempre quedará. Llega el segundo tema, "Red Roulette" con harta rudeza, acordes cíclicos que concuerdan con el título del mismo y guitarras “deftonianas”, pero con menos pompa. 
Cuando pensé que le había agarrado el hilo, luego de estos dos temas que nos dan un hey! de que algo bueno estamos escuchando, súbitamente toma un giro, mas no para peor, para nada, sino más bien en un tono distinto y con identidad propia. Acá la banda liderada por Jenny Tuite y Alex Molini nos muestra su verdadera cara, un sonido contemporáneo, tal vez se le podría llamar un garaje experimental donde las guitarras de Tuite se desnudan y Molini le agrega levemente por detrás motivos sintéticos. Podrán bien darse cuenta de esto en el tema "Dan Cortez" por ejemplo, y que así es como sigue finalmente el álbum. 
Poca info pude encontrar de  este dúo que se formó en Nueva York y que se deja acompañar rotativamente por amigos para complementar lo que sería la batería y etcéteras. Lo que sí noté, es que "Guilty" no es su primer disco, si no el tercero y que podría decirse que van muy bien encaminados. Otro secreto ha sido revelado.

Claudia Venegas Hartung.






Eadem Mutata Resurgo
585205 records, 2015

Proyecto mutante de Mariana Saldaña, José Cota y Seth Nemec, más que una banda, 3 amigos que se juntan para intervenir máquinas y sintes de sonido 80s' en una forma de diversión extraña con letras pensantes y a la vez sugerentes.
"Eadem Mutata Resurgo" viene a ser un compilado de sus grabaciones entre 2007 y 2009 desperdigadas en variados EPs' y sencillos, la gracia de este trabajo es apreciar sonoridades desgarbadas que se mueven a través de una maraña casera que no deja de hipnotizar por su fragilidad, como unos Kraftwerk malsonando mezclados con unos Stereo Total de baja fidelidad, de todas maneras encontramos temones como "17 años" con esas letras en español (la mayoría) guardan una historia de amor cruzada por la muerte y el abandono. Son Medio Mutante un artefacto básico y subterráneo que se mueve con instinto a través de las ruinas sonoras que han quedado tiradas frente a este presente bestia que no deja pensar. 
Definitivamente menos es más, 3 muchachos de origen latino afincados en gringolandia que se ríen ante una audiencia que baila entorno a estos trazos musicales sin entender una palabra... latigazos, golpes, fantasía y ese toque casi infantil que logra cautivar mientras estiran el elástico lo-fi.
Estos mismos nombres los encontrarás bajo otros alias tan variopintos como //TENSE//, Boan o Low Red Center. 
Los relámpagos de los mutantes son grandiosos, ritmos, maneras, razones... me tomo el ácido.

Raúl Cabrera Hidalgo.






The Shiver Of The Flavor Crystals
mpls ltd, 2015

Algo importante sale desde nuestro planeta Tierra. Despegados, ya en flotancia, viaje entre la ionósfera y exósfera comienzan a concretarse sonidos y atmósferas. Arrojados con "Eyes Go White", amorfismos melódicos  desde un bajo bien bajo, en mando de Nat Stensland y voces de éter que nacen de Josh Richardson junto a sus delicados y concientizados toques de cuerdas, que ya con "Antenna House" se siente cómo Flavor Crystals, cuarteto norteamericano de Minneapolis, Minnesota (EE.UU), ya se suspenden en el espacio exterior para crear “The Shiver Of The Flavor Crystals”, disco que evoca la psicodelia de los `60, pero que equitativamente se entremezcla con el shoegaze e indie rock de los `90. Sin embargo, esto es Espacial. Negro con pequeños destellos de luminiscencias, "Diamond Mine" es un dream souvenir desde su origen. Respetuosos con contención, pues en una expedición de tal magnitud, explotar no sería la mejor idea. 
Muy buen álbum, en su totalidad consta de 13 temas a los cuales hay que tomarles atención (sin dificultad), y si lo hacemos lograremos impregnarnos de este tour hacia ese “algo” que está más allá.

Claudia Venegas Hartung.







Beauty Nowhere
touch, 1996

Cuando en otro tiempo algunos músicos y audiencias pedían algo más que lo claramente identificable y archivado en materia musical, se hablaba de post rock, un estilo muy condenado en la actualidad pero que por aquellos años era huella de sofisticación y búsqueda sonora. Al final nadie entendió mucho de que se trataba esta pequeña etiqueta, pero dio cuerda a bandas realmente destacables como SCALA, que nace de las cenizas de otros que bien pintaban, SEEFEEL. Cuando Seefeel no tuvo más espacio donde respirar, Justin Fletcher, Sarah Peacock y Darren Saymour se unieron al creador de ambientes Mark Van Hoen (Locust) para hacer funcionar este armatoste a medio paso entre la IDM, el trip-hop y las cenicientas guitarras dejadas por el shoegaze. 
Sacaron 3 discos entre 1996-1998, siendo "Beauty Nowhere" su debut. Y vaya que llama la atención el volver a encontrarse con este hervidero de ritmos quebrados y vocalizaciones de sirenas, sin un hilo conductor claro (que ahora es tan necesario para algunos) estamos frente a una cabeza electrónica fractal que busca nuevos trayectos a base de experimentación libre y con la sabia mano como productor de Van Hoen, que los lleva a territorios insospechados de belleza fragmentada. Tambores maquinales junto al silencio y los susurros de Sarah que invitan claramente al viaje perceptivo, diseñan refinados trazos de electrónica arisca y clarividente, sumando impulsos y golpeteos a una atmósfera casi siempre asfixiante y baja. En la cuerda de algunos compañeros de sello como Fennesz y otros iluminados de esos años como Nearly God (rapeo lento) y Tarwater. No caeré en los rebuznos de señalar que "todo tiempo pasado fue mejor", pero en materia musical hace rato que no se siente un salto al vacío como el que dieron algunas bandas en ese tiempo (Disco Inferno, Movietone, Dissolve, Bark Psychosis, O'Rang, Flying Saucer Attack, Gastr Del Sol), cuando lo experimental iba conectado a una manera lúcida de encausar la creación misma, algunos encontraron nuevas tierras donde hospedar otros sencillamente el silencio. Nos queda solo bailar.

Raúl Cabrera Hidalgo.






The҉ Śun ͟Rem̷ai̸ns ̛T̀he S͘am̀e̵
fougére musique/aloardi/urbanoide, 2015

Tan surreal como el que Perú le gané hoy a Brasil, y tan real como que sea posible, resulta el escuchar esta nueva aventura sónica extraída de la abstracta paleta sonora de Chrs Galarreta, bajo el nombre de Sajjra, titulada "The Sun Remains The Same", donde el músico peruano radicado en Europa, culpable de algunos de los actos más alucinantes de los 90s, como Evamuss, Dios Me Ha Violado y otros disparatados e inclasificables proyectos sónicos, sigue apelando al caos y el ruido como materia prima para transformarlos en arte, y demostrando estar un paso adelante en la vanguardia musical de los músicos “made in Perú”.

Algunos de los temas que forman parten de este disco, datan su concepción de la década de los 90s, pero nunca fueron grabados y su producción ha sido posible gracias a la unión de tres sellos: Fougère Musique (Francia), Urbanoide Records (Perú) y Aloardi (Perú/Holanda). Y su elegante e impecable presentación de portada (el disco solo estará disponible en formato de vinilo) ha sido diseñada y creada por el músico y la artista holandesa Lilia Scheerder.
Ahora vayamos a la música. Golpes sintéticos, corrosivos guitarrazos, agresivos “loops”, todos ellos creando sonoridades maquinales e  industriales dispuestas  a quebrantar nuestros sentidos se unen en la maciza “Metamorfosis”, imposible no someternos a sus narcóticas contusiones electrónicas, pateándonos una y otra vez los sesos. Genial pista para el inicio del breve pero sustancioso repertorio de cuatro canciones que conforman el álbum.
Sonidos espaciales y oníricos navegando sobre sugestivas mareas de guitarras acústicas flotan en la etérea “Aurora”, trasportándonos hacia otros ambientes cósmicos, más ligeros, de características del My Bloody Valentine  más introspectivo e insinuante hacia la levitación, la primera joya del disco. La escabrosa “Inocente Tortura”, nos retorna al panorama dominado por infernales, chirriantes y tortuosos sonidos reproducidos por la parafernalia electrónica ejecutada por Christian Galarreta, explotando y descargando toda su furia sobre nuestros cuerpos, además su canto sonando enajenado gracias a las distorsiones empleadas.    

El estar sentado en la orilla frente al mar contemplando cómo éste viene y va en medio de un melancólico “sunset” al final del verano, es la sensación que causa el escuchar lo cíclicos sonidos de la atmósfera lúgubre  de  “The Sound Remains The Same”, observando en el horizonte la supremacía y esplendor del astro rey, sobreponiéndose a las nubes que luchan por ocultarlo. La extensa pieza de casi medio hora de duración, que tras sus primeros nueve minutos de abrasivas repeticiones sónicas, comienzan a incursionar osciladores y otros reproductores de ruido manteniéndonos hipnotizados hasta su expiración, a pesar que el tema prosigue su estructura repetitiva y monótona sin desviarse un ápice de su curso, algo realmente intrépido y meritorio por parte del artista sonoro de estar convencido en lo que hace y persistir en su alucinada inspiración.

Chrs Galarreta con "The Sun The Remains The Same" es capaz de trasladarnos del campo al océano, de pasar de lo estéreo a lo industrial, y todo bajo una niebla de asombrosa sonoridad apocalíptica, solo como él sabe saberlo. ¿Disco del año? Muy probablemente.    

por Guido Pelaez






Además "Bajo El Umbral" la sección estrella de nuestro amigo Mosé Noé

Recuerda sintonizar El Sueño del Esquimal este sábado 28 de Noviembre a eso de las 21:00 hrs. por Radio Placeres 87.7 FM y online además.







noviembre 13, 2015

El Sueño del Esquimal #420, sábado 14 de noviembre 2015.


Mirando los cerros de Valparaíso imaginamos una nueva tierra, sonidos que aparecen, siluetas se desvanecen, un grito y vamos de nuevo en la danza. 







Moon Ate The Dark II
sonic pieces, 2015

De vez en cuando, llega un álbum que se convierte en un instantáneo remezón… Pero en vez de contarles de inmediato acerca esta gema, me parece que egoístamente estuve con este disco por meses, saboreando sus dones, como si hubiese sido hecho solo para mí. Como si solamente yo hubiese sido privilegiado lo suficiente para experimentar esta belleza…como si su temporal permanencia fuera sola para mí…Hay tiempos, sin embargo, que recibo una copia promocional, con mucha antelación de su fecha de lanzamiento, y así uso esa excusa como la justificación para mis codiciosas orejas - Quiero compartir este tesoro, pero solo cuando estén listos para escucharlos también… este es el caso con la segunda realización de Moon Ate The Dark, una vista previa de lo que había recibido tempranamente en Abril, la realización que finalmente sucedió en Julio. Es ahora, que siento, que es el tiempo perfecto para mí para escribir estas palabras.
Moon Ate The Dark me fueron revelados por  el sello Sonic Pieces en el 2012 (hace como tres años atrás, para ser exacto), como un proyecto de la pianista de gales Anna Rose Carter y un productor canadiense llamado Christopher Brett Bailey. Elogié su debut como turbio, hipnótico y humilde exploración de simplicidad reservada, música retenida y contenida.  En su seguida, meramente llamada II, el dúo crea melodías más memorables, una mezcla de elementos de instrumentos acústicos y tratamientos electrónicos dentro de un cocktail perfecto de los sonidos para enamorarse de ellos…
Mientras el piano parece como tomarse el centro del escenario dentro de ocho cortas piezas en el álbum, es la atmósfera en el fondo general que lentamente se levanta hacia el frente. Tomen por ejemplo la elongada progresión del acorde de “Verse Porous Verse” que pareciera ser eterno, en ese modo de piano continuo al estilo de Lubomyr Melnik, hasta que las notas repentinamente se caen y estamos solos parados en el escenario, rendidos por la electricidad del din que remane. El tema que abre el álbum , titulado “Bashy”, de seguro les agarrará la atención así como lo hizo conmigo- las desafinadas y amortiguadas llaves de piano, comienzan su historia con una introducción que de improviso para en una sola nota, solo para que el oyente despierte dentro del momento. Espléndido!
Si esta es tu primera vez descubriendo Moon Ate The Dark, estás de suerte, porque, en suma a la edición de disco compacto, el sello hizo una corrida doble limitada, que comprende su disco debut homónimo y éste que lo sigue. Por supuesto pueden comprar el CD separadamente, pero por todos los medios, si vas a hacer una lista de compras para este año, asegúrate de que esté este álbum. Altamente recomendado para fans de Otto A Totland ( también traído para uds por Sonic Pieces), Nils Frahm (también Sonic Pieces) y Ryan Teague (ehm..sí adivinaste… Sonic Pieces). Mis agradecimientos especiales a Monique Recknagel, la jefa del sello y curadora, por continuar recordándonos porqué la música como ésta es una buena razón para vivir…





A GRAVE WITH NO NAME
Feathers Wet, Under The Moon
lefse, 2015
Siempre será un privilegio acompañar a través  de un lejano mp3 o un adorado disco tangible, melodías, que con una simple cachativa nos hacen cómplices de las evoluciones o procesos de la vida  con que las llevan a cabo sus autores, donde el ánimo es capaz de transmutar la creación. 
A principios de este año nos adentramos al trabajo de Alexander  Shields, cabeza creativa de A Grave With No Name , que nos mostró atmósferas, ruidos con voces suaves y desmenuzadas dentro de un ámbito lo-fi, dream pop y shoegaze. Este año algo sucedió, tal vez una americanización o simplemente nostalgias. Lo que sí creo, es que en esta ocasión, este británico se dejó llevar más que por un estilo musical, se fue en lo “íntimo”, a su propio ritmo, algo lento en melodía, pero siendo él, rápido en composición.  Personalmente, me llevó un tiempo en acomodarme y hacerme la idea del cambio de switch para comenzar escuchar el disco en su totalidad. Finalmente me sorprendí, ya que fue capaz de tranquilizarme en un momento de ruido mental. Una suavidad que no te alcanza a aburrir y querer parar el disco, si no más bien, dejarlo continuar hasta el final. Es cortito de todas maneras.
Claudia Venegas Hartung.






A Line That Connects
handmade birds, 2015

Inspirados, motivados y en plena forma se nos presentan en esta nueva etapa los legendarios Lycia, sobrecargados con un disco de 15 canciones que van desde los ambientes calmados y etéreos hasta atmósferas más espesas y perturbadoras, un trayecto sonoro actualizado que nos muestra algo más de esta agrupación que se hiciera célebre en los 90s' por crear pasadizos brumosos y un llamado constante hacia el vacío melancólico de atardeceres. En la actualidad la banda sigue concentrada en su núcleo original, o sea Mike VanPorfleet en guitarras y voces, Tara Vanflower como hada flotando en la oscuridad con voces cada vez más encantadoras y David Galas a en la base rítmica, bajos, batería programada y otras voces.
En un comienzo "A Line That Connects" nos introduce a través de una temática espaciosa, densa y pausada, la nieve cae lentamente en cortes como "Monday Is Here" y "Silver Leaf", la guitarra de Mike destaca en ondulaciones y declives que ya son marca de la casa, el toque solemne lo pone el canto en trance de Tara que va marcando la hacienda para que la voz cargada de VanPorfleet derrame toda su oratoria mántrica.
Sin embargo, estamos frente a un disco variado y extenso que de a poco se va abriendo hacia ambientes más complejos y frondosos, en este punto destaca la base profunda de bajo y batería a cargo de David Galas músico silencioso que sabe armar bien el climax para que intervengan sus compañeros de manera cadenciosa, la placa además cuenta con la mezcla de James Plotkin (The Joy Of Disease, Flux, Khanate) personaje que conoce de estas honduras sónicas. También colaboran para este disco Sera Timms (Black Mare, Ides Of Gemini) y Michael Irwin en voces adicionales. Publica el destacado sello Handmade Birds.
Ya a partir de "An Awakening" el ruido gana terreno y se perfila como un elemento importante en este trabajo, un tema a destacar especialmente es "The Rain" con guitarras agudas como púas y una voz gotique que recuerda otros tiempos, Swans, Clan Of Xymox y lo más oscuro de 4AD saludando desde el abismo. La grisura continúa con "Bright Like Stars" y "The Light Room" y no suelta, recordándonos de donde venimos y hacia donde somos conducidos, es la misma espina, ese mágico delirio que Lycia ha sabido mantener a pesar del tiempo y las paradas. Los tenemos de vuelta y en estado de gracia, sobrecargados y con la ayuda de una nueva tecnología su música ha ganado en intensidad y expansión sonora, más allá de una simple oscuridad esto contiene un alma perturbada adentro que se sacude y retuerce para quedarse contigo de manera sigilosa y letal, como la vida misma a fin de cuentas.
Fortaleza fractal.

Raúl Cabrera Hidalgo.









Gaze Male 
castle face, 2015

Cuando comenzamos a conocer nuevos “proyectos musicales”, probablemente solemos pensar en que suenan a algo “más de lo mismo”. Podría ser que suceda eso con Male Gaze, banda de San Francisco, EE. UU, que este año sacó su LP debut denominado "Gale Maze" haciendo así como un juego de letras, que bien se expresa en lo que van a escuchar. 
Ahora todo tiene psicodelia… algo que dicen que esta banda también tiene, pero la verdad es que más se trata de puro post punk. Influencias como Joy Division y otras cosas son evidentes, que sumada  a todo los ingredientes que se han agregado en la música durante todo este tiempo,  más la experiencia musical de cada uno de sus integrantes, crean un álbum necesario para despertar!, donde la distorsión, el desorden de las guitarras y la voz de tenor oscura de Matt Jones (a lo Rozz Williams) + el compás arremetido y energético de las percusiones de Adam Cimino, sin dejar atrás el bajo imponente de Mark Kaiser , dan un resultado sin mesura de un inesperado buen ensamble. Es un disco breve que logra inyectar mucha energía, furia y frenesí. Yeah Yeah! Ejemplo de estos lo sentirán ya en su apertura con "Smog Dawn" donde de inmediato dan la pista por el camino por donde nos dirigimos  y con la desafinación de acordes y  juventud sónica de "Bridge & Tunel Vision". En síntesis, está bien bueno les diré. ..y queremos escuchar más.

Claudia Venegas Hartung. 







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septiembre 04, 2015

El Sueño del Esquimal #416, sábado 05 de Septiembre 2015



Y llegó Septiembre... vamos a comprar la chicha que regresa la Curemanía mi alma, desde El Sueño del Esquimal.






THE TWILIGHT SAD
Nobody Wants To Be Here And Nobody Wants To Leave
fatcat, 2014

Hurgando en los últimos trabajos de bandas que nos interesan  fue donde me encontré con un single denominado “It Never Was The Same” de este mismísimo año de The Twilight Sad, banda que ya lleva una vasta trayectoria desde el 2003. Pues lo interesante de este sencillo es que hay una colaboración de nada menos que de Sir Robert Smith, en donde hace un cover de "There`s A Girl In The Corner", tributo en vida de un tema profundo con una melodía perfecta para iniciar o finalizar cualquier álbum que va a simpatizar. Pues así es como se abre su último disco de larga duración que fue editado el año 2014 por FatCat Records como de costumbre. Si en sus inicios estos chicos de Kilsyth, Escocia nos mostraron una música caracterizada por una especie de folk melancólico y emotivo con una notoria influencia shoegaze, luego comenzaron a enruidecerse con un sonido duro y desgarrador, que junto a la  voz de James Graham que decora con su dulce acento escocés con  aire de “nice guy”, dan vida a temas que perfectamente podrían ser pop, pero que por su eterna infelicidad generan anticuerpos haciendo que se les suelte de  las manos y así está bien, siendo independientes. Su carrera ha sido pareja y bien ejecutada, hermosa culminación con este álbum y  con la espera de que lo que ha salido este 2015 sean górgoros anunciantes de que viene algo aún mejor.

Claudia Venegas Hartung.








THE CURE
The Top
fiction, 1984

Y claro, El Sueño del Esquimal les propone entrar en una nueva etapa de Curemanía. Tal como sucedió a fines de los 80´s luego de la aparición de su álbum "The Head On The Door" (Fiction, 1985) que los haría conocidos en todo el mundo y que diera pie a una fiebre de seguidores en los 5 continentes que además de la música de la banda adoptarían sus modismos, peinados, maquillaje y ropa oscura. The Cure sin siquiera soñarlo se convertía en la banda más influyente de la época en un espiral que no pararía hasta nuestros días (colaboración con The Twilight Sad 2015 incluída).
Y nos inclinamos en partir por uno de sus discos menos valorados o citados, el heterogéneo "The Top" grabado en 1984 en Londres, cuando el mítico bajista Simon Gallup abandona el grupo luego de su trilogía siniestra formada por los discos "Seventeen Seconds" (fiction, 1980), "Faith" (fiction, 1981) y "Pornography" (fiction, 1982). Luego de semejante demostración creativa, giras y densidades varias, que no tuvieron una gran repercusión comercial, la banda queda a la deriva, con un Robert Smith más mentalizado en tocar con sus viejos amigotes de Siouxsie And The Banshees. Sin embargo, junto a su amigo de la infancia y siempre cómplice Lawrence "Lol" Tolhurst se empeñan en publicar varios singles algo mas bailables como "Let's Go To Bed" y "The Walk" canciones pegadizas donde priman los teclados y las cajas de ritmos. 
En este punto es cuando a Robert Smith se le ocurre grabar "The Top" que iba a ser "la cumbre" para una banda que se caía a pedazos lentamente, el disco es extraño, una especie de disco de ruptura o nuevo comienzo, variado y experimental si se quiere dentro de un marcado tono pop. El "look Cure" de Robert Smith se afianza, dando rienda suelta a letras cargadas de imágenes tomadas de los sueños, que con la colaboración de algunos músicos de sesión como Andy Anderson en batería y percusiones, la aparición por vez primera de Porl Thompson en saxo y teclados + Phil Thornalley como multi-instrumentista quién no participó en la grabación pero si en las giras y presentaciones de esos años, la misma variedad de tonalidades sonoras hace que la placa suene variopinta, alocada y hasta psicodélica.
Abren con la aguda y sangrienta "Shake Dog Shake" un clásico para los fans que nunca llegaría a ser single, pero si quedaría como una muestra de la densidad de The Cure tomada del punk claramente hasta llevarla al dark más estremecedor, luego aparecen temas como "Bird Mad Girl" y "Wailling Wall" donde la voz y guitarra de Robert se mueven con talento y personalidad. Para llegar a 2 temas que son la miel y sal del disco, la contundente y oscura "Give Me It" junto a la bucólica y casi infantil  "Driissing Up", entre estos dos extremos jugaremos la mayor parte del tiempo en "The Top", una señal clara para una banda que se encuentra en la disyuntiva de ser fiel a sus atmósferas atormentadas o pasar a su paralelo pop aclarando en parte su música para llegar a una mayor audiencia. 
Personalmente pienso que Robert Smith tuvo la lucidez para crear una mezcla musical que no perdía ni lo uno ni lo otro, al revés la fusionaría en un cuerpo sólido ya para "The Head On The Door" un año más tarde y que bueno gracias a este disco este lado del mundo supo de la banda, todo lo anterior hubiese quedado dentro del anonimato post-punk británico que recién ahora viene a ser conocido y degustado por estas tierras.
Es por esto que quizás apareció el impulso de presentar "The Top" un disco enmarañado y difuso que viene a ser para la banda su último eslabón independiente y que trae consigo un poco bastante de la magia que The Cure ha extendido en todos estos años, influenciando al público y a sus mismos pares (podríamos citar desde Smashing Pumpkins hasta Nine Inch Nails, pasando por toda la primera camada shoegaze, el british pop noventero, Cerati, algunos oscuros y elegantes proyectos como Piano Magic, Low, Mogwai, para qué seguir). Estamos hablando de una banda con onda que supo marcar su territorio e identidad hasta quedarse con nosotros para siempre. Amén.

Raúl Cabrera Hidalgo.








SIOUXSIE AND THE BANSHEES
Hyaena
wonderland, 1984

Siouxsie And The Banshees fue una de las mejores bandas de goth-punk melódico de los fines de los 70 y principio de los 80, llevando a cabo grandes álbums como lo son "Juju", "Tinderbox", y "Peepshow".  "Hyaena", realizado en 1984, fue otro sólido esfuerzo, pero con un giro de psicodelia arrojada a la vanguardia. Un extenso giro refrescante, sin embargo fue como un tipo de verdadera desilusión comparado con los álbums ya mencionados.
Ciertamente no es un mal álbum, pero al mismo tiempo sufre una falta de temas sobresalientes. “Dazzle”, “Take Me Back”, “Blow The House Down”, y su versión de “Dear Prudence” de The Beatles son bastante decentes, pero “Arabian Knights” y “Cities In Dust” no lo son. Da un poco de lástima, como Robert Smith de The Cure maniobra la guitarra en éste, y la unión pudo haber sido ciertamente más fructífera. Fue alrededor del mismo tiempo en que The Cure estaba realizando "The Top", otro tipo de álbum teñido de psicodelia que fue un poco desilusionante. También fue alrededor de ese tiempo que Smith y Banshees hicieron unas piezas psicodélicas grandiosas en el transcurso del año, pero yo sigo considerando que fue un período inferior para ambas bandas.
La peor caída, obviamente, es la escritura de las letras. Mientras hicieron un buen trabajo poniendo una sensación psicodélica al procedimiento, muchas de las canciones parecen como que tuvieran toques finales sin terminar que pudieron haberlos transformado en excelentes tracks. Sin embargo, este sigue siendo un álbum sólido en el último período de The Banshees, y vale la pena sumarlo a la colección. No está en el primer lugar para comenzar a escuchar a Siouxsie. Voy por Juju o Peepshow.

por Drakkar
desde Rateyourmusic.com








MAKTHAVERSKAN
Makthaverskan II (2014)
 Witness EP (2015)

Si colocamos post-punk, dream pop, una pizca de teenager,  una taza de agua indie y todo esto a la batidora,  nos da como resultado una banda procedente de Gothemburgo, Suecia llamada Makthaverskan. Como palabra no significa nada más que un interesante punk rock melódico liderado por la voz disgustada e imponente de Maja Milner. Sonido refrescante de la divina juventud. Un disco en que todos sus temas se parecen entre sí, pero se vacilan de igual manera. Letras conformadas por tres estados de ánimo: “No te vayas”“ Por favor vuelve” “Jódete y ándate!!”
En síntesis, nos dejan con que no hay nada nuevo, sin embargo, con este sonido clásico y llamativas caratulas ilustradas minimalistica y punky mente  nos puede poner los oídos y ojos atentos.

Claudia Venegas Hartung.








MORRISSEY
World Peace Is None Of Your Business
harvest, 2014

Tanto en la música como en las personas que la ejecutan, existen rasgos identificativos que funcionan como índices propios de su idea de ver e interpretar el sonido. Yeites, clichés o simples mañas que, a lo largo y ancho del tiempo y la historia, quedan grabadas en la forma de concebir las distintas piezas musicales.

La filosofía tradicional llama a la esencia sustancia, y le da un doble sentido. En primer lugar, sustancia es el individuo que muestra que es: que existe y muestra su existencia. En segundo lugar, la sustancia es la clase lógica que enuncia mediante un discurso lo que es: el atributo de la sustancia primera que muestra su identidad permanente.

En su nuevo disco, "World Peace Is None Of Your Business" -con o sin intención, sólo él lo sabe- Morrissey permite que su esencia se filtre por cada uno de sus poros británicos. Que su sustancia demuestre quién es y que cada una de sus canciones se transformen en esa identidad inequívoca del héroe de Manchester.

Cuando se trata de un artista del tamaño, la jerarquía y los años de rodaje de Steven Patrick Morrissey (que en mayo de este año cumplió 55 años de vida) resulta difícil imaginar un cambio de rumbo radical. Pero si bien "World Peace Is None Of Your Business", su décimo álbum de estudio, capta la esencia madre del cantante, su sonido está más aggiornado a la actualidad que al post punk de los ’80.

De acuerdo. En este nuevo álbum su calidez, su sensibilidad y ese arrastre sensual de sus frases, son elementos que aparecen intactos. Pero están camuflados en la atmósfera que los abraza: una oscuridad densa que por momentos hasta se hace insoportable.

Sin embargo es Morrissey el que está a cargo del asunto, y por más de que esté rodeado de músicos más jóvenes que él, que proponen sonoridades nuevas, más tecnológicas y por momentos mucho más rockeras de lo imaginable, ahí llega Moz para aportar el susurro adecuado y la estridencia necesaria. La misma que recorre toda su discografía solista.

La oscuridad también es parte de su esencia. Y en este, su nuevo disco, se nota reflejada en la lírica, digna del poeta maduro que ya vio pasar de todo a través de sus ojos y necesita contarnos “la posta”. La canción que da nombre y abre el álbum, es un buen ejemplo: “Each time you vote you support the process”, reza en el tramo final. “Cada vez que votas, apoyas al proceso”, dice, llevando al nihilismo a niveles impensados.

En poco menos de una hora, y a cinco años del celebradísimo "Years Of Refusal" (2009, Decca/Polydor), Morrissey se despacha con un disco que entrega algunos hits (“Istanbul“, “I’m Not A Man“, “Kiss Me A Lot“), provee una buena carga de crítica social y consigue hacerse un lugar entre los lanzamientos destacables del 2014. Siempre que se trate de él, vale la pena escucharlo. Porque su esencia no cambia, pero siempre consigue aparecer con un nuevo e interesante disfraz.

por Martin Serrano
desde IndieHoy








WIND ATLAS
Lingua Ignota
burka for everybody, 2015

Esa es precisamente la imagen que se forma en mi cabeza con los dos primeros temas de "Lingua Ignota". Si con su primer trabajo ubicábamos a Wind Atlas en un área estilística cercana al dream-pop y al shoegaze más intimista, ahora el cuarteto se muestra expeditivo en bajar de los cielos y descender de esas etéreas y ensoñadora atmósferas. Su propuesta pisa el suelo y se hace terrestre. El bajo está más presente que nunca y las percusiones estampan rotundas vibraciones. Las voces de Andrea vienen definidas por todo lo que alguna vez nos pareció exótico, cargadas de olores a incienso y mantras védicos que a veces suenan lejanos y en otros momentos parecen adueñarse de tu mente, donde por mi podrían quedarse a vivir siempre.

Lejos de quedarnos estancados en esta escenografía musical, la historia avanza y Wind Atlas se mueven a nuevos ambientes en los que se asientan con la misma vehemencia. Antes de volver a Oriente con la fantástica "Ecdisis", "The Sun Rises" recupera el dream-pop, jugando con los matices y la suavidad, "Stalker" genera desasosiego con las disonancias y el ruidismo, y "The Goddess Is Where It Is Venerated" nos sorprende en clave post-punk con su profusión de sintetizadores. Finalmente, el disco acaba diluyéndose con dos cortes más humildes y de menor densidad sonora, con Andrea despidiéndose como si los vientos marinos portasen su letanía desde una lejana tierra de nostalgia y esperanza.

Evolucionar con esta firmeza está al alcance de pocos. "Lingua Ignota" no presenta ni una fisura aún cuando se encuentra tan expuesto al tener que jugar a tan corta distancia con el oyente, donde nada esconde nada. Más sólido y menos disperso que su anterior referencia, Wind Atlas han tenido éxito indiscutible con su nuevo disco.

por Rememora








PHARMAKON
Bestial Burden
sacred bones, 2014

Había expec­ta­ción por ver hasta dónde lle­ga­ría el pri­mer LP de Phar­ma­kon en Sacred Bones Records. "Aban­don" (Sacred Bones, 2013) ya fue un catá­logo y mues­tra excep­cio­nal del poten­cial de la ame­ri­cana, en el que ya comenzó a tran­si­tar los cami­nos de la angus­tia exis­ten­cial y física, explo­tada a tra­vés del noise y el indus­trial imper­té­rrito y doliente, que huía de cual­quier moda y la situaba en los con­fi­nes esti­lís­ti­cos de toda una generación.
El negro se lo come aún más todo en "Bes­tial Bur­den", un álbum que gira en torno al fallo mul­ti­fun­cio­nal como eje temá­tico. Dicho así puede sonar menos con­tun­dente de lo que la neo­yor­kina con­si­gue en ape­nas media hora que se orga­ni­zan entre una intro­duc­ción y un inter­lu­dio en que asis­ti­mos a una hiper­ven­ti­la­ción y a una asfi­xia que se mete por el oído y agita las entra­ñas. ‘Body Betrays Itself’ es segu­ra­mente lo más pare­cido que jamás ha tenido a un sin­gle, un tema en el que la angus­tia que reco­rre el LP se des­borda por todas par­tes. Tam­bién es la can­ción con algo más pare­cido a una estruc­tura de todo el conjunto.
Real­mente opre­siva, terro­rí­fica por momen­tos y con un tra­ta­miento de su voz de otro pla­neta. Y esa per­cu­sión… Queda claro rápi­da­mente que del fogo­nazo que fue "Aban­don" nace esta hoguera que es "Bes­tial Bur­den". Para los que se engan­cha­ron más a su faceta expan­siva, aquí tam­bién hay bue­nas noti­cias, y es que temas como ‘Intent or Extinct’ o la titu­lar ‘Bes­tial Bur­den’ son de una opre­si­vi­dad que podría asfi­xiar a cual­quiera. Se extien­den, son ato­na­les, cris­pan el ánimo. Es un álbum que se siente tan cer­cano a la muerte en todo momento que hace que­dar a la mayo­ría de gru­pos de Death Metal como a una panda de cole­gia­les pegando grititos.
La capa­ci­dad de Phar­ma­kon para expan­dir su sonido queda con­tras­tada. Reina el caos en cua­tro can­cio­nes en las que queda poco a lo que aga­rrarse. Y, aún así, aún apos­tando por el expe­ri­men­tal sin visos de domes­ti­car un len­guaje que ya asu­mi­mos como pro­pio e intrans­fe­ri­ble, con­si­gue ani­qui­lar las expec­ta­ti­vas del oyente al empu­jar­nos a sen­tir. Fuerte, tan fuerte que escu­charlo de prin­ci­pio a fin es casi el equi­va­lente a un hara­kiri. Pero tan extra­or­di­na­rio que una vez se acaba nada vuelve a ser lo mismo.

por Javi Gómez Martínez
desde Koult.es






Nos encontramos mañana a eso de las 21:00 hrs por Radio Placeres 87.7 FM transmitiendo desde Valparaíso.



julio 25, 2015

El Sueño del Esquimal #415, sábado 15 de agosto 2015


Estaciones en espiral, crudeza ruidista y un vuelo nocturno entre ambientes seductores.
Regresos de otro tiempo y naves escarlatas surcando el cielo para este nuevo Sueño Esquimal.





CHELSEA WOLFE
Abyss
sargent house, 2015

Bien saben los que padecen de “Parálisis del Sueño”, lo pegado que se puede quedar con el tema. Para Chelsea Wolfe, este estado la verdad que le generó al parecer más movimiento e inspiración que pasmo. Esta chica de Sacramento, California (E.E. U.U) fue capaz de dar a luz un álbum muy personal y de peso que a nadie va a poder dejar indiferente. Su carrera comenzó con un folk del cual no quiere recordar mucho. Este 2015 se retiran esos velos negros con los que solía tapar su cara (por estados de pánico escénico), para mostrarnos el abismo, donde ella es la que gobierna. Con "Abyss" nos presenta un despegue a mil por hora de su carrera como músico, una interesante evolución, ya que no ha tenido que recurrir al pop-ulismo para darse a conocer, tal vez nunca fue su intención. Cada vez fue ennegreciendo más sus sonidos hasta llegar a un punto de suma y jamás de resta. En este disco incorpora a un equipo de músicos que le agregan atmósferas celestiales, industriales y experimentación, llevando a cabo una pieza única que le da elegancia a una escena “dark” atemporal.  Temas como "Carrion Flowers" y "Iron Moon" abren este álbum prometiendo algo distinto,  luego "After the Fall", con sus pausas, palpitaciones  y calma que rematan con un potente sonido desde los cables muy bien logrado o "Dragged Out" donde utiliza un inicio de música metal cliché que queda buenísima ahí,  y,  "The Abyss", que finiquita el disco con elegante desquicio.
Una vez que lo escuchas, quieres volver a reproducirlo una y otra vez para descubrir nuevos recovecos y decir “pucha qué buena”. Tal vez recuerdes a Pj Harvey e incluso a Björk, pero de las tinieblas (y con aspecto de Marylin Manson)…pero sacando estereotipos, es bueno escuchar este tipo de voz, que no necesita andar gritando para ser una dama empoderada, y eso se echa de menos a veces.

Claudia Venegas Hartung.








LOOP 
Array 1
ATP recordings, 2015


Cuántas veces se cruzan el mito y la realidad en nuestras sencillas urbanidades? Bastante no?
Así es como en la música a veces vamos flotando entre estos puntos de manera constante y muchas veces sin entender demasiado lo que sucede. Por ejemplo ahora nos encontramos con LOOP, verdadero estandarte del sonido psicodélico británico de fines de los 80s' (que alguien se atrevió a re-bautizar como space rock), y tuvieron que pasar 25 años para que la banda de Robert Hampson pisara tierra firme y grabaran algo de ruido nuevamente. 
Fue en 1990 cuando luego de la aparición de su tercer álbum "A Gilded Eternity" (Situation Two) que Hampson diera por fenecida la agrupación y se concentrara en la escafandra cósmica de Main su nuevo proyecto por aquel entonces, no sin antes conectar con Justin Broadrick de Godflesh en aquel 7" titulado "Loopflesh/Fleshloop" (Clawfist, 1991), cito esta comunión con Broadrick por que se me hace que tienen carreras hasta cierto punto parecidas, es decir vienen de una vieja escuela que experimentaba con el ruido en tiempos donde esto no era bien visto o simplemente carecía de rédito comercial, el tiempo ha hecho justicia y todos aquellos trabajos sonoros en la actualidad son de culto y re-editados con bombos y platos.
Por todo esto grande es la sorpresa al encontrar a estos dinosaurios vanguardistas de nuevo en el ruedo, para bien o para mal, Loop será siempre una de esas referencias que dejaron bien marcados sus territorios.
"Array 1" (vendrán más?) es una pieza sonora que consta de 4 cortes, partiendo con "Precession" tema de riffs enegéticos bien manipulados tecnológicamente para la ocasión, más cercano al sonido de bandas como Jesu (otra vez Broadrick) que con el recuerdo de los propios Loop, pero no está mal han sacado esa bruma espesa de droga para entregar un ruido más pulido de cierta manera. Quizás es en el segundo corte "Aphelion" es donde lamen el azúcar viciosa de antaño, en algún punto el músico ya maduro pasado los 50 años digo encuentra en el sonido más estudiado una nueva forma de encarar su creación, cosa que pasa también con los últimos discos de Wire por ejemplo (reseñados más abajo).
Bueno y para no ser menos Hampson entrega "Coma" un mantra space-ambient de 7 minutos que remite directamente a Main su otro alias sónico, puro ruido blanco estático que deja más preguntas que certezas. Para el final se guardan la extensa "Radial", 17 minutos de placer auditivo que viaja entre esos dos puntos que al comienzo de esta reseña señale mito-realidad y ficción-creación. Se cuelgan de un drone espacial dilatado para luego aparecer como unos Loop 2015 muy contundentes apañados por esa rítmica krautrock que no han perdido, pasando por todas las estaciones me atrevo a decir que este tema final es lo mejor de esta placa corta, siguen experimentando y aportando texturas de acople en este vuelo de cosmonautas avezados, el tiro largo les sienta bien y pudo haber sido más quizás.
Solo queda esperar para ver si el algún momentos nos volvemos a desdoblar.

Raúl Cabrera Hidalgo.








RULE OF THIRDS
Rule of Thirds
mass media/no patience, 2015

Vivir cerca de un cementerio e ir recogiendo flores plásticas tiradas de allí, puede ser una práctica fuente de creación, para realizar la portada de un disco, y qué mejor si además se trata para una banda gótica post punk. Así lo hizo Celeste, artista visual y guitarrista de la banda Rule of Thirds y le quedó bastante bien.
Ya en el 2012 y 2013 este sexteto de Adelaida, Australia había grabado un Demo y un EP respectivamente, pero es este año en que se embarcan a realizar su primer disco homónimo de larga duración. Al iniciar la escucha de este trabajo nos percatamos de inmediato con su primer tema "Any Warpor" dónde vamos dirigidos. Sonidos británicos de principios de los `80, mujeres en blanco y negro, cabellos escarmenados teñidos de azabache, delineador, labial, todo negro y una voz brujeril de la cual se encarga Freya, nos da la libertad de hacer un pogo mental. Álbum que se ha presentado ya en gira por Norteamérica y que obtuvo buena recepción de la audiencia gringa. Así es el comienzo de Rule Of Thirds, nombre que no tiene nada de intencional con Death In June y su disco del 2008 que lleva el mismo nombre (pero con “The”), sino más bien con los números de Fibonacci. 
Sería bueno escuchar más de ellos para que nos sorprendan, es un disco que gusta, pero que no innova. Me quedo con las pailas auditivas bien abiertas. Esperar.

Claudia Venegas Hartung.








THE SOFT MOON
Deeper
captured tracks, 2015

Con dos obras en el mercado orientadas a los ritmos cabezones, The Soft Moon marcaron un estilo propio y muy sugerente pero Luis Vasquez ha decidido aflojar el pedal para darle más espacio a la composición.
Más sutil, más suave, más cantado, este nuevo disco podríamos ponerlo en las estanterías junto a los de Trent Reznor y Gary Numan. Buscando climas inquietantes, algún que otro momento de pop gótico y contadas incursiones en la pista de baile, "Deeper" recrea un ambiente amablemente desapacible. 
Muy logrado, pero es muy probable que ya lo hayas escuchado en los 90.

por Raúl Rey 








WIRE
Wire
pinlflag, 2015

“People said we were mysterious, arch and dark. But the only way of doing that successfully, is by also having a sense of humour. You have to have that balance”, dice Graham Lewis en la web oficial de Wire y no hay razón alguna para llevarle la contra. En apenas una oración -un detalle que decora la presentación de su más reciente álbum-, aquél bajista, que luciera un corte de pelo digno de un héroe rockabilly y hoy esconde su cabeza bajo una discreta boina, resume toda la historia del grupo británico. Desde el chiste minimalista más grande de toda la historia (el inoxidable Pink Flag de 1977, que mejora con el paso del tiempo) hasta la ironía en el disco homónimo que acaban de lanzar, que también se marea en la oscuridad.

Wire, en este 2015, deja ésta y varias certezas más: que se puede ser darkie sin necesariamente ser serio; y que los años pasan, pero las cenizas quedan. Pregúntenle sino a Colin Newman, la voz detrás del micrófono principal, cuyo timbre nervioso pasó a convertirse en una migraña constante con la que hay que batallar de forma continua. Ya no existe lugar para la demencia vocal de “Mr Suit” o los coros de hooligans borrachos en “Mannequin”, y mucho de esto tiene que ver con la maduración (otro poco con la búsqueda a través de proyectos paralelos y similares, como fue Githead). Pero también es cierto que el propio Newman -al igual que Lewis, con sus letras cínicas- deja su marca indeleble, aunque mute en mil formas distintas. Por eso, si Wire es lo que es, es por ellos dos. Y punto.     

De cualquier manera, no hay que ser muy iluminado para corroborar esta sensación. En “Blogging” recrudecen la simpática crítica al Brave New World que tenemos a mano con frases mordaces (“Blogging like Jesus / Tweet like a Pope / Site traffic heavy / I'm YouTubing hope”, casi el mismo juego que proponía, salvando las enormes distancias, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota al hablar de Pepsi inyectable y Adidas digitales en “Nuotatori Professionisti”) y en “Shifting” recuperan los mejores momentos de 154 (1979), sin caer en la tentación de repetirse. Apenas un paso adelante están la rapidísimas “In Manchester” y “Joust & Jostle”, de lo mejorcito del disco, con una receta probada: guitarras al frente y batería sincopada. 

El golpe bajo, cuya intensidad seduce e hipnotiza, llega más tarde, con la apagada “Sleep-Walking”. Sólo un espejismo a mitad de camino, porque el resto del disco satura con tracks que dejan ver, otra vez, la marca de agua de Wire -“Split Your Ends” o la enfermiza “Octopus”-, cerrando un más que aceptable regreso a las bateas de parte de uno de los grupos más subvalorados de la historia.

por Augusto Dallachiasa






Escúchanos esta noche de sábado 8 de Agosto por Radio Placeres 87.7 FM desde Valparaíso a eso de las 21:00 hrs. y además online por radioplaceres.cl.






julio 01, 2015

El Sueño del Esquimal #414, sábado 11 de Julio 2015.



Aquí estamos otra vez a mitad del tiempo entre el pasado desconocido y el presente devastador, añadidura de los tiempos en busca de los futuros sueños esquimales. 
Ahora hablamos en lenguas.






VELÓDROMO
Velódromo EP
independiente, 2015

El joven cuarteto santiaguino Velódromo estrena su primer EP publicado en Abril por su propia cuenta, cuatro canciones que se desplazan a través de un paraje sónico bien agradable, partiendo por la inductiva "Atila" sonido cargado que nos lleva por un sube y baja de ruido sugerente al que se adhiere la voz de Bárbara PDA (bajista además), algo así como un coral envuelto entre bruma o neblina, destaca el interesante despliegue de guitarras de Sebastián Gaete y Gustavo Von Dem Bussche junto a una base rítmica espesa (baterías a cargo de Alejandro Riquelme) que los acerca en algo a las atmósferas post-rockeras. Luego aparece "Gémini" el primer tema que dieron a conocer y claro podríamos decir que es algo más dreamy, moviéndose en un intenso espiral de pausas y arrebatos que nos transporta hasta la cuna Creation Records de Alan McGee, se puede hasta bailar y no sueltan la cuerda en "Quisiste Ver" algo más expansiva, susurros que vienen y se alejan creando un manto narcótico que logra capturar nuestra atención. Cierran con "Catedral" paisaje intimista que no pierde nunca la fuerza expresiva que contiene la banda, en este caso con la voz calmante de Sebastián, se dibujan figuras, formas y pulsaciones a través de este trayecto intenso y de ambientes densos, contiene identidad traspasando las consabidas influencias del entorno actual, en este punto me parece un trabajo más noise-pop (como se decía antes) que shoegaze y me ha traído a la memoria el sonido de algunas bandas olvidadas de este lado del mundo como Sien, Tercer Subterráneo, Suárez y los primeros Christianes. Dale una vuelta ya están dando harto que hablar.

Raúl Cabrera Hidalgo.








THOUGHT FORMS
Ghost Mountain
invada, 2013

Cada persona tiene su propia percepción de cómo un disco puede llegarnos y el significado que éste puede tomar en nuestra existencia. Es por esto que no quiero exagerar. 
Es en el año 2009 cuando Invada Records saca a la luz a Thought Forms (en la foto superior), una banda de tres chicos provenientes de Wiltshire, Inglaterra, los que mediante melodías melancólicas elaboradas con guitarreos profundos y ruidosos que a ratos progresan llevando  las notas al límite, bosquejaban una noche estrellada, sí, tal cual. 
Era el 2012 cuando Charlie Romjn, Deej Dhariwal y Guy Metcalfe deciden concentrar sus ideas y llevar a cabo una pieza maestra con forma de montaña sagrada, el resultado, "Ghost Mountain” , un trabajo realmente impactante donde se agrega rudeza, a ratos rememorando sus atmósferas quejumbrosas de su placa anterior. Acá hay añadidura de voces etéreas  tanto de Charlie y Deej siendo ésta la que le da el toque femenino, conceptualizando una especie de misticismo tibetano. Así se va tejiendo una trenza donde se intercala una oscura psicodelia rural junto a temas que incorporan letras cantadas y estilo sónico noventero. Si lo escuchas en soledad, ya sea en una habitación o en tus caminatas hacia algún lado con tus audífonos, ponle volumen  y te llevará en un viaje donde el placer entra por los oídos, cada vez nos parece ser más interesante y no querremos despegarnos de él.

Claudia Venegas Hartung.







MARCHING CHURCH
This World Is Not Enough
sacred bones, 2015

Cuando escuchamos a Elias Bender Rønnenfelt cuesta un poco separarlo de Iceage, pues su voz es demasiado característica, sin embargo, a este chico de Dinamarca se le ocurrió hacer su proyecto en solitario que finalmente resultó siendo una banda aparte: Marching Church. Entre sus inspiraciones nombra a James Brown y Sam Cooke, pero nos recuerda un tanto más en estilo o canto a Nick Cave o a un Julián Casablancas agregándole una garganta de graznidos desaforados. No sabemos si realmente nos está tomando en serio como auditores con esa parada de soberbia, excitación y caos a la vez, creyéndose “el rey de la canción”. Al parecer el mundo no le es suficiente…bueno, pero a quién si? Dejémoslo como un sexy art rock. Podría gustarte.

Claudia Venegas Hartung.








DVA DAMAS
Wet Vision EP
downwards america, 2015

Han pasado casi dos años desde que DVA DAMAS lanzó su espectacular "Nightshade" a través de Downwards America, lo cual hasta cierto punto me estaba dando un poco de ansiedad debido a que no sabía si realmente estarían lanzando un nuevo LP en un corto lapso. Sin embargo, este año estarán regresando con un pequeño EP de cuatro canciones con el nombre de "Wet Vision", las cuales ya habían estado circulando en la red por medio de vídeos en vivo, así que lo más probable es que ya más de uno de ustedes se sienta familiarizado con la versión de estudio del corte que le da nombre a este EP, el cual estará siendo lanzado a finales de febrero con Downwards America. Algo que cabe mencionar de este track, es que a diferencia de lo que nos mostraron en "Nightshade"; aquí DVA DAMAS expone un lado mucho más estructurado y complejo con el que se dan el lujo de hacer canciones de 6 minutos. Y más ligado a una especie de dub espectral para una pista de baile viciada y nocturna.

desde








LOS JAIVAS
Obras de Violeta Parra
CBS, 1984

Hasta hace algún de tiempo no hubiese pasado por mi cabeza  reseñar un disco de Los Jaivas, lo asumo, no por una especie de desaire ni nada por el estilo, estaba en otra.. consumido quizás por afanes estilísticos que tienen más que ver con el claroscuro que con una búsqueda a través de nuestros sonidos más cercanos.
Pero como todo tiene su vuelta hoy me enfrento a este discazo y escuchándolo pienso: pucha que hace falta rescatar estos trabajos grabados en tiempos oscuros de dictadura lo que los hace aún más necesarios, cuando no había nada ni nadie Los Jaivas desde su auto-exilio en París nos entregan su mirada a la obra germinal y rupturista de la Violeta, lo hacen desde su visión musical técnica, depurada y progresista, se sumergen con sinceridad por una creación radical y social, aún con todos los hermanos Parra (percusiones totales por Gabriel Parra) y con la voz del Gato Alquinta en estado de gracia en la misma órbita del anterior "Alturas de Machu-Pichu" (1981).
Lo que encontramos en el interior de estas composiciones en un fuerte componente de conexión con la tierra, la naturalidad americanista que brota innata desde temas como "Mañana Me Voy P'al Norte" sonido andino profundo eléctrico, difuminado por desarrollos extensos donde experimentan y enlazan su sonido con estas composiciones austeras y trascendentales. Cómo no citar la demanda de un tema como "Y Arriba Quemado El Sol" más actual que nunca con esa letra dura y realista: "Paso por un pueblo muerto, se me nubla el corazón, pero donde habita gente la muerte es mucho mayor, enterraron la justicia, enterraron la razón. Y arriba quemando el sol."
Frases que duelen dentro de una historia nefasta, dónde quedamos frente a todo esto?, dónde quedó esa espiritualidad sencilla?, ahora inmersos entre luminarias y carreras por el éxito, queda la idea de haber perdido algo más que haber ganado un supuesto "avance tecnológico" por decir algo, quiénes somos ahora, vale la pregunta.
Otro de los momentos intensos del disco es "El Gavilán" estructura rugosa creada por Violeta Parra en sus últimos años, incluso se podría decir que esta canción podría ser el primer acercamiento chileno al noise experimental en la interpretación de Violeta, Los Jaivas sin embargo la esculpen de manera delicada que igual guarda el cuerpo melancólico de la obra, se agranda con la batería de Gabriel Parra y con una instrumentación refinada que no pierde intensidad ni desgarro en ningún momento, solo la actualizan para un pueblo sumergido en las garras del dictador. Hay que recordar que estos discos no eran fáciles de encontrar en esos tiempos, quizás te llegó de golpe por algún pariente disidente del régimen o un abismado musicólogo. Recuerdos que flotan a través de charangos, zampoñas, quenas y pianos.
Para reafirmar toda esta idea invitan a Isabel Parra a cantar "Un Río De Sangre" la muerte de un poeta en manos de la violencia sin razón, de todo esto sacamos más allá de la política -que a más de alguien podría afectar- que nos encontramos frente a uno de esos discos grandes que solemos desdeñar con indolencia pero que llevan consigo la particularidad de nuestra esencia y vivencia, alejados de la camisetas rojas dan ganas de volver al campo por decir algo, la urbanidad no debería estar lejos, pero hasta cierto punto nos hemos adormecido frente al ritmo compulsivo y la banalidad del reggaeton y la bachata, quiénes eramos habría que volver a preguntarse. Más mejor ahora perderse en "Los Jardines Humanos" y ya basta de tanta silueta. 
Violeta Ausente.

Raúl Cabrera Hidalgo.







También para esta ocasión tendremos los envíos de Julio Lamilla desde Buenos Aires con "Aires con Sabor a Ruido" y otras sorpresas más, escúchanos este sábado 11 de julio a eso de las 21:00 al aire por Radio Placeres 87.7 FM desde Valparaíso y ONLINE para el resto de este y los otros mundos.







junio 12, 2015

El Sueño del Esquimal #413, sábado 13 de Junio 2015


Nuevamente nos encontramos acá, El Sueño del Esquimal vuelve a las andanzas como costra que no sale con matico, esperamos entregarles cada semana otros ruidos que se queden pegados a tus tímpanos de hielo.





FLORES DE BACH
El Ruido del Mar
recolector, 2015

Desde Valparaíso el cuarteto Flores de Bach formado por Felipe Ugalde (voz y guitarra), Felipe Valdivieso (voz y bajo), Franco Milesi (batería) y Antonio Duarte (guitarra y sintetizadores) nos invita a visitar su primer disco largo luego de varias aventuras en formato corto, la verdad es que "El Ruido del Mar" brilla de manera especial, su música ha ganado en todo aspecto, los temas se pasean por esa esencia sugerente y natural desde las letras hasta el sonido silvestre en este caso reforzado por una producción lustrosa a cargo de Pablo Rivas y Bernardo Naranjo en los estudios SusurroEnsordece y publicado por el sello Recolector.
Los tres primeros cortes del discos son inapelables y cargados, además con salida pop y melodías que los hace hits en potencia y que desde ya deberían estar sonando en cualquier radio que se respete a si misma y quiera entregar una música pura y verdadera a su audiencia (a veces quedan pocas). Entrañables como en "Super Espacial" y esa letra aleatoria que invita a salirse de los moldes pre-establecidos, el sonido del mar se hace presente aliado a una interesante conexión con la natura que reafirman a cada paso, la incorporación de teclados expansivos suma sin aspavientos y abre nuevas ventanas para su creación como en el tema que da nombre al disco "El Ruido del Mar", olemos otros paisajes sintiendo la noche y hasta el frío de estas temporadas invernales, ambiente porteño y caminatas sin rumbo a través de la costanera.
Mientras avanzamos por el disco nos queda de manifiesto que la banda se encuentra en un momento más que especial de su carrera el que ha quedado impregnado por los rincones de este trabajo, entre tema y tema, en los finales, puentes de unión y sobretodo en el sonido contundente y voraz por momentos, todo cuaja y logra encajar en su escucha con cercanía, alejado quizás de las etiquetas de costumbre Flores de Bach se encuentra hoy por hoy en un centro personal como banda y esto se aprecia de forma espontánea e intuitiva, paso lento entre la grisura para luego pasar a la llovizna calmante, luces que aparecen como en "Sur" lírica y fraseo de Ugalde en plenitud "... vino blanco al amanecer y tu boca llena de miel, es el viento que llega del sur", no podía quedar mejor. 
Llegando a "Primavera" super compenetrados en su concepto sonoro, no hay pasos en falso y todo el viaje se hace muy evocador, como una linterna encendida en el paraje nocturno mostrando toda su grandeza, "3 Pajaros Negros" es vivacidad imaginativa que nos lleva hasta una especie de lugar físico aplicado en su totalidad a un ruido misterioso y espeso, muy buen momento del disco.
Para el final entregan versiones nuevas para 2 clásicos de la banda "Arbusto Negro" y "Tus Palabras" que suenan geniales luego del paso del tiempo, encontramos un peregrinaje creativo consecuente a sus inicios, fiel a toda esa sintonía naturalista que han desplegado en todos estos años, en este terreno nos quedamos y recomendamos altamente este disco a todos los que quieran despegar un poco los pies y volar a través de la bahía hasta llegar a las altas cumbres.

Raúl Cabrera Hidalgo.








BLACANOVA
Regiones Devastadas
el genio equivocado, 2015

El sexteto andaluz en este último trabajo de estudio nos sigue demostrando su capacidad de llevarnos a la oscuridad, de la sórdida, esa que viene de la raíz, la real. Con esa contención que caracteriza a las cálidas voces, casi susurradas de Inés y Armando y con la potente explosión de la banda en su totalidad. En este disco se perciben diferentes armonías y también recuerdos de las antiguas, las que de inmediato nos transportan a escenografías imaginarias. Un shoegaze que nos recuerda que los teclados de The Cure y desarrollos melódicos de Slowdive nunca morirán. A pesar de esto no dejan de ser ellos mismos. 
Blacanova tienen su sello propio plasmado, logrando ser, por qué no potenciales influyentes en la música venidera.

Claudia Venegas Hartung.








A PLACE TO BURY STRANGERS
Transfixiation
dead oceans, 2015

No es extraño que desde una meca como Nueva York sobresalga una agrupación que suene a nobleza británica. Mas ¿Qué hay de importante en ella? Más que tener  un sonido “noise” y dejos de The Jesus And Mary Chain que prevalecen  en aquellas tierras por algún tiempo dominadas? 2007 es el año en que lanzan su primer disco homónimo (tradicionalismo).  A Place To Bury Strangers nos hacen poner atención en esto, sin embargo, luego de haber sacado dos discos más de estudio, haber pasado incluso por Chile, es donde aparece "Transfixiation", su última placa, en la que Oliver Ackerman potencia aún más sus pedales de elaboración propia, para dejar en claro que ellos son los que dominan, que más que hacer ruido, son agresivos y abrasivos. Mas se trata de una agresividad que no violenta, más bien, que agrada. Y eso no es poco.

Claudia Venegas Hartung.








BLACK MARE/LYCIA
Low Crimes/ Silver Leaf
magic bullet, 2015

En la corriente musical oscurantista nunca hubo un meandro más congelado y letal que el sugerido por la banda de Arizona Lycia, dúo formado a fines de los 80s' por Mike VanPortfleet (Bleak) y Tara Vanflower, ellos esculpieron piezas sombrías de estática fatal pero a la vez realista, sin ropajes, sin falsos lamentos, se trata de un sonido que llega desde la negrura inherente a la existencia misma del ser y sus complejidades, como una falla que viene con uno desde el parto para vivir una vida relegada a la evasión y el descontrol. siempre con esas guitarras etéreas y lentas de Mike cubriendo el hielo más oscuro, así salieron discos como "Cold" (projekt, 1996) y "Estrella" (projekt, 1998) que se convirtieron en el manto para una pequeña audiencia de gente atormentada y silenciosa. El viaje del tiempo hizo que Lycia se extinguiera como esas buenas fuentes que no pueden prevalecer ante el vaciamiento global generalizado por las masas, por todo esto quizás el entusiasmo retorna al ver que casi como un suspiro reaparecen a partir de 2013 con el álbum "Quiet Moments" (handmade birds records) y ahora con este split junto al proyecto de Sera Timms, Black Mare el que nos hemos prodigado en mostrar en el reducto esquimal.
La conexión de ambos sonidos es coherente como una cuerda que gira y se expande a través de la pausa y la rigurosidad de una música que sin dudas va mas allá de las sombras para sacudir un presente anodino y complaciente en materia musical, pocos se atreven a cruzar la línea muchas veces, sin embargo acá encontramos todos esos paradigmas deformados y retorcidos nuevamente y vaya que se disfruta volver a tropezar con pasajes de sonido mustio y maloliente, letanías flotantes que atrapan el inconsciente y nos trasladan hacia un pasado gris, bello y oscuro. Amén.

Raúl Cabrera Hidalgo.






Escúchanos a eso de las 21:00 hrs este sábado 13 de Junio a través de Radio Placeres 87.7 FM desde Valparaíso y también online.