marzo 01, 2014

El Sueño del Esquimal #380, sábado 1 de Marzo.




Les invitamos a un viaje por ambientes intensos y voces cargadas, un recorrido por sentimientos de emergencia que parte en Austria con el proyecto de Anja Plaschg, Soap&Skin y su EP "Sugarbread" (PIAS, 2013), desgarro orquestado adornado muy bien por su voz expresiva y sincera. Luego cruzaremos por la señal intervenida entre Londres y Madrid con el dúo Amor de Días, Alasdair MacLean (The Clientele) y Lupe Nuñez-Fernandez (Pipas) nos muestran algo de su relación en este segundo álbum ""The House At Sea" (merge, 2013), donde el folk, la bossa y el twee pop se acarician de manera perfecta.
Y desde la dulzura pasamos al estremecimiento con un proyecto de Nueva York llamado Pharmakon (foto superior), alias de la joven Margaret Chardiet que nos presenta su disco debut "Abandon" (Sacred Bones, 2013) , la cara opuesta a la inociencia soportada por ruidismo electrónico, Drone y voces guturales, excelente trabajo que de ante mano recomendamos para los que gusten merodear abismos experimentales.
También como todos los sábados nos acompañará la capsula cinemática de José Miguel Lagos "Radio Cinema" siempre entregándonos bellas sorpresas tomadas desde el séptimo arte, en esta ocasión con la banda sonora de la película "Precious" (Lee Daniels, 2009).
El clima se va volviendo frío y para esto no hay nada mejor que escuchar a Low (foto inferior), banda de Duluth formada por los esposos Mimi Parker y Alan Sparhawk que el año pasado han sacado un nuevo trabajo, "The Invisible Way" y vaya que todavía encantan con sus canciones pastoriles de alma oscurecida, luego de su colaboración con Swans para el disco "The Seer", han salido fortalecidos y como en sus mejores años nos logran estremecer con lentitud y vocalizaciones refinadas.
Otro que aparece por estos espacios polares es el Sr. David Tibet AKA Current 93, que se ha sacado un discazo para estos primeros meses de 2014, "I Am The Last Of All The Field That Fell" se denomina su nueva producción, continuando en su búsqueda musical y literaria que se mueve entre lo sensorial, lo religioso y lo esotérico, un universo propio que en esta oportunidad cuenta con las colaboraciones de Antony Hegarty, Bobbie Watson y nada menos que Nick Cave haciendo voces entre el micro-cosmos sonoro y la plegaria alucinada de Current 93, recomendado por supuesto, una vez más.
Para el final les dejamos lo nuevo de Matt Elliott (ex-The Third Eye Foundation), músico inglés afincado este último tiempo en Francia, donde ha dado cuerda a su lado más folk y bohemio. "Only Myocardial Infarction Can Break Your Heart" (ici d'ailleurs, 2013) se denomina este placa de canciones que hablan sobre pérdidas, abandono y desolación. Intensidad minimal que logra traspasar el tiempo y las distancias.
Y eso será este Sueño Esquimal #380, escúchanos como siempre desde las 21:00 hrs. por Radio Placeres 87.7 FM. 

Para los rezagados también colgado desde ya en nuestro SoundCloud.

Hasta una próxima entrega.






enero 24, 2014

El Sueño del Esquimal #376, sábado 25 enero 2014




Amigas y amigos de Radio Placeres y El Sueño del Esquimal, les informamos que regresamos al aire luego de 1 año de hibernación. Y lo haremos con una descarga de ruido y ambientes más que especiales; por ejemplo escucharemos el nuevo trabajo de los daneses Iceage su disco "You`re Nothing" (escho, 2013), junten agua.
También repasaremos el sexto disco de estudio de los nacionales Congelador, "Cajón" que fue lanzado como libre descarga por un mes por Quemasucabeza, se trata de un disco experimental y salvaje que nos lleva de vuelo hasta las primeras grabaciones de Congelador, ese ruido redentor.
Y como siempre El Sueño del Esquimal hunde su mirada en tiempos pasados para re-traer discos perdidos y agrupaciones extrañas que han captado nuestra atención y entusiasmo, eso le adelantamos que para esta nueva temporada tenemos un cargamento de discos antiguos que compartiremos por las ondas esquimales. En esta ocasión programaremos a los míticos Suicide, la banda de Alan Vega y Martyn Rev que desde Nueva York revolucionaron el sonido underground con esos teclados industriosos y los alaridos clásicos de Vega, todo un manjar su disco "Suicide, The Second Album" (ZÉ, 1980). Más el compilado "Feminine Squared" (dark entries, 2013) del dúo de Chicago, Algebra Suicide, o sea suicidio x 2, jajaja. No, Algebra Suicide fue una banda que funcionó entre los años 1982-1994, con los críticos poemas de Lydia Tomkin y el sútil minimalismo sonoro de Don Hedeker en las guitarras y teclados, una de esas bandas ocultas que de inmediato lo dejan a uno prendado entre los 80s' y los 90s'. 
Y algunos otros discos que han ido apareciendo este último tiempo, escúchanos mañana desde las 21:00 hrs. por Radio Placeres 87.7 FM para Valparaíso y online para el resto de este y los otros mundos.
Regreso Esquimal.

Saludos.


María José Barba Martinic

Raúl Cabrera Hidalgo

El Sueño del Esquimal










diciembre 20, 2012

ESDE / 50 LPs' para 2012






50 – BOY FRIEND
Egyptian Wrinkle
(hell, yes ! records)
49 – LAKE R▲DIO
Dream House
(endless field)
48 – LED ER EST
The Diver
(sacred bones)



47 – RAIME
Quarter Turns Over A Living Line
(blackest ever black)
46 – THE MAGNETIC FIELDS
Love At The Bottom Of The Sea
(merge)
45 – HILDUR GUÐNADÓTTIR
Leyfðu Ljósinu
(touch)



44 – KLAUS & KINSKI
Herreros y fatigas
(jabalina)
43 – LANDING
Landing
(geographic north)
42 – LAU NAU
Valohiukkanen
(fonal)



41 – ROBERT HAMPSON
Repercussions
(editions mego)
40 – NEIL HALSTEAD
Palindrome Hunches
(brushfire)
39 – ANIMAL COLLECTIVE
Centipede HZ
(domino)



38 – MIRRORRING
Foreign Body
(kranky)
37 – CULT OF YOUTH
Love Will Prevail
(sacred bones)
36 – HOSPITALITY
Hospitality
(merge)



35 – KANE IKIN
Sublunar
(12k)
34 – BARBARA MORGENSTERN
Sweet Silence
(monika enterprise)
33 – PURITY RING
Shrines
(4AD)


32 – THE CARETAKER 
Patience (After Sebald)
(history always favours the winners)
31 – HOLY OTHER
Held
(tri angle)
30 – HOLOGRAMS
Holograms
(captured tracks)



29 – THE BOATS
Ballads Of The Research Department
(12k)
28 – AND ALSO THE TREES
Hunter Not The Hunted
(self-release)
27 – LOVESLIESCRUSHING
Shiny Tiny Stars
(handmade birds)




26 – CAT POWER
Sun
(matador)
25 – DOMINIQUE A
Vers les lueurs
(cinq7)
24 – THE SOFT MOON
Zero
(captured tracks)




23 – BRIAN ENO
Lux
(warp)
22 – CHROMATICS
Kill For Love
(italians do it better)
21 – LIARS
WIXIW
(mute)




20 – MONOLAKE
Ghosts
(monolake/imbalance computer music)
19 – HELM
Impossible Symmetry
(PAN)
 



18 – LAUREL HALO
Quarantine
(hyperdub)
17 – SPIRITUALIZED
Sweet Heart Sweet Light
(double six/fat possum)




16 – BLACK DICE
Mr Impossible
(paw tracks)
15 – JOSEPHINE FOSTER
Blood Rushing
(fire)




14 – BVDUB
Serenity
(darla)
13 – TINDERSTICKS
The Something Rain
(constellation)




12 – LAETITIA SADIER
Silencio
(drag city)
11 – SUN KIL MOON
Among The Leaves
(caldo verde)




10 – MEMORYHOUSE
The Slideshow Effect
(sub–pop)

" ...podrían quedar como la pareja del año, justamente por esa comunión que irradian sus composiciones, él la mira mientras ella y sus cabellos viajan entre vocalizaciones desnudas y destellos de intimidad, cada canción es como un joya secreta, "The Slideshow Effect" no tiene puntos bajos, podría definirse como una nevada que da paso a la temporada floral, la belleza que cruza las estaciones, los detalles que separan a la pureza sincera frente a cualquier guiño comercial y oportunista, Memoryhouse da nuevo aliento a ese pop soñador, pinceladas y latidos de una realidad atesorada en la calma, la vida que pasa lenta llevándonos con ella presos." (more)






09 – GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR
'Allelujah! Don’t Bend! Ascend!
(constellation)

" ...casi un plano de ambient-drone que sangra por sus cuatro esquinas, desde atrás se sumergen las guitarras entre vibraciones y ecos, golpes metálicos, abstracción, RUIDO, corrientes internas presurosas por escapar en el remanso terminal que despunta en la orilla. De seguro lo grabaron todos juntos en directo, a la vieja usanza, se puede notar por los movimientos, ondulaciones y retornos. Estamos frente a un discazo, uno de esos trabajos que no terminan nunca de  re-descubrirse, de fascinar." (more)





08 – MARIA MINERVA
Will Happiness Find Me?
(not not fun)

""Will Happiness Find Me?" Es un disco difícil, si bien MM nos muestra al principio su cara más amable, su ejercicio en electrónica se va volviendo más oscuro y complejo a cada paso, con temas como "Perpetual Motion Machine", dónde el espectro sonoro se vuelve impenetrable y alcanza niveles de interpretación muy personal que la ponen camino a la vanguardia." (more)





07 – JULIA HOLTER
Ekstasis
(RVNG Intl.)

" ...magnetismos y vibraciones explorando confines creativos que llevan a Holter a transitar texturas de centurias, narrativas o teatralidades diversas y ricas evocaciones, a ligeras aproximaciones exóticas (lógica influencia de Pashupati nah Mishra) y a retar un ejercicio de vinculación y superación intelectual y emocional hacia una experimentación pop (muy en la línea de Laurie Anderson, Robert Ashley, Meredith Monk o Arthur Russell) propiciando en el oyente, con meticulosa sencillez, sublimación y eficacia, lo que ya se sugiere desde su título. Embelesamiento y arrobo. Música pop, música culta. O magnum mysterium. Salve Julia." (more)





06 – ANDY STOTT
Luxury Problems
(modern love)

"Al llegar a la mitad del álbum se empieza a comprender, la presencia que impone este álbum rozando distintos polos paralelamente, y el ejemplo perfecto es “Hacht the Plan”, el cual es el tema más largo del álbum, en éste Skidmore  juega a proyectar un aire de suavidad el cual fluctúa en un fondo plagado de beats acompañados de frialdad sonora. “Expecting” es el único tema que trata de enfocarse más hacia lo industrial, a las atmósferas obscuras. “Luxury Problems”, me remite un poco más a sus entregas anteriores, en el que trata de remitirse a su más pura esencia, así mismo pasa con “Up the Box” el que proyecta el lado más electrónico del disco." (more)





05 – DEAD CAN DANCE
Anastasis
(PIAS)

"...los tambores y las cuerdas se entregan al ritual sagrado, no quedan dudas, nuevamente estamos en el túnel de los tiempos y el encantamiento crece, dejándose llevar en las ondulaciones plácidas de "Amnesia" uno de los cortes mejor logrados de este diseño redentor de los australianos, no corresponde hablar de madurez si se trata de Dead Can Dance, quizás 're-conocimiento' sería la palabra para definir tal grado de lucidez creativa, la pausa necesaria tras cada movimiento y armonía, mucho de instinto también o sino la música no podría traspasar justo hasta la piel como acá se consigue." (more)





04 – PIANO MAGIC
Life Has Not Finished With Me Yet
(second language)

"...la melodía presa de los años sin razón, la caída libre de un angel de ojos llorosos, la cajita perfecta donde guardar tu más santo secreto de inocencia, los sonidos de Piano Magic se atreven a buscar por allí y consiguen intervenir esos nudos, la música como estado de videncia, la poesía de Johnson como un escape necesario en la titular "Life Has Not Finished With Me Ye", permanecemos a pesar de todo, cada resbalón supone un inmediato sacudimiento, sólo estás tú y eso basta para cambiarlo todo nuevamente." (more)





03 – SCOTT WALKER
Bish Bosch
(4AD)

""Bish Bosch" es probablemente el disco más difícil del año, el más abstracto, el más incomodo, requiere mucha paciencia, pero al final resulta en verdad el que mejor recompensa al escucha, Walker no hace ninguna concesión, ataca todos los sentidos, aterroriza, impacta, sorprende, seduce y repugna en partes iguales, cosa que rara vez podemos experimentar al mismo tiempo, y en temas como "SDSS14+13B(Zercon, A Flag Pole Sitter)" nos brinda su voz, su instrumento principal a gran escala para después acompañarse por esas brutales y despiadadas guitarras, y después esa mezcla de aplastantes percusiones y enervantes cuerdas, Walker dirige esta marcha apocalíptica y lo hace de manera despiadada, convirtiéndose en algo así como el Alfred Hitchcock de la música, consiguiendo una mezcla de terror, tensión, arte y humor, mucho y muy oscuro humor." (more)





02 – GRIMES
Visions
(4AD)

"Tras la sacudida electro, encontramos en "Visions" un trabajo repleto de buenos momentos donde los sintetizadores se mueven con elegancia y las vocalizaciones iluminan siempre el terreno misterioso, Claire a ratos puede parecer una hada ingenua ("Circumambient"), luego transfigurarse en una Enya apocalíptica ("Symphonia IX (My Wait Is U)" y "Visiting Statue"), para finalmente entrar como médium en un lance tribalista del tipo Gang Gang Dance ("Vowels = Space And Time"), en todas las estaciones su voz es el centro, los sonidos son lustrosos y mágicos, ecos y visiones cierran con perfección el pentagrama de Grimes. Fluorescencia natural." (more)





01 – SWANS
The Seer
(young god)

" ...11 cortes en 2 horas de intensidad penitente, partiendo por la solemnidad nefasta de "Lunacy", entrando en un templo pagano de épocas pretéritas que vuelve a iluminarse en la plegaria extasiada de unos feligreces sin misericordia, la atmósfera es apocalítica, el sonido es contundente y lento, a la vez se respira la caída y el arrebato que gime, la voz de Gira marca el ritual adornado por el coro creyente de Alan Sparhawk y Mimi Parker o sea Low, gran colaboración. Disparados en el universo marcial, llega el golpeteo de "Mother Of The World", los bajos suenan como latigazos, las percusiones abrazan las guitarras minimales produciendo un efecto lisérgico, M. Gira gruñe, se sacude y vuelve para liderar la ceremonia más sacrílega, donde la sustancia de Swans se mueve con soltura, maestría ruidista de casi 10 minutos, nos encontramos lejos, muy adentro y no podemos dejar de mirar el altar vicioso. El trayecto es variado, "The Wolf" es una pausa de amaricana desgarbada con zumbidos de ruido blanco, para llegar a las gaitas orgiásticas que abren "The Seer", de nada menos que 32 minutos, el drone, un universo paralelo de pulsaciones intuitivas donde notamos a una banda totalmente conciliada con su esencia explorativa y buscadora, palidecemos, la hoja queda en blanco y el brebaje se torna cada vez más espeso, la marea es oscura y golpea con fuerza, nunca se apagan, los movimientos son certeros y la expresividad desbordada lleva al colapso nervioso, a la elevasión." (more)









El Sueño del Esquimal en transmisión, 50 Discos para 2012, jueves 27 de diciembre ' a eso' de las 21:00 hrs. por Radio Placeres 87.7 FM desde la bahía de Valparaíso, también online para el resto de este y los otros mares, www.radioplaceres.cl.









diciembre 13, 2012

El Sueño del Esquimal #374, jueves 13 de diciembre.




Entre piruetas ornamentales y mensajes regados por la plataforma independiente en línea, despedimos el 2012 con gratitud y esperanza, ya vendrán los consensos y las listas de fin de año, nosotros contentos por el ruido desplegado. Y si el 21 no dice otra cosa, estaremos de nuevo volteando la cabeza en busca de la brisa tenue.







Bish Bosch
4ad, 2012

Scott Walker es atemporal, su música responde solo a la lógica de su propia dimensión, puede ser ancestralmente espiritual, o vanguardistamente profética, el caso es que sus infernales operas eternas en esta ocasión presentan un nuevo giro en su dirección y aunque es seguro decir que sus nuevas composiciones mantienen el sepulcral estilo de "Tilt" (fontana, 1995) o "The Drift" (4ad, 2006), "Bish Bosch" es un paso adelante, mientras que Walker sonaba desoladoramente solitario en esos dos discos, para este Bish Bosch, Walker suena acompañado de un ejercito y eso es sólo una parte de las sorpresas que Walker nos trae en esta ocasión, ya que los ritmos que Walker ha decidido incluir son poderosos, las guitarras lacerantes y por si fuera poco Walker se acerca muy a su manera a la electrónica en lo que definitivamente es el disco del año.

Para el que pueda esperar un cambio radical en las composiciones de Walker, adelantémonos que esto no es pop, sino lo más alejado que uno pudiese imaginarse del pop, con el sonido de amenazadoras espadas chocando una contra otra, instrumentos hawaianos, orientales y brasileños usados de maneras inimaginables, conjuntos de cuerdas orgánicas y sintetizadas que consiguen sobrecargar nuestros nervios y un Walker que se atreve, si señores, se atreve a incluir elementos inesperados en su ejecución vocal.

El infierno sonoro de Walker no conoce principio ni fin, así que con "See You Dont Bump His Head" arranca este disco sin previo aviso, el ritmo caliente y brutalmente minimalista al tiempo que Walker hace su fantasmal aparición, David Bowie, David Aird o David Sylvian háganse un lado que el maestro ah regresado y de que manera, acompañado de tambores batientes y de guitarras feroces que predominan en la mezcla, más que en ninguno de los discos anteriores de Walker, algo que sabíamos que hacia falta y que ahora Walker nos trae de manera generosa.

"Corps De Blah" podrìa parecer de inicio un oscuro arrullo, un doloroso lamento, que rápidamente es convertido en un suceso incomodo vía el replicar de la electrónica y un piano que interrumpe de manera particular, Walker nada tendrá que ver con la música industrial pero no es tímido al momento de incluir sonidos mecánicos y después proseguir con una batería fulminante y la estridente fricción de la cuica brasileña que a más de uno dejará desorientado en gran escala, claro y por si fuera poco las poderosas guitarras a la carga, para cerrar el tema con un adorable arreglo de cuerdas de mucha, mucha altura.

En "Phrasing", nuevamente nos encontramos con Walker acercándose muy a su manera a la electrónica, será este el disco electrónico de Walker?, si y no, pero es probablemente el acercamiento mayor que ha tenido este inquieto creador, aunque también es su disco con ritmos más bestiales y guitarras más rabiosas, alcanzando una portentosa combinación de intensidad y silencios, quien decía que los ritmos de Dinosaur Jr. o de los Pixies era dinámicos? Y ni que decir de los segundos de samba que Walker incluye aquí, nuevamente genial, para después sacudirnos con guitarras eléctricas monumentales.

"Bish Bosch" es probablemente el disco más difícil del año, el más abstracto, el más incomodo, requiere mucha paciencia, pero al final resulta en verdad el que mejor recompensa al escucha, Walker no hace ninguna concesión, ataca todos los sentidos, aterroriza, impacta, sorprende, seduce y repugna en partes iguales, cosa que rara vez podemos experimentar al mismo tiempo, y en temas como "SDSS14+13B(Zercon, A Flag Pole Sitter)" nos brinda su voz, su instrumento principal a gran escala para después acompañarse por esas brutales y despiadadas guitarras, y después esa mezcla de aplastantes percusiones y enervantes cuerdas, Walker dirige esta marcha apocalíptica y lo hace de manera despiadada, convirtiéndose en algo así como el Alfred Hitchcock de la música, consiguiendo una mezcla de terror, tensión, arte y humor, mucho y muy oscuro humor.

"Epizootics!" Es toda una joya de algo que no se si es rock, composición moderna, música electrónica, o que, pero que suena delicioso al oído, Walker invoca todos los demonios musicales habidos y por haber, después nos hace reír un poco con su “miedo a los hawaianos” y por si fuera poco nos receta este tema altamente visual que muchos encontraremos conexión con el alucinante mundo del maestros David Lynch (curiosa y extrañamente el tercer David mencionado en esta reseña).

"Dimple" es más brutalidad sonora, tal vez por ello Walker demora tanto tiempo entre disco y disco, esto es demasiado para asimilarse cada año o cada dos años, Walker construye un entramado tan complejo que nos llevara años obviamente, poder descifrar y es algo que se agradece ya que poco alcanzan este nivel de arte e intelectualidad combinado, como en "Tar" y sus vibrantes bajos y amenazadoras espadas, o en "Pilgrim" y sus percusiones nativas a toda velocidad.

"Bish Bosch" cierra de manera épica con "The Day The “Conducator” Died (An Xmas Song)", un tema con disonantes guitarras e inquietante atmósfera, que por momentos pone a temblar el equipo de sonido con sus explosivos bajos, Walker consigue de esta manera lo que pocos, mantenernos en continua tensión, hasta el último segundo del disco, obligándonos a contener la respiración, y es que eso es precisamente "Bish Bosch", casi una hora y media de tentación sonora bajo el agua, sabemos que nos puede causar daño, pero queremos llevar nuestros sentidos al extremo, y eso, sólo Walker lo sabe hacer.

A menos que Robert Wyatt nos traiga un explosivo disco con los Cannibal Corpse, mi apuesta completa es a que este "Bish Bosch" es el disco del año, aquí debiéramos cerrar el 2012, y empezar a preocuparnos por el 2013, si es que llega.

por U Are A Ghost
desde headheritage.co.uk









Sun
matador, 2012

Han pasado seis años desde que se publicara aquel maravilloso "The Greatest" que catapultó a su creadora a la cima de las nuevas damas de la canción de autor. Desde entonces, Chan Marshall ha estado buscando su propio camino, ha homenajeado algunas de sus canciones predilectas en su disco de 2008 "Jukebox" y ha desaparecido de los focos, para regresar ahora de manera renovada, con nuevos objetivos que cumplir, con una dirección clara por la que seguir, con la firme intención de dejar atrás de manera definitiva su lado más autodestructivo.

Poniendo tierra de por medio con el sonido de cantautora clásica y acercándose sin dilación a terrenos de folk contemporáneo y experimental, Cat Power publica su nuevo trabajo "Sun", al abrigo de una producción repleta de capas, marcada por la electrónica más sutil, los ambientes embriagadores y la sugerente voz de su intérprete. Philippe Zdar es el responsable de este nuevo enfoque que la artista de Atlanta ha querido dar a su música. Una mirada vitalista, en un tono algo más optimista de lo que acostumbraba a hacer Marshall, moviéndose en registros realmente interesantes, a la par que desconcertantes.

Es cierto, resulta extraño escuchar a Cat Power con una producción tan moderna y “artificial”, alejada de los sonidos orgánicos y acústicos de anteriores entregas, sin la entrañable melancolía y la voz de perdedora que nos ofrecía antes. Pero resulta alentador descubrir a una artista que no permanece inmóvil ante el paso del tiempo, una personalidad cambiante, inconformista y con ansias de evolución.

Sin duda lo mejor de Sun radica en su afán de cambio, en canciones como "Cherokee", "Ruin", "3,6,9" o "Manhattan", donde se vislumbra un nuevo horizonte creativo para la cantautora. La complejidad del conjunto y su dificultad de asimilación se contraponen de manera sublime a la gentileza del envolvente sonido y a la riqueza de matices que otorgan al disco una situación privilegiada para encarar los años venideros y el acontecer de una carrera que cada vez es más firme y completa.

por Javier Decimavilla








Luxury Problems
modern love, 2012

Hace ya un tiempo que Andy Stott preparaba algo diferente a lo que generalmente nos tenía acostumbrados, y que a pesar de experimentar eventualmente siempre volvía a su esencia más pura de Dub Techno. Aun así, durante los últimos años se enfocó un poco a su otro proyecto bajo el nombre de Andrea, sin dejar del lado el principal sacando un par de remixes de vez en cuando, como el que le hizo a Holy Other en 2011, el cual estaba estrenando el "With U EP" (tri angle, 2011), entre otros.  Bajo este alias, se dedicó a sacar sencillos, para un sub label de Modern Love llamado Daphne y en el que colaboró la mayoría de las veces con un productor llamado Millie.

Antes que nada hay que poner en claro que uno de los elementos principales de "Luxury Problems" son los vocales, son a mi parecer lo que le impregna este ligero aire de misticismo, así como representa gran parte de la esencia de este álbum que propone un horizonte completamente inexplorado por Andy hasta el momento. Estos vocales están a cargo de Alison Skidmore, la cuál conoció gracias que ésta le había impartido clases de piano anteriormente.

El tema inicial del álbum ”Numb“ nos presenta un lado bastante espectral de Alison, la cual interviene al repetir la palabra 'touch', que se combina con una ola de ecos y crea un ambiente bastante obscuro. Sin embargo hay un momento clave en este tema, en el cual Andy  irrumpe con una serie de pulsos de bajos, lo cual permite experimentar un ritmo bastante contrastado que, a pesar de su suavidad y frialdad paralela de Skidmore, persiste en un ambiente tenso.

En “Lost and Found” nos presenta una versión diferente de Alison, es un estilo un poco más inclinado hacía un modo más profesional del canto; “Sleepless” puede que sea uno de los temas en que menos participa Skidmore, si no es que es el único. En éste se puede apreciar una introducción un poco ambiental la cual desplaza progresivamente con una serie de ritmos los cuales conforme avanza el track, aumentan de intensidad.

Al llegar a la mitad del álbum se empieza a comprender, la presencia que impone este álbum rozando distintos polos paralelamente, y el ejemplo perfecto es “Hacht the Plan”, el cual es el tema más largo del álbum, en éste Skidmore  juega a proyectar un aire de suavidad el cual fluctúa en un fondo plagado de beats acompañados de frialdad sonora. “Expecting” es el único tema que trata de enfocarse más hacia lo industrial, a las atmósferas obscuras. “Luxury Problems”, me remite un poco más a sus entregas anteriores, en el que trata de remitirse a su más pura esencia, así mismo pasa con “Up the Box” el que proyecta el lado más electrónico del disco.

Así como el inicio, el tema final llamado “Leaving” presenta una aleación de sonidos ambientales a manera de ecos, que se funden con la impresionante voz de Skidmore. Sin duda remite a Luomo en cierto punto, con la frescura y la inteligencia que caracteriza al productor finlandés.

Uno de los mejores álbumes de Andy Stott. Nadie lo hubiera imaginado capaz de llegar a descubrir estos panoramas, y este no es otro que el resultado de nuestras sorpresas. Enorme.

por Yann S. Mazy









Fingers Crossed
public information, 2012

En el Noreste de Rusia (aquel inmenso país atrapado en la historia −para bien o para mal−) se encuentra la ciudad de Petrozavodsk, más cercana a la península escandinava que al centro de Rusia, esta región es conocida como República de Carelia. Y como esta no es una lección de geografía debemos decir que desde ese lugar viene uno de los proyectos musicales que (sobre todo este año) nos ha mantenido alerta en el laboratorio esquimal, me refiero a Love Cult, dúo (sentimental además) formado por Anya Kuts e Ivan Afanasyev, claro que era necesaria toda esa intro cuando estamos frente a una cración sonora aislada y distintiva a lo que solemos recibir. Por ahí en mayo reseñamos 2 de sus casettes anteriores, "Sobaki, Volki" (2010) y "Nebulaes" (2011), extasiados disfrutamos de esa oscuridad distante que sale del aparataje manipulado y de la voz-ondina de Anya que hipnotiza y te lleva de exploración por las honduras más alucinantes.
Ahora toda esa magia vuelve con este flamante primer LP, "Fingers Crossed" publicado por el sello londinense Public Information, el formato largo ayudará sin dudas para una mayor propagación del mantra drónico que nos proponen. Un trayecto que no es fácil de buenas a primeras, hay que estar paciente y agudizar bien las antenas, los espacios auditivos son siempre deformados, ya sea por grabaciones fantasmales (tomadas de alguna escucha en onda corta de madrugada) como en "Wall Rug", o por esa creatividad austera y repetitiva sacada de las sombras y el frío ártico ("Kantele"), el asunto es que la música de Love Cult se encuentra envuelta bajo un manto onírico, abstracto, como una visión borrosa de vivencia casi inconciente, perdida en los avatares de las estaciones, sin embargo la clarividencia sonora de la pareja nos sorprende con arrullos tan sútiles como la titular "Fingers Crossed", cercanos a este lago nos sentimos como en casa, de vez en cuando uno imagina un ambiente que extienda calma y plenitud, y los Love Cult lo consiguen en este nimbo ocultista y maquinal, el ruido como fuente de pureza profunda.
La última parte del disco se abre con el bajo palpitante de "Knoeledge", el canto de Anya flota en la ventisca de circuitos esparcidos por Ivan y las grabaciones espectrales de otro tiempo, cuanto tiempo en la aldea nortina viendo pasar los años y las acciones, alejados de las multitudes flagelantes, procesiones y fragmentos que siguen tras la lentitud de "Palinode", la desfiguración, el diseño no comunicado, el noise congelado de "Place To Get Lost In" nos despide sin temor al colapso penitente, sino que siendo parte del tornado, girando, soñando despiertos en la habitación de cristal.

Raúl Cabrera H.








Shrines
4ad, 2012

Afortunadamente aquel efímero invento llamado witch-house (¿de verdad existió?) no ha arrastrado con su corta vida a Purity Ring. Incluso puede que su nombre solo se viera asociado a esa vacua escena por una simple cuestión de coetaneidad. Este dúo, formado por los jovencísimos canadienses Megan James y Corin Roddick, ha conseguido salvarse de la quema, sobre todo porque han sabido dosificar y escoger cuidadosamente sus muestras de talento y personalidad. Y, aunque en sus canciones siempre han manejado ambientaciones lúgubres y BPMs muy bajitos, desde que comenzaran a destacar a inicios de 2011 han brillado por su marcado carácter pop.

La sensación al enfrentarse a "Shrines", su álbum de debut, es que Purity Ring han trabajado mucho en crear un proyecto sin fisuras, muy coherente en su parte estética y excelente en lo musical. Tanto lo musical, con ese dark-pop electrónico con rítmica dubstep (pienso en una hipotética colisión entre Robyn y Burial); como lo lírico, en unas letras en las que Megan utiliza inquietantes referencias anatómicas (pulmones como coronas, agua de mar entre los muslos) para expresar sus sentimientos íntimos; y lo estético, con unas preciosas ilustraciones de Matt De Jong que poseen ese impacto aterrador de los viejos cuentos infantiles, conforman un todo exquisito.

Pero "Shrines" es sobre todo un disco que apenas da respiro (solo, quizá, ocurra con la triste "Cartographist") con su pop exuberante, que derrocha a la vez audacia y gancho. Desde viejas conocidas como "Ungirthed" o "Lofticries", tan convincentes como el primer día, pasando por "Obedear", "Belispeak", "Crawlersout", "Grandloves" (en la que utilizan partes de "You With Air", tema de Young Magic −otros interesantes debutantes en este 2012−), "Saltkin", "Amenamy" o el prodigioso single "Fineshrine" (posible canción del verano en nuestro mundo), cada corte en "Shrines" parece perfectamente capaz de cumplir ese axioma que dice que una canción solo muestra su verdadera calidad cuando es interpretada con una simple guitarra acústica. Hagan lo que quiera que hagan en el futuro, James y Roddick podrán interpretar estas canciones como sea, desde con zambomba hasta con una filarmónica, que no perderán un ápice del poder evocador y la dulzura que transmiten en esta forma. Aunque también es claro que, si hoy tenemos que pensar en quién representará mejor el pop electrónico en este año, parece que apenas "kin" de iamamiwhoami podría competir con este "Shrines".

por Raúl Guillén








Quarter Turns Over A Living Line
blackest ever black, 2012

El debut en largo del duo londinense Raime, formado por Tom Halstead y Joe Andrews, se había convertido en uno de los momentos más esperados para la recta final de temporada. Motivos había de sobra para aguardar con esperanza este larga duración después de ser uno de los nombres que más elogios han acaparado desde su debut en 2010. Con tan solo tres maxis editados hasta día de hoy, Raime se habñian convertido en objeto de culto y en referencia habitual para versar sobre una generación que recuperaba el salitre del oscurantismo electrónico del post punk, la música industrial y la minimal wave, revistiéndolo con nuevos matices venidos del dub-techno, electrónica pretérita, oscurantismo ambient y ruido. Toda esa mezcla nos ha dado una inagotable cosecha de entradas y de artistas que enumerarlos tampoco sería necesario. Tan solo con pensar la cantidad de veces que hemos visto en los últimos tiempos comparar a alguno de estos artistas estilísticamente con Raime, es suficiente. Esta circunstancia, de convertirse en una contínua referencia, tal vez podía haberles pasado factura. Tal vez este ha sido el problema de Andy Stott con “Luxury Problems”, al convertirse sus trabajos anteriores en una especie de nuevo canon continuamente referenciado llevándole a dar un paso, al menos, titubeante. La expectación era alta y este debut ha borrado toda sombra de duda con una maniobra lógica y que amplifica todos sus matices. Más bien, alimenta la sombra de su música hacia niveles de precisión de un impacto simplemente aterrador.

“Quarter Turns Over a Living Line”, no suena a disco pretencioso ni a artefacto forzado por ninguna coyuntura, simplemente respira toda la retórica de ritual oscurantista con pasmosa naturalidad, tomando prestado y sin deber nada a nadie hasta configurar un universo que simplemente solo es atribuible a ellos. El disco, sin ser excesivamente extenso tiene un poder de síntesis que lo hace aún más adictivo. No es que sepa a poco, es que sabe tan bien que no te cansas de escucharlo una y otra vez. Al mismo tiempo, tampoco supone un ejercicio de vanguardia ni de experimentación desmedida, la principal diferencia en este disco con respecto a los anteriores maxis es la incorporación de una mayor variedad de instrumentación y buscar en ellos una mayor naturalidad a su sonido, conciso pero mucho más expansivo. Además, la estructura del album es clásica y parece casi alimentar las imágenes de un guión imaginario donde los distintos cortes sirven de transición entre escenas. Siempre he pensado que las escenas que mejor acompañarían a la música de Raime, esto es una opinión personal, son escenas o secuencias previas a una catástrofe , donde se genera la tensión o bien, todo lo contrario: los restos de la debacle, explosión, etc. Estampas que tal vez generan un trance hipnótico más que un shock o sobresalto.

Con esta apreciación, nos centramos en el contenido del disco y su apertura “Passed Over Trail”, un inicio donde el ritmo está desvanecido entre el espesor ambient y la incorporación de interferencias ruidistas y de lamentos de cuerda como una especie de universo donde Kreng, Roly Porter, Ben Frost y The Haxan Cloak serían una compañía perfecta. Esta faceta de ambient aislacionista es tratada con una contundencia que el drone que sostiene el andamiaje del corte es digno de Kevin Drumm y con cada subida de volumen amplifica su poder, dejando que los bajos te sirvan casi de ventilador. Esa potencia y densidad en su sonido se hace evidente con “The Last Foundry” y su comparación con la primeriza “This Foundry” que se encontraba en su maxi homónimo. La virulencia y la precisión del factor ambiental arrastra la misma rítmica a niveles mucho más agresivos y apocalíticos, aunque con ese elemento rítmico esquelético casi de reloj, parece relatar una tensa espera y al mismo tiempo, contiene el tono sinuoso de algunos temas de Chris & Cosey como “The Giants Feet” o de Ike Yard, aunque el nivel de aproximación al ambient es lo que alimenta la calidad de este disco (por seguir con la comparación de “The Secret Touch” de Cosey Fanni Tutti), completando los silencios por una masa espectral contundente. “Soil & Colts”, fue el primer teaser que tuvimos del album. Ahora, comprobando con mayor calidad la arquitectura de su sonido vuelve a demostrarnos su fiereza, entendida como tortura a cámara lenta. Esa velocidad narcotizada, serpenteando con elementos dub y con interferencias eléctricas entre el sonido de los bajos, acaba adquiriendo una atmósfera mística y sensual, en una estampa de sexo y psicodelia a cámara lenta. “Exist In The Repeat of Practice” sigue enfocando hacia el lado rítmico de los anteriores y se define en el título a la perfección.

Los patrones repetitivos y monolíticos de Raime se van amplificando continuamente por nuevos matices y ganando intensidad con los distintos elementos haciendo que crezca por detrás de estos ritmos todo un lenguaje misterioso que se encarga de aletargarnos en su final hasta abofetearnos con “The Walker In Blast & Bottle”, con el sonido de un cencerro sintetizado y ácido que se integra en una suerte de drone que puja entre el metal más pesado y el dub más comatoso mientras que los efectos empiezan a apoderarse de toda esta tensión y extrañeza bizarra simulando como un coro espectral venido del mismo infierno, como recordar la escena de “Possession” de Zulawsky (cuya banda sonora fue recientemente reeditada) donde la protagonista se dedicaba a dar gritos desesperadamente. O imaginar como serían los de la protagonista desaparecida en “Spoorloos”. Una suerte de aproximación espectral del bagaje de “Hennail”. Más sorpresivo, me pareció desde un principio el sonido de “Your Cast Will Tire” al introducir en su sonido los espamos y los delays de la guitarra eléctrica en su música, transformandose en un requiem surf en toda regla digno de los fantasmas de Rowland S Howard y que en parte comparte tensión con otro paisano inglés como es Forest Swords, aunque con una carga ambiental mucho mayor a la altura de artistas de Subtext.

En cierto modo, escuchar este disco me produce sensaciones parecidas a cuando escuché por primera vez discos como “By The Throat” de Ben Frost y “Aftertime” de Roly Porter, aunque el contenido de este disco tenga virtudes diferentes al de éstos, provoca un desgarro similar. Parece remover la parte más malvada y los pensamientos más retorcidos de cada uno de nosotros. Cuando llega el final con “The Dimming of Road & Rights”, una suerte de estampa casi campestre inducida por el sonido de cuerda parece despertarnos sensaciones parecidas a las de Shackleton, Demdike Stare y Pre-Cert Entertainment, acercándonos a extraños ritos y culturas en la campiña norteña del Reino Unido como en “The Wicker Man”, al igual que la música de Richard Skelton podríamos decir también, aunque en realidad el tono devastado y dramático me hace adentrarme en la espesa polvareda de “Satantango”. Además, que mejor unión de conceptos para explicar este disco como lo demoníaco y el ritmo. Como conclusión a este recorrido, queda el volver a abrazarlo de nuevo, el de seguir conduciendo a altas horas de la madrugada por autovias desiertas o tener la sensación que alguien nos persigue en la sombra sin ninguna motivo amigable. Así, trazando una maniobra sobria y concisa han conseguido contentar nuestras expectativas, esas de encontrar un disco donde no haya ni un rastro de esperanza y que nos reptase en el cerebro y nos helase el pulso. Sin trampa ni cartón, un disco contundente que sabe que no juega con el elemento de la sorpresa para golpearte, pero consigue doblegar todas tus defensas en un directo cara a cara. Bravo.

por Fran Martínez
desde conceptoradio.net








Forest Is Not What It Seems
self-release, 2012

2muchachos, el romántico guise de los músicos rusos Vladimir Karpov, Andra Evseeva y Dimitriy Borodin, ofrece el stream completo de su anticipado álbum "Forest Is Not What It Seems" una travesía sonora compuesta por grabaciones realizadas entre el año 2010 y el 2012. Los músicos de Cherepovéts exploran el mundo de los sueños, inscrito en un cuento de hadas que yace perdido entre la densa bruma y la profundidad de un bosque que guarda los misterios del inconsciente.

Compuesto por pasajes atmosféricos que encarnan aquél sitio intangible donde paradójicamente, la realidad se percibe de manera más lúcida, 'Forest Is Not What It Seems' trae consigo introspectivas postales de ambient análogo habitadas por abetos, búhos y criaturas flotantes, grabaciones de campo transfiguradas en goteantes fantasías pastorales, instrumentación fantasmal de sollozante belleza folk e inmersivas abstracciones lo-fi.

El release físico de "Forest Is Not What It Seems" será editado próximamente; sin embargo en su versión digital, el LP está disponible desde el 13 de noviembre por medio de bandcamp. También puedes leer la entrevista que tuvimos con 2muchachos el pasado mes de mayo, que acompaña un fascinante y exclusivo guest mix curado por la banda.

desde









El Sueño del Esquimal #374 en transmisión, jueves 13 de diciembre a eso de las 21:00 hrs. por Radio Placeres 87.7 FM desde la bahía de Valparaíso, también online para el resto de este y los otros mares, www.radioplaceres.cl.





















noviembre 29, 2012

El Sueño del Esquimal #373, jueves 06 de diciembre.




El viento cruza los campos, la simpleza de los detalles en movimiento, siempre nos encontramos tan cerca más nunca nos vemos, una nota que se pierde en el terrotorio agreste, la intuición, nuestra comunión.






BARBARA MORGENSTERN
Sweet Silence
monika enterprise, 2012

Una vez a la semana sólo necesito fragmentos individuales de profundo silencio. Ese parece el deseo de cualquiera de nosotros. Descansar los oídos de todo, incluso de la música. Suena un tanto paradójico decir esto mientras se escribe de música. Pero que se le va a hacer, así son las paradojas. Sin embargo, aunque siento esa necesidad, esas palabras no me pertenecen. Aquella frase con la que inicie son lo primero que se escucha nada más empezar el último de los muchos trabajos que la alemana Barbara Norgenstern ha publicado, larga lista que se iniciara hace tres lustros atrás, primero con el cassette “Enter The Partyzone” (Hausfrau Im Schacht, 1997) y luego con el mini álbum “Plastikreport” (Klub Der Guten Hoffnung, 1997). De ahí en adelante no ha hecho más que sumar sonidos a una discografía amplia, a ritmo de un disco por año, habitualmente de la mano de Monika Neterprise, el sello de Gudrun Gut, a la vez que colaborar con gente tan diversa como Stefan Schneider, Bill Wells, Annie Whitehead, Robert Wyatt o Robert Lippok, pero siempre manteniéndose firme ella en su postura y en como debe sonar aquello que revolotea en su mente.

Volviendo luego de una recopilación, “Sweet Silence” es otra muestra de las dulces composiciones de Barbara, jugando y divirtiéndose con la electrónica y el pop. Este disco, el primero íntegramente en inglés exhibe nuevamente su delicada voz, en cierto sentido, un sentido positivo, fría como lo es el pop alemán. No es que sea distante, como lo era Nico, pero hay una frialdad innata, que complementa con dosis justas de calidez. La música, por su lado conserva una frescura que no escuchaba hace un buen rato ya. Alegre, dinámica, deportiva, un montón de sonidos saliendo al patio de recreo. “Sweet Silence” es un trabajo de buen ánimo, en el que los componentes están ordenados de manera tal que en ningún momento se puede escapar de él: sea un detalle por acá, la voz entrando por el costado, un ritmo rebotando allá por el fondo, un espacio que se abre repentinamente. Activo y vigoroso, con nervio y juventud. Pese a que Barbara ya no es tan joven, esto parece ideado en la mente de una niña que se encuentra con pequeños ruidos y los ocupa como lápices de colorear. Si se quiere agradar, un buen inicio no puede llegar de manera intempestiva, y ella lo sabe. “Sweet Silence” cumple la regla, y entre teclados suspicaces da inicio al viaje y el esparcimiento. “Once a week I just need/ Single fragments of deep silence/ Inner peace calm and sweet/ Will refill my leaking batteries/ With what my heart needs”. Lo mejor de cuando la electrónica se encuentra con las tres letras mágicas, p+o+p. Ya no queda tiempo para perder: “Need To Hang Around”. “If you want to break free/ But someone’s got your keys/ If you’re ready to rock/ But there is no electricity/ If you want to let loose/ But something pulls your breaks/ You’re in an interim state/ And all you can do is wait”. Esa es solo una muestra de entre las trece que hay en este disco, trece piezas perfectas, realmente, en las que nada ni ninguna sobra. Son pequeñas perlas de tres minutos, no más que eso, donde se vienen a la memoria lo mejor de aquellos años en que este tipo de música se hacía llamar indietrónica, cuando el indie se encontró con la IDM. “Spring Time” llega justo ahora, para mí al menos, como una bienvenida a la primavera (“Declaring springtime/ When ideologies blossom/ Deconstructing basements / Built on excess/ A global outcry/ For equality and justice”) en forma de rotura de las formas sobre una base simple de caja de ritmos y ruidos que antes eran molestos pero que en manos de ella pierden sus rasgos incómodos. “Bela” es un breve interludio que separa (imaginariamente) el lado A del B, muy propio de sus colaboraciones con Stefan Schneider (Mapstation; Tarwater) o Robert Lippok (Tarwater). “Highway” es el descanso antes de “Night–Time Falls”. “Hip Hop Mice” es precisamente eso, hip hop hecho por ratones. “Status Symbol” es otra delicadeza, el nácar dentro de una colección de perlas. Finalmente, “Love Is In The Air, But We Don’t Care” es un instrumental que mira más al cielo que al suelo, la timidez encubierta con sonidos atrevidos.

“Sweet Silence” es un agrado de escuchar, uno de esos que hacen que los días sean más llevaderos, una pila de sonidos ataviados de una manera en que uno se siente mejor después de haberlos oído. El dulce silencio revelado de la voz de Barbara Morgenstern es también un motivo más para amarla. “Hold your breath. Listen yet to the sound of bigger silence”.

desde








PINKCOURTESYPHONE
Foley Folly Folio
 
line segments, 2012
Elegant & Detached 
room40, 2012

“Rosa, elegante, distante, suntuosamente fuerte, hipnóticamente espeso… Mucho más abierto a los accidentes, fallas, sorpresa y la yuxtaposicion emocional e irónica de cosas”. El coqueteo entre el sello de Lawrence English y Richard Chartier viene desde hace algún tiempo, primero con “Current” (Room40, 2006), aquel precioso trabajo corto sobre las corrientes aéreas, y luego con “A Field For Mixing” (Room40, 2010) [118]. Pero ahora, la nueva visita del norteamericano a las fértiles tierras digitales ubicadas sobre suelo australiano, viene etiquetada con un nuevo nombre. De hecho, esta es la segunda encarnación del nuevo proyecto de Chartier, la segunda en formato de extensión amplia y la segunda en menos de seis meses, el año de la cortesía rosa, ahora en aquella fábrica australiana dedicada a ‘la entrega de paquetes de sonido desde las antípodas desde el cambio de siglo’.

¿Qué es Pinkcourytesyphone? Pinkcourtesyphone es un eco de una voz desconocida. Pinkcourtesyphone recuerda dos cosas que sostienen tu cara como un conducto para el amor olvidado. Pinkcourtesyphone impregna como un sueño almibarado. Pinkcourtesyphone es muchas cosas de muchos lugares. Pinkcourtesyphone es elegante y distante. Pinkcourtesyphone es, en efecto, Richard Chartier, quien regresa con un alias que estuvo escondido dentro de unas paredes oscuras por un largo, largo tiempo. A quienes estén habituados al silencio al que nos tiene acostumbrados, se sorprenderán al escuchar esta otra faceta del músico callado. Deja de lado su aspecto minimalista casi absoluto y se entrega a la creación de unas atmósferas sobrecargadas. Eso si, la manzana no cae demasiado lejos del árbol, pero esto sí que es algo que extraña, a la vez que fascina de una manera única. Sus contadas apariciones habían sido empaquetadas en recopilatorios, y muy esporádicos, pero ese nombre ya lo venía utilizando en su labor de DJ desde 1997. Y ahora su regreso ha sido múltiple, primero con una serie de mix/dj sets en su página de Soundcloud, luego un par de remixes y finalmente dos ediciones de duración amplia –más un 7”, “Reflected Themes” (Superior Standards, 2012)–. Para “Elegant & Detached” ha preparado un cóctel de sonidos extraños, habitaciones nocturnas, voces susurrantes, desde la distancia y con una distinción misteriosa. Largas piezas de ambient fantasmagórico, ecos lejanos de fantasmas. Un clima que a veces llega a ser sofocante, lejos del mutismo que le es propio, en donde construye jardines rotos de partículas desintegradas, ambientaciones de escenas sin lógica aparente, donde no importa que se dice sino como se relata la historia. Accidentes y cuadros fracturados en la mitad de la noche iluminada. Cada trazo esta ubicado debajo de una capa de ruido sucio, que a su vez se ubica por sobre otra capa más, y así hasta más no poder, actuando como filtro contra la mugre que de todas maneras permanece como una presencia asombrosa. “Petraglyph (For Ranier)” se inicia con una voz incógnita hablando en lengua alemana, y tan pronto se calla, comienzan a arrastrase las láminas de texturas ásperas. Así es como el sonido se sucede, arrastrándose por el suelo, empujando las notas con una letanía de un muerto viviente. “Sans Motif / Closer To Here Than You Care To Be” también contiene samples de personas anónimas, desconocidas al menos para nosotros. Las cosas no son lo que parecen. a ratos simula ser un techno desprovisto de cualquier ritmo, a veces muy similar a los paisajes gaseosos de Wolfgang Voigt, una presencia siempre en la sombra de la electrónica espectral. Recursos sacados de discos de exótica, residuos de un sonido resquebrajado. “An Awaiting Room (For Tati) / Stars Fell” toma ese sonido desprolijo, como una demo mal grabado, característico de Rhythm & Sound, y lo lleva hasta un lugar mas frío, y luego aun más allá: son tres partes en una sola pieza -esta, de veintitrés minutos-. “Millimeters Off / Non Us (Tiny)” traslada el misterio hasta un estado opresivo, la más abrasiva de todas, estado que se ve distendido con “Sans Many Things (Bedtime)” y unos textos, siempre femeninos, que cierran la habitación por fuera, sin saber como estos susurros se cuelan por debajo de la puerta. “La voz de las personas que llaman susurran una nostálgica pero falsa carta de amor al cine de la estética de un lugar lejano sobre las cosas que hiciste… y las cosas que necesitas que se hagan”.

“Elegant & Detached” fue, es, un disco que exacerba las posibilidades seductoras de la otra ruta seguida por Chartier. Pero ya decíamos que este era la segunda versión de un diseño que tenía un antecesor. Y también nos referimos al hecho de que este otro sonido se apartaba un tanto de lo que es este artista y, como consecuencia, también de lo que es LINE. Y, precisamente por ello, Chartier crea LINE SEGMENTS, una nueva serie destinada a editar aquello que se aleja de la norma, una oportunidad para mostrar lo que LINE ama pero no encaja encaja en su perfil de minimalismo estricto. “Foley Folly Folio” es su primera referencia, el retorno a los espacios sedantes. Mientras “Elegant & Detached” es un trabajo en el que se libera de su marca inconfundible, este aun permanece en cierto sentido amarrado al pasado pero queriendo romper los hilos que lo atan. Más contenido, y quizás por ello puede resultar hasta más interesante. De nuevo, ¿qué es Pinkcourtesyphone? Pinkcourtesyphone es amorfo, cambiante, deslizándose dentro y fuera de la conciencia. Pinkcourtesyphone desea capturar la esencia sonora de alguna ama de casa de 1960 muy bien vestida, mirando con nostalgia por la ventana mientras descansa en algún precioso sofá o diván, con, por supuesto, un lento sorbo de cóctel, y tal vez con la mitad de Valium. En este nuevo estado de sueño controlado, los sonidos se arrastran, al igual como lo hacían/harán en su disco para Room40, pero se mueven aun con más lentitud. Estas baladas para salones vacíos son sometidas de una manera en que se suspenden en el ruido aletargado de una melodía enterrada en las profundidades de la mente. Un atisbo de canción se halla en la distancia más remota, y a medida que se avanza sobresalen como fantasmas voces desde un sitio repleto de lujo fuera de moda. “Wistful Wistful Wanton” y “All Made Up” son los breves parentesis que encierran unos textos profundos y prolongados. “Dear diary. Dear diary”. “Tonight…”. “The most wonderful night in my life…”. Palabras con un tono infantil que perturbarían el sueño de un extraño, y que invitan a dejarse hipnotizar por una electrónica aquietada, estancada en la alfombra de un set de de televisión abandonado. En el centro, tres piezas de unos veinte minutos cada una, de superficies de terciopelo oscuro. “Here is something… That Is Nothing” se sostiene sobre prácticamente una sola nota que se desarrolla a un ritmo pesado y que, sin embargo, sufre progresivas alteraciones, primero pasando por una fase más opaca, luego nublándose y, finalmente, alcanzando un grado lumínico en sus instantes últimos. “A Dark Room Full Of Plastic Plants” parte desde el silencio, reposa en una capa de drones ásperos y que tiemblan como un ataque epiléptico en cámara lenta y desemboca en ruido estelar, como una estrella negra en una noche blanca. “Afternoon Theme / Germs Through Wires / Evening Theme” es aquella que de manera menos velada logra transmitir ese aire extraño y perturbado del cine más oblicuo y nostálgico. Su primer tercio, evoca a, por ejemplo, los poemas románticos de Angelo Badalamenti, sus estelas de humo y espejos que reflejan otra realidad, pronto sucedidos por ambient glaciar y frío, finalmente hundidos en el zumbido del neon imperfecto inmiscuido en las baladas fantasmagóricas, misma balada de “All Made Up”, que entre voces que hacen eco de un pasado elegante a la vez que aturdido se apaga en un misterio escondido. “And all the other princes and their princesses would come… And they would say… ‘Delicious delicious’… Oh how boring”. Las telas de naturaleza muerta filtran me manera más intensa que lo que harán en el futuro cercano, pero a si mismo hacen que uno quiera descubrir los detalles como pistas de un crimen sin resolver. Richard Chartier/Pinkcourtesyphone conserva parte de su espectro, sigue esparciendo las partículas reducidas a su expresión más baja, pero esta vez sobre un plano/secuencia de propiedades más orgánicas, donde las impurezas brillan en su interior y se impregnan a las atmósferas vaporosas, rugosas, delicadas y elegantes. “Elegant & Detached” es más friccionado, más directo también, insinuando menos, pero igualmente narcótico y abrumador. “Foley Folly Folio” es más sutil, sugerente, desplegándose de manera subliminal en el inconsciente. En ambos, sus piezas se transforman con una letanía encantadoramente seductora, unas más cubiertas que otras, piezas que habitan al interior del desvelo. “In dreams, I walk with you. In dreams, I talk to you”.

desde 








Vers Les Lueurs 
cinq 7, 2012

Tras más de veinte años de carrera en solitario, sorprende que Dominique Ané no haya logrado un estatus más significativo dentro del pop-rock europeo y, por supuesto, francés, a pesar de sus recientemente reeditados nueve álbumes, de un nivel de calidad generalmente notable y, ocasionalmente, sobresaliente ("Auguri" sigue siendo su álbum más completo y emocionante). Por alguna razón, el reconocimiento hacia el artista de Nantes parece seguir limitado a la prensa especializada y a un público también avanzado. Por eso, la primera impresión tras escuchar el single "Rendez-nous La Lumière" era que eso podía cambiar: el avance de su décimo álbum, "Vers Les Lueurs", sonaba tan luminoso y vivo que hacía pensar en la posibilidad de un Dominique A más comercial y atractivo que nunca.

En buen medida es así, ya que "Vers Les Lueurs" es un álbum totalmente antitético al precedente "La Musique". Mientras aquel fue grabado en un estudio doméstico, con predominio de bases rítmicas sintéticas y arreglos de electrónica oscura y sofocante, este nuevo álbum ha sido producido con el acompañamiento de una banda de rock completa, que ofrece amplitud de sonido y cierta tendencia al ruidismo, sonando fiero y afilado como hacía tiempo que no lo hacía en cortes cruciales del álbum como "Close West", "Parfois j’entends des cris", alguna frase de "Ostinato" o el mencionado single. Además, ha contado con un quinteto de instrumentos de viento-madera que permanece omnipresente en todo el álbum, con esmerados arreglos de clarinetes, oboes, flautas y fagots que aportan un precioso cromatismo, hasta ahora inédito en la revisión de la chanson que caracteriza a Ané. Este nueva herramienta brilla con luz propia en "Contre Un Arbre", corte que abre el álbum, la maravillosa "Loin Du Soleil", la tensa "Parce Que Tu Étais Là" y la vitalista "Vers Le Bleu".

La promesa de luz que mencionaba al principio, sin embargo, no es tal. Aunque sí hay una mayor profusión de melodías accesibles, que a menudo recuerdan a la más pura esencia de chanson de sus primeros discos, la melancolía y la nostalgia permanecen inamovibles en unas canciones que recurren, como nunca antes, a las descripciones de paisajes naturales y desolados para transmitir un sentimiento de soledad y desamparo aplastante, ejemplificada en los sinuosos nueve minutos de "Le Convoi", que remite a la brutal ‘La Carretera’ de Cormac McCarthy. Compositivamente no hay grandes avances de Dominique Ané, más bien lo contrario: en ocasiones el oyente tiene la sensación de haber escuchado este y aquel truco y giro varias veces. Pero el mayor acierto de "Vers Les Lueurs", precisamente, es que condensa todas sus mejores virtudes en un gran disco que no vuela más alto, quizá, por el lastre que supone su falta de mesura en el minutaje. La que no sobra, sin duda, es la canción que cierra el álbum, "Pars Les Lueurs", una de esas joyas de belleza evocadora que hacen que no podamos dejar de amar a Dominique A.

por Raúl Guillén
desde jenesaispop.com









Valohiukkanen
fonal, 2012

La lentitud de la naturaleza avanzando, sencillamente un viaje en el jardin, el folk finlandés siempre se ha encontrado muy cercano al 'sueño esquimal', sobretodo desde cuando al comienzo de este siglo conocimos a Fonal Records, el ritual de proyectos como Kiila, Kemialliset Ystävät, Islaja, Paavoharju, Chamellows y Kuupuu.
Dentro de esta pandilla de elfos escandinavos venía la figura suave de Laura Naukkarinen AKA Lau Nau, muchacha tímida que nos enseñó su música a través "Kuutarha" (locust, 2004), ese fue el primer flechazo y desde ahí no soltamos jamás esa conexión de sencillez y delicadeza, Lau Nau es expresividad sin adornos ni falsas luces, son cuerdas desnudas y acercamiento femenino, luego sentimos "Nukkuu" (locust, 2008) como un acto de belleza en los bosques, cuando casi en silencio se manifiestan las campanillas, el tamboril y los cantos de una niña danzando en la tierra dormida.
Por todo esto es un verdadero regalo recibir su nuevo trabajo, el silvestre y fascinante "Valohiukkanen", una producción frágil como la brisa frente al mar, parte con  "Valolle"  beso ancestral mezclado con la amabilidad de una voz que se deshace en cada sílaba. Entendamos, Finlandia realmente se encuentra lejos, cercada por el hielo ártico, pero nosotros también aunque hacia el sur nada más, quizás desde ahí se puedan ordenar ciertas sensibilades afines. A veces puede que el tiempo pase pero al encontrarse nuevamente con una música tan calmada y sustancial como la de Lau Nau, el gusto crece y la contemplación ya es imágen personal, más aún cuando ha añadido el despetar electrónico instintivo en "Kuoleman Tappajan Kuolema", lo interesante es que nunca deja de lado esa relación misteriosa con la floresta, como si fuera un hada que se desplaza entre árboles verdes y escarchados, un río, una colina, los recuerdos, las cajitas musicales, la infancia, la lejanía, la visión de soledad ancha de los pastizales, su voz condensa todo esto y más, es como acercarse otra vez a ese aroma extravíado entre los tiempos y las acciones.

Lau Nau es placidez, inmersos en estas sonoridades podemos flotar, tomar todos esos días desperdiciados y volver a ser niños por un simple espacio de sueño intervenido en armonías, además el finlandés es un idioma que ayuda mucho para hacer correr las imágenes en retrospectiva, sin miedo experimentamos en el silbido, en los preámbulos y en las siluetas susurradas.
Mágica.

Raúl Cabrera H.








Ultraísta
temporary residence, 2012
 
Cuando el alquimista de la producción Nigel Godrich abrió la boca y dijo que se traía entre manos una nueva banda, se abrieron las cábalas acerca de los derroteros que el ‘sexto Radiohead’ tomaría para la susodicha ofrenda. Lo primero que supimos es que el material en cuestión recibiría el nombre de Ultraísta y contaría, además, con la frágil voz de Laura Bettinson, de Dimbledy & Capper, y el productor (aquí en funciones de baterista) Joey Waronker, quien también se ha colado en esos Atoms For Peace capitaneados por el propio Godrich y el culo inquieto de Thom Yorke. Por muy estupendos que nos pongamos, no cabe la menor duda de que el equipazo convocado en Ultraísta es de esos llamados a hacer daño, demasiado incluso. No obstante, y con alguna que otra lagrimita cayéndonos por los ojos, con lo que nos hemos encontrado con un disco que viola las mismas armas a lo largo de sus diez piezas y que nos hubiera sabido mucho más dulce si se hubiera comprimido en formato EP.

Pónganse “Smalltalk”, la primera canción que dieron a conocer, y déjense llevar por la estática voz de Bettinson, esos arpegios sintéticos con los que Godrich salpica sus casi cuatro minutos de duración y esa base arrítmica y resbaladiza en clave krautrock/trip-hop –no muy lejos de la estética de los UNKLE de “Never, Never, Land” con una capa extra de dulce– con la que Waronker barniza todo el tema tomando el broken beat ensoñador como único credo. ¿Les ha gustado? Si la respuesta es afirmativa deberían saber que esto, y sólo esto, es el patrón que el tridente nos ha encasquetado a lo largo de este spin-off (también) del “The Eraser” de Yorke. Porque en realidad, más allá de su precisa producción, sintéticamente punzante y expansiva (puestos a guardarnos un pedacito del álbum en nuestro mp3 agarraríamos “Easier” y ese “Static Light” humanizado por las voces, pese a ser un témpano de hielo), el disco acaba cayendo con el paso de los minutos en un opaco pozo que ni la propia Bettinson puede reflotar dada la falta de recursos de sus cuerdas vocales. También hay que entender que en Ultraísta hay un poso de ultraísmo –movimiento de vanguardia español de la década de los 20 del siglo pasado que exigía una concisión máxima de la palabra, basada en la metáfora y la eliminación de cualquier adorno innecesario–, y que sería incongruente con su propia identidad el revestimiento exagerado de las piezas. Pero más allá de la teoría, quedan las formas, y como divertimento de Godrich, Ultraísta tiene su qué. Pero con cinco temas a lo sumo ya hubiéramos tenido más que suficiente.

por Mario G. Sinde 









Pinkish Black
handmade birds, 2012

Dos amigos se unen en torno al hálito maldito dejado por el doom metal, el dark más desamparado y las atmósferas asfixiantes. Pinkish Black es uno de esos reductos vaporosos cubiertos por la bruma, la desesperanza y los malos presagios, mutando sintetizadores, loops, drones e instrumentación abrasiva, soportados por la fantasmagoria vocal de Daron Beck (Pointy Shoe Factory) y Jon Teague (Yeti).
Handmade Birds es el refugio por excelencia en la actualidad para que un proyecto de esta calaña aparezca sin luz ni explicaciones con un disco tan desconcertante y grisáceo, llegando para transportarnos hacia un lugar distante sólo imaginado en sueños turbulentos, en la tierra de nadie. Salpicados por una magia extraña arremeten con ésta, su única y primigenia grabación, "Pinkish Black", territorio marginal dejado por las escuchas más extremistas del metal, agazapadas en la intermitencia ruidista de Swans, Magma y Suicide, hay momentos en que nos encontramos casi obligados a pronunciar: "esto es rock progresivo, pero del planeta Urano (que ya no es planeta en todo caso)".
La verdad es que no sabemos donde estamos con esta música, a medio paso de lo uno y de lo otro se abre una compuerta hasta un sitio más abajo, como si el quejido cadencioso de Scott Walker fuera la voz guía de unos Sunn o)) en ácido, tomando la pastilla bicolor de "Tell Her I'm Dead" podríamos viajar directo al colapso nervioso, luejo la hojarasca y el piano malsonando de "Tastes Like Blood", el movimiento bajo de una nota que se escapa hasta el ciclón lento y cargado del drone autista, 'metal autista' también es otra buena definición que podríamos usar acá, la mueca alterante para un palidecer constante como el de nuestras cuidades peregrinas se manifiesta en "Everything Went Dark", los Pinkish Black sin querer quizás muestran una nueva coraza para el desagravio más cortante, meando en la fosa común, cuando ya todos los estilos se desmembraron, este disco es como la autopsia de un cuerpo no terrestre, agudeza visceral, espiritualidad de las sombras y frialdad.
Para el final nos dejan como toque de oro negro un cover de los adalides de la perversidad, nada menos que Christian Death y "Spiritual Cramp" desde "Only Theatre Of Pain" obra del diablo grabada en 1982, les queda bastante bien, estos tipos conocen los golpes.
Oscuridad macilenta, reinarás.

Raúl Cabrera H.








The Ganzfeld  EP
thrill jockey, 2012

¿Se puede componer telepáticamente? Algo así se preguntaron Matmos, que para este EP reunieron a varios voluntarios a los que privaron de estímulos sensoriales: con los ojos tapados y unos auriculares que sólo emitían “ruido blanco”, tenían que imaginar cómo sería lo nuevo del dúo y transmitírselo a Drew Daniel. A continuación, Daniel y Schmidt componían esa música previamente “explicada” mediante ruidos e imágenes por los participantes en el experimento. Sin este dato, es difícil entender la anarquía sonora de “Just Waves”, y “Very Large Triangles” podría pasar por una composición más. Pero no es el caso: a estas alturas a nadie le debería pillar por sorpresa el afán innovador y vanguardista del dúo (equiparable, en fondo e intencionalidad, al de Matthew Herbert).

Todo esto que a priori suena casi a tomadura de pelo, lo sería si no estuviéramos hablando de Matmos, pero cuando se trata de Drew Daniel y Martin Smichdt la cosa va en serio y encima da resultados. El EP se abre con “Very Large Triangles”, que aparentemente apuesta por una forma convencional, pero en cuanto se rasca un poco se descubre como un compendio de las inquietudes de Matmos: virtuosismo, mezcla de estilos, samplers e instrumentos clásicos, que en este caso le dan un aire épico reminiscente de bandas sonoras o de las composiciones más clásicas de “The Civil War” (2003).

En “Just Waves” el dúo opta por la experimentación pura y dura, en una suerte de canto polifónico de estilo algo gregoriano en el que participan, además, Dan Deacon, Angel Deradoorian (ex Dirty Projectors) y Clodagh Simonds, de Fovea Hex, y en la que las voces se superponen hasta que es casi imposible discernir una sola palabra. Aquí es donde realmente se materializa el experimento telepático (o el resultado que uno podría imaginar a priori).

“The Ganzfield EP”, además, incluye un remix de “You” a cargo de RRose, que convierte el tema en un hit perfecto para la pista de baile, pero que poca relación tiene con los otros dos temas: más bien viene a ejercer de puente entre el lado más convencional y el más experimental de Matmos.

desde








Sundowning
suicide squeeze, 2012

Hacía falta sentarse y recibir una buena patada en los cojones. Nü Sensae es una banda canadiense que desde un tiempo le venimos siguiendo la pista por ese desgarbado sonido hardcore-punk-noise que acostumbran a salpicar, realmente dejan sin aliento entre sus canciones cortísimas (no pasan los 3 minutos) que exprimen con un descaro inusual para estos tiempos tan normalizados.
Andrea Lukic cuenta con un vozarrón alucinante, de inmediato se plantea la conexión con la ferocidad vocal de Kat Bjelland, otrora líder de las recordadas Babes In Toyland, sumando los jugoseos ruidistas de Unsane y el escapismo existencialista de Hole y Nirvana, por qué no?. 
Partieron en su natal Vancouver como un dúo, cuando Andrea se une al baterista Daniel Pitout, dando vida a este artefakto inflamable llamado Nü Sensae en 2006, de inmediato publican algunas cassetes que pasan de mano en mano, hasta sacar un 12" homónimo para el sello Isolated Now Waves, picando el bichito ya no hubo quien los detuviera, en 2010 aparece "TV, Death And The Devil" bajo etiqueta Nominal Records, el que recibimos gustosos en el laboratorio esquimal, y de ahí a la radio por supuesto a transmitir semejante escándalo noise, ya se lo tenían bien ganado.
Ahora en Suicide Squeeze, vuelven a la avanzada fortalecidos en la unión de un nuevo participante, el guitarrista Brody McKnight, resultado químico fulminante que nos tiene de cabeza escuchando este generoso "Sundowning", donde cada uno de los integrantes le han dado rienda larga a la intensidad y al vuelo libre, el bajo dominatrix de la Lukic, las vocalizaciones intuitivas de Pitout, Andrea Lukic de nuevo declarando un temporal de sensasiones y actitudes provocadoras en el caudal de riffs afilados (y para nada contenidos) de McKnight, todo conduce al pogo primario, las sacudidas y el espasmo brutal, "Sundowning" cuenta con temas geniales para remecerse como "Swim", "Burnt Masks" (que onda esa garganta), "Orange Roses", "Spit Griffing", etc.
Para los que todavía buscan derramarse en la orilla, canto gutural garantizado, mostrando esa mueca vengativa. Pura energía libertaria.

Raúl Cabrera H.








Costa Brava  EP
casa joven, 2011

¿Les ha pasado que van a algún concierto o tocata, y de relleno hay una banda que no conocen? ¿Les ha pasado que quedan impresionados? Pues a mí me pasó con Nueva Costa el Viernes pasado. Para ser bien honesto, no conozco mucho de estos santiaguinos, mas esto no me impide hacer una entrada aquí. La fuerza con que estos muchachos se tomaron el escenario de Cellar fue impresionante, dejando a muchos callados, moviendo sus cabezas y sintiendo verdaderamente ese ruido entrecruzado con teclados y con guitarras con distorsión.

Creo haber escuchado su EP completo aquella noche, sin aburrirme, sin dejar de prestar atención. Tienen un sonido áspero, fuerte, cuidado pero de baja fidelidad que hace recordar un poco a los años 80; que verdaderamente se agradece cuando los escuchas en vivo. Son un remezón fuerte, de que no todo en Chile es pop bonito y delicado.

El Costa Brava consta de 6 canciones entre las cuales hay canciones con y sin vocales, todas con un común denominador: Un sonido a veces oscuro, que tienta a querer escuchar más. Este EP lo pueden descargar desde la misma página de los NuevaCosta: www.nuevacosta.com/

por Cristian C.
desde retornoalnorte.blogspot.com









El Sueño del Esquimal #373 en transmisión, jueves 06 de diciembre a eso de las 21:00 hrs. por Radio Placeres 87.7 FM desde la bahía de Valparaíso, también online para el resto de este y los otros mares, www.radioplaceres.cl.